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miércoles, 10 de abril de 2019

Eutanasia



Ignacio Ruiz Quintano
Abc

Hay que repetir que la solución socialdemócrata de los amos del Sistema para España es un gobierno socialista con la muleta de Ciudadanos (¡se sacrificaría por España!), el partido de Toni Roldán (control+alt+suprimir), o sea, Toni Cas, que nos trajo la homeopatía y nos traerá la eutanasia para la limpieza de corrales que exige la soriasis (de Soros) del Estado de Bienestar.

Progreso significa cambio continuo hacia lo mejor, y lo mejor ahora es la eutanasia, que hasta Ansón ha salido del panteón académico a recordarnos que las tres naciones que ya disponen de tamaño adelanto son… ¡tres monarquías!, cuando Sánchez va vendiendo la eutanasia como bálsamo de Fierabrás republicano sólo para muy rojos.
Sánchez puede ser más animal, pero nunca más rojo, que Largo Caballero, y en sus memorias (“Mis recuerdos”) el “Lenin español” anota:
El nacionalsocialismo considera que los hombres son un obstáculo para su prosperidad material cuando están viejos e inútiles para el trabajo y deben desaparecer. Era la mentalidad del salvaje que mataba a los niños y los ancianos porque estorbaban. Esto, aunque se tengan muchos museos y bibliotecas, es de salvajes.
En “El número 7”, alegato antinazista, Penella de Silva (“Creo que las cosas hay que decirlas a su debido tiempo y que, para un periodista, ‘su debido tiempo’ debe significar mejor un segundo antes de que se produzcan que un segundo después”) escribe:
Un grupo médico desaprensivo, sadista, anticristiano y demente propuso la acción eutanásica… La eutanasia limpió Alemania de locos, impedidos y enfermos incurables. El futuro se encargaría de devolvérselos en proporciones gigantescas. Las familias de los pasaportados para el otro mundo recibían la noticia acompañada de las cenizas del deudo perdido.
El otro día, en TV, el Intelectual de C’s desarrollaba la idea de un Estado liberal pasando la factura a sus discapacitados, por recalcitrantes: ¡la insoportable terquedad de nacer y no ponerse a leer a Pinker!