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sábado, 14 de diciembre de 2019

Cera

Blanquet

Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Ahora que viene el centenario de José Gómez Ortega, Gallito, se recuerda el caso de Blanquet, su peón de confianza, que presentía la muerte en un olor a cera. Lo tuvo en Talavera, cuando “Bailaor”, de la Viuda de Ortega, mató a Joselito. Lo tuvo en Madrid, cuando “Pocapena”, de Veragua, mató a Granero. Y lo tuvo en Sevilla: no ocurrió nada en la plaza, pero tomó el tren y murió del corazón en su asiento.
   
 –Por desgracia en la mayoría de los casos hay que enmudecer, para no ser tenido por loco, como Casandra, cuando uno dice lo que se avecina –escribía Goethe al poco de la Revolución francesa.
    
A cera huele hoy en Europa, cuya reserva espiritual es la España de Sánchez, sede de la kermese del Cambio Climático, la nueva Wehrmacht de frau Merkel, terror financiero de la socaliña relámpago (“Blitzkrieg”: ataque masivo, combinado y veloz), que con Ursula von der Leyen ha entrado en el Presupuesto como Franz Halder en Polonia, con Zapatero a la flauta travesera chufleteando por Wagner.

Cien mil millones, para empezar a hablar, pone la UE al caballo del Cambio Climático. ¡Cien mil millones! Cien mil millones que salen (no que entran: eso eran los cheques de la señora Claypool en “Una noche en la ópera”) de nuestros bolsillos, y que a los ingleses, que olieron la cera antes que los demás, ya no les van a pillar. ¡No corráis, que es peor!

    –No taxation without representation!
   
 Sólo con eso los ingleses de América se fueron a la guerra e inventaron la democracia representativa, que es una cosa que divide mucho, como decía Franco y como dicen los liberalios del Consenso: no se puede preguntar a la gente si quiere estar o no estar en la UE porque son cosas que dividen.
    
Boris Johnson escribió un soberbio libro sobre Churchill para vindicar la extravagancia inglesa, que es decir la libertad política (ya saben, “that no subject of england shall be taxed but by his own consent”) para seguir siendo ingleses antes que ursulinos (¡cien mil millones!) o cera para el Cambio Climático.