jueves, 3 de abril de 2025

miércoles, 2 de abril de 2025

Hughes. Real Madrid, 4; Real Sociedad, 4. Virutas de optimismo en el carajal


@realmadrid


Hughes

Pura Golosina Deportiva


Pude ver muy tarde y en condición bostezante el partido contra la Real. Sin orden (como si me entrenara Ancelotti) dejaré algunas impresiones.


Tampoco sería tan crítico con don Carletto. Al fin, vimos los habituales problemas estructurales, pero acrecentados por el momento, un partido después del parón de selecciones, de Copa además (aire destemplado característico), en el que nadie, ni futbolistas ni aficionados, estaba del todo apasionado por la idea de pasar. El calendario invita a ver la final de Copa como una trampa, la enésima, al Madrid europeo.


Los jugadores no estaban, algunos medio estaban, y otros acabaron estando; en conjunto, no me pareció tan mal.


Por ejemplo, el partido sirvió para conectar a Vinicius, que andaba un poco despistado. Acabó siendo la fuerza devastadora que sólo recibe errores arbitrales, invitaciones al traumatismo, asombro reticente (los oh del que le critica) y volvió a estorbarse con Mbappé, al que sabiamente ha decidido ceder el paso en el ascensor.


Un querido amigo, con el natural ventajismo del aficionado, me escribió para recordarme que Camavinga no es lateral izquierdo. Y yo, pensando en el partido, y considerando que hasta pudo ser expulsado, dentro de lo malo no lo vi tan mal. En la primera parte contuvo a Kubo. En la segunda, con Vini desatado y el desparrame general, Camavinga quedó muy solo y muy ido. Sigo pensando que puede ser una opción en partidos de concentración alta. Con Valverde de lateral derecho y Ceballos-Tchouaméni en el medio, si Mendy falla o hay que revolucionar, sigo viendo esa opción como plus ultra erótico festivo. El una vez definitivo de la Marvel Flo.


Scholes contó una vez que los laterales que se metían en el centro del campo eran un insulto al centrocampista, que debía gritarles: ¡fuera de aquí! Pero si el que llega es un mediocampista total, ¿qué diría Scholes?


No 'me bajo' de Camavinga. Camavinga estaba muy bien antes del parón . Jugó minutos buenísimos de gran concentración y el insoportable paréntesis de las selecciones y esta verbena copera lo han sacado del sitio. Pero aquí prefiero mirar la tendencia: el Camavinga de la primera parte y el Camavinga pivote antes del dichoso parón.


Y si miramos así lo de ayer, vemos que Güler aprovechó para responder a una pregunta antigua. Todo el partido puede verse como un accidente (un tremendo caos ancelottistico) para que Vinicius se enchufara a la corriente y para que Güler apareciera en la media, eso que esperábamos ocurriera en algún momento aislado tras la lesión (importantísima) de Ceballos.


Ya contra el Leganés, Güler jugó distinto : aseguró el pase, pases que sin ser malos contenían otra meditación. Eran pases que sumaban valor, pero planteados desde un punto de vista distinto. Con todo, provocó un penalti (o penaltito). Y ayer, contra la Real, acabó siendo mediocampista, casi mediocentro, moviendo al Madrid de banda a banda. Él sacó el córner del gol de Rudiger. Así que fue un poco Kroos.


Apareció el Güler mediocampista, asomó un Güler posible, pues así, completando su juego, adensándolo, madurándolo, tendiendo al mediocampismo, Güler tiene más futuro en el Madrid.


Estas son impresiones optimistas. ¿Por qué este optimismo? Hay algo en este Madrid cogido con alfileres de Ancelotti que, como un subtexto o como un bajo casi inaudible, habla de evolución. De idea que se toma y se retoma pero que está.


Me asomo al caballete del viejo pintor y... yo veo un paisaje aún.


Habría más que decir, pero otro día. Tanta prórroga quita mucho tiempo. Si sumamos las horas que al final de un año pasamos con Carlos Martínez y Juan Carlos Rivero, sentiríamos muy cerca la tentación del suicidio. 

Muñoz



Ignacio Ruiz Quintano

Abc Cultural


Fruto seguramente de su dirección del Cervantes de Nueva York, Muñoz Molina deja caer en sus artículos explicaciones en inglés, aunque confunda frases del Oso Yogui con ocurrencias del beisbolista Yogi Berra, cuya esposa, Carmen, le dijo un día: “Yogi, tú eres de St. Louis, vivimos en Nueva Jersey y juegas al béisbol en Nueva York. Si te fueras antes que yo, ¿dónde te gustaría que te enterraran?”


¡Sorpréndeme! –respondió Yogi.


Muñoz Molina, el novelista que escribió “cenamos opíparamente”, para guasa de Umbral, vive en plena manía adolescente de sorprender con descubrimientos. Primero descubrió que Ruano era un “escritor fascista” –de ese fascismo pequeño burgués que consiste en no estar en casa cuando los milicianos vienen a buscarte para rebanarte el pescuezo–, y ahora, que Fitzgerald la tenía pequeña:


Es embarazoso asistir a tanta novelería narcisista y masculina, la autenticidad del gran machote cazador y bebedor que deja en ridícula evidencia a los que no le llegan a su altura, especialmente al pobre Scott Fitzgerald, que no sólo estaba fascinado por los ricos, como un papanatas, sino que además la tenía muy pequeña.


Habla de Hemingway, y su alusión a los ricos convierte a Muñoz Molina en epígono de aquel Martínez Sierra que declaraba a Alberto Guillén: “Yo me renuevo constantemente. Soy bolchevique, en efecto. Y estoy al tanto de todas las novedades, tanto sociales como literarias...” En cambio, su alusión al tamaño nos lo reduce a la cotilla señalada por Javier Krahe en los ripios de “Un burdo rumor”, que arranca: “No sé tus escalas, por lo tanto eres muy dueña / de ir por ahí diciendo que la tengo muy pequeña...”


Al hilo de esa envidia de pene que lleva a Fitzgerald a admirar a los ricos, Alfredo Valenzuela remitió una carta –que, por supuesto no se publicó– al periódico global en español para aclarar que, si Fitzgerald “la tenía muy pequeña”, era porque de ello lo acusaba su esposa Zelda (cuando las mujeres podían ser malas, no como ahora, que lo impide Bibiana, esa Hipatia de Gades) y no Hemingway, quien, por el contrario, lo convenció de que “la tenía perfectamente normal”.


La anotomía es el destino, podríamos decir glosando una frase de Napoleón –escribe Freud en “La disolución del complejo de Edipo”, donde expone su conjetura fascinante (fascinar: atraer y repeler a la vez) sobre la diferencia entre los sexos.

José Manuel Belmonte. Fuente en Colón

 


Fuente en Colón

 frente al palacio de la Merced

FJGI

Miércoles, 2 de Abril

 


El medio ambiente del consejero Novillo

martes, 1 de abril de 2025

El espectáculo alemán


Kaja

Ignacio Ruiz Quintano

Abc


En el último siglo, Alemania invadió Francia y Rusia, adonde enviaran a Lenin para el experimento bolchevique. Antes, Kant nos dio un pleonasmo, “Estado de Derecho”, que se ha convertido en el sonajero de los tontos, los mismos que ahora quieren volver a Rusia “para trocearla”, como pide la princesa Kaja, que tiene a la bumerada liberalia bailando como en un OnlyFans.


Sólo luchamos por lo nuestro… Nos obligan por ley a ser bondadosos… Nadie prevé si nuestra no violencia sólo está retardando la guerra hasta nuestros hijos… Deberíamos revisar qué hay de sincero y autónomo en la propia tolerancia… Nuestros intelectuales son amables con el extranjero no por amor al extranjero, sino por furia contra lo nuestro, y acogen con satisfacción todo lo que lo destruye… –avisó Botho Strauss en “El canto creciente del macho cabrío”.


En lo que prepara los tanques, Alemania se entretiene rizando el rizo con lo que llama Constitución y que sólo es la Ley Fundamental de Bonn, redactada bajo vigilancia de un ejército de ocupación por un nazi “patanegra”, Theodor Maunz, maestro de nuestro Sánchez Agesta, que, menos para separar los poderes, único objeto de una Constitución, sirve para todo: prohibir los partidos nazi y comunista, volver a permitir el partido comunista, prohibir el exceso de deuda, volver a permitir el exceso de deuda, usando las mayorías parlamentarias a conveniencia (birlibirloque de Merz, exempleado de BlackRock), y ya veremos la de cosas que hará el sanchismo cuando descubra el estilo alemán de valerse de la mayoría felipista del 82, con sus 202 diputados, que le dan para hacer de Bolaños, ese tipo que tutea al Santísimo, un papa Clemente del Valle de los Caídos. Después de todo, nuestra Carta otorgada del 78 es una copia burda de la Ley Fundamental alemana. España con Franco tenía ocho; un verano, Garrigues, desde Roma, y desde Madrid Jesús Fueyo, Fernando Herrero y Emilio Romero escribieron a Franco a San Sebastián con la proposición de reunirlas en una Constitución, pero el general debía de tener la idea griega de que “todas las cosas son ocho”, y tiró las cartas al Urumea. 


Semel iussit, semper paret


Una vez ordenado, siempre obedecido. El legislador y la dictadura. La ley es dictado, primero “dictamen rationis”, después “voluntatis”, a continuación “concupiscentiae”. Toda ley es dictado. Lo dice el creador de la ciencia constitucional, con la sabiduría de la experiencia. “Hoy día: fe en la ley = falta de instinto de la criatura condenada al hundimiento. Quizá sea el derecho de Estado la materia de la jurisprudencia y no la ley”.


Usualmente –anota Nicolás R. Rico, bastante antes del sanchismo–, en España todo el segundo curso de Derecho Constitucional se reserva para lo que vaga y pomposamente se llama “Derecho Constitucional Comparado”. Se trata de una enseñanza en gran parte imaginaria, donde reina supremo el “quiproquo”. No hay mucho que comparar, si somos sinceros.


Seguimos avanzando.


[Martes, 25 de Marzo] 

José Manuel Belmonte. Puerta del Rincón

 


Puerta del Rincón

FJGI

Martes, 1 de Abril

 


Sueño madrileño

lunes, 31 de marzo de 2025

La Segunda. Jornada 33

     


Juan Gutiérrez, cuando jugaba en el Ceuta
 

Francisco Javier Gómez Izquierdo


          No hay jornada en Segunda División que salga de relleno. Todas suenan a trascendentales y a finales de mayo cuando llegue la 42, las distintas hinchadas recordarán en la que fueron destacados protagonistas. Sí. La Liga parece obra de teatro del Siglo de Oro, cuando a los actos llamaban jornadas y en la última se juntaba el gozo y la tragedia con el honor de por medio. En esta 33, el Rácing de Santander ha representado el papel que le corresponde de modo aseado y sin excesos. Se ha visto ayudado por el preocupante declive de un Zaragoza al que el aficionado veterano no le gustaría ver en los barrancos de la irrelevancia pero ha sumado tres puntos, lo mismo que el Almería al que sigo considerando la mejor plantilla pero con un entrenador con manías arbolarias. El Almería ha podido con el Levante, que no es enemigo menor, pero lo ha hecho con uno de esos penaltis que por ejemplo en El Arcángel no lo pitan a favor del Córdoba. Sigo creyendo que éstos son los dos mejores equipos de Segunda junto con el Elche, con peor plantilla, pero con un entrenador que es capaz de trabajar la táctica y las mañas uruguayas con nota de sobresaliente. El Elche fue el galán-estrella de la jornada. Ganó en Córdoba porque los de Iván Ania no acertaron a marcar sus muchas ocasiones, porque al portero Dituro le salió de cara el día, pero sobre todo porque Eder Sarabia se trabajó el contraataque y sabedor del bajón físico que acostumbran los laterales blanquiverdes y la incorregible manía cordobesa de defender muy arriba, sacó, a falta de un cuarto de hora, velocidad. Carrera de Josán y remate a gol de Rashani, un sueco-kosovar del que se sabe que ha jugado en Noruega, Turquía y Francia... y fichado este verano, algún ratito en el Elche. Gol en el minuto 88. Suerte, sí. La que se precisa para lo que los ilicitanos ansían. Fortuna mayor acudió en favor de Huesca, gol del triunfo ante el Spórting en el minuto 94. Mismo minuto en el que Manu Molina remató de manera espectacular contra su propia portería para que el Oviedo, en el debut de Paunovic en el banquillo, ganara a un Málaga que mereció no sólo un punto, sino los tres.

     ¿Y el Mirandés? Tuvo el 2-3 en el Carlos Belmonte ante el Albacete... en el minuto 96, pero en el 97, Juan Gutiérrez, al que llaman "el Conan de Comillas", reventado por el esfuerzo pero con corazón para ir a por el gol, dejó un balón a merced de Pablo -un error no forzado que dicen en el tenis, un error que no se puede tener en semejante minuto- y éste se la puso al murciano Higinio para el 3-2. Derrota cruel, dice el Diario de Burgos. Morir así en la jornada 42 sería mas tragedia griega de teatro de Almagro.

     Burgos y Córdoba están colocados en tierra de nadie. De entremés. Entremés infumable que servidor no vio en Elda donde el Burgos empató. Y entretenido el de El Arcángel, donde se vió un buen partido. Disputado, táctico. Mereció mas el Córdoba, pero Eder Sarabia usó de táctica más provechosa que Iván Ania. Eder Sarabia tenía estudiado al Córdoba cosa en la que uno cree, no había correspondencia con Iván Ania. La subida del ilicitano Diaby es parable y hace vulnerable al Elche. No se le paró nunca. La entrada de Josán y Agustín Álvarez quiere decir algo. El entrenador cordobés pareció no darse por enterado.

     Bueno, viviremos el final de temporada con la tranquilidad que no hemos tenido estos últimos años. 

Y al séptimo día descansó



Ignacio Ruiz Quintano

Abc


Al acabar la obra que hizo, que fue crear la luz, las montañas, los mares, el sol, la luna y las estrellas, la vida vegetal y animal y, finalmente, la humanidad, incluso Dios, según el Génesis, reposó, cosa que los futbolistas del Real Madrid no podrán hacer este año ni el que viene, pues del Mundial de clubes irán, tarde, a la Liga, a la Champions y al Mundial de selecciones nacionales, y a ver cómo Pintus ata esa mosca por el rabo. En el peor de los casos, que todo se perdiera y hubiera que prescindir de Ancelotti, no se podría, por la imprudencia que supone cambiar de caballo en mitad del río.


No volveremos a jugar con menos de 72 horas de descanso –dijo Ancelotti tras el reventón físico del equipo en Villarreal.


Uno de los Palpatines del Régimen aprovechó la declaración para acusar a Ancelotti de convertirse en un “Mourinho 2.0” para desarrollar “una estrategia de mala fe trazada para desprestigiar el campeonato nacional”. Son los mismos Palpatines que, para no decir España, llaman “la Roja” al Combinado Autonómico, y que niegan la condición de nación a España porque la única patria que hay, porque a las logias les sale de los dídimos, es la Uropa creada en su día por la Fundación Ford. En resumidas cuentas: no hay más patria que Uropa ni más nación que la Liga que un día pastoreó Negreira, una competición tan seria que no paró el 11M (¡cómo olvidar el rubalcabesco agit-prop radiofónico durante aquel Real Madrid-Zaragoza del sábado, 13 en el Bernabéu!), pero tan humanitaria que suspende un partido por defunción del médico de uno de los clubes.


La importancia del descanso se notó a raíz de la eliminatoria europea Atlético-Real con prórroga en el Estadio Riyadh Air Metropolitano: el Barcelona le remontó al Atlético un 2-0 con autogol de Reinildo convertido en gol mítico del nuevo Oliver Twist del Relato, que tituló como si Franco hubiera pescado el “campanu”: “Un talento único, un jugador diferencial: así ganó Lamine Yamal el partido en el 93. La estrella del Barcelona se sacó un latigazo desde lejos cuando el partido parecía que estaba destinado a repartir un punto para ambos equipos”. Esta invocación no la mejora Machado en su canto “A Líster, jefe en los ejércitos del Ebro”, con el tremendo terceto “de monte a mar, esta palabra mía: / ‘Si mi pluma valiera tu pistola / de capitán, contento moriría’”, que da a entender que la batalla del Ebro la ganó el pobre cantero gallego.


El Atlético renovó su leyenda de Pupas en una semana que le privó del doblete Champions-Liga con dos jugadas agónicas de doble toque: el gol del 93 con toque de Lamine y de Reinildo en Liga, y el “julipenal” por resbalón de Julián Álvarez en la tanda de penaltis en Champions, apostrofado por un cómico del arbitraje, Iturralde, que aplica al golpeo de Álvarez la doctrina del simultaneísmo, ismo inventado por Delaunay y popularizado por Apollinaire, el poeta que quiso lanzar, sin éxito, un “arte del tacto”, y que escribió: “Arrojando su tinta al cielo, / sorbiendo la sangre de aquél a quien ama, / y encontrándola deliciosa, / este monstruo inhumano soy yo mismo”, muestra de un talento literario muy superior al de Iturralde, que posee el secreto para evitar la infracción en el lanzamiento de penalti: golpear el balón con los dos pies a la vez, como en las carreras de sacos.


La llamada “competición nacional”, ésa que Ancelotti trataría de “desprestigiar” exigiendo un descanso mínimo de 72 horas, parece definitivamente pastoreada (Barcelona, Real y Atlético), y bien haría el Madrid en no dejarse más pelos en semejante gatera, aunque a Mbappé no se le caiga de la boca el triplete. Y lo que vale para la Liga, vale para la Copa, donde tiene la excusa perfecta (descanso mínimo de 72 horas) para evitar la mosca en la sopa europea que supondría nada menos que un derbi o un clásico en una final colocada entre eliminatorias de Champions.


Champions, Mundial y que no nos coloquen a Zubimendi por Vitinha.


[Sábado, 22 de Marzo] 

Primera novillada de la temporada. Un natural de Diego Bastos. Márquez & Moore


Ricardo Gallardo


JOSÉ RAMÓN MÁRQUEZ


Primera novillada de la temporada en Las Ventas y ¿para qué ir más lejos?, con una novillada de Fuente Ymbro, primera de las muchas veces que veremos este año anunciada esta vacada en la Monumental. Ahora que tenemos a Fuente Ymbro escalando hacia el podio de las «corridas toristas», especialmente a raíz de aquella interesante corrida con la que se despidió de la afición en octubre del año pasado, teníamos puestas nuestras esperanzas en la cosa ganadera, a ver lo que salía. Y lo que salió fue una escalera, desde el segundo, Jalado, número 101, que tenía cuajo, seriedad y hechuras de toro, hasta el lavado tercero, Guardés, número 71, que tenía cara de tonto y proclamaba ciertamente su condición novillil. De fuerzas ninguno salió en plan Sansón y de comportamiento a veces sacaron cierta nobleza, a veces aspereza y, en general la cosa quedó más bien deslucida.


Para despachar las seis prendas que mandó don Ricardo Gallardo desde San José del Valle, las mentes pensantes de la empresa Plaza1 contrataron a Diego Bastos, ya conocido de la cátedra, junto al mairenero Luis Alejandro Mariscal Ruiz y al toluqueño Emiliano Osornio.


Con muchas salvedades el que más apuntó fue Diego Bastos, que en sus irregulares trasteos pareció querer mandar al tendido el mensaje de que él estaba por el toreo caro, el de caer hacia adelante, el de meterse en el viaje. Haciendo eso, por estar en el sitio, consiguió cobrar una cornadita de diez centímetros que le dio el primer novillo como quien no quiere la cosa, con la que le mandó a la enfermería a que le compusieran para volver a salir en el cuarto a aprovechar las embestidas sueltas que le ofreció Mestizo, número 69, y entre medias dejar un espléndido natural que es el único toreo bueno y hondo que se ha visto en esta tarde en la Plaza. Mal con la espada en su primero y mal con la espada en su segundo, deja ganas de que le repitan, por lo que ha apuntado, más que por lo que ha hecho.


Las gentes soltaron sus aplausos para Mariscal Ruiz con sus arrimones y esas cosas tan feas de tirar la ayuda y la muleta a la primera de cambio. Recordemos que este muchacho procede de ese centro de mixtificación taurina llamado «Escuela de Tauromaquia Fundación El Juli» de Arganda del Rey, y que esa losa que lleva sobre sus espaldas es tremenda, pues para ponerse en el camino del toreo verdadero lo primero que debe hacer es olvidar todo lo que le enseñaron. En ese sentido, planteó la típica cosa contemporánea triste y aburrida del cite por las afueras, la ventaja, el toreo con el pico y demás añagazas. El hombre tiró de raza para suplir sus carencias y con ese desgarro y la voltereta se llevó de calle a los más impresionables, pero el conjunto de su actuación no apunta en ninguna dirección buena.


Y el mejicano Emiliano Osornio nos deleitó con una fantasía de delantales rematados con una airosa revolera, un soplo de aire fresco frente a las verónicas de pegolete de los otros dos y mostró su oficio y su temple, si bien nunca osó traspasar la línea donde el toreo se hace grande y prefirió quedarse al hilo del pitón por lo que pudiera pasar. A su primero lo mató metiendo el estoque de manera habilidosa, como a capón, y a su segundo lo pinchó primeramente y después le dejó una estocada entera y efectiva.


Poco dio de si la tarde, pero dejemos anotados un par de banderillas de Iván García y su excelente brega. De los picadores, mejor ni hablar. La Presidencia ni se notó que estuviera, que es el mejor elogio que se le puede hacer a don Víctor Oliver.



Diego Bastos


ANDREW MOORE







FIN

José Manuel Belmonte. Jaque mate

 


Jaque mate

FJGI

Lunes, 31 de Marzo

 


Casa Marcial

domingo, 30 de marzo de 2025

Hughes. Real Madrid, 3; Leganés, 2. Victoria rodeada de bodrio

@realmadrid

Hughes

Pura Golosina Deportiva

 
Tremendo bodrio fue. Se notaba muchísimo el parón de selecciones. El bajón de selecciones. De repente, aunque se hubiera pensado en fútbol estos días, el fútbol no apetecía.

Nos dejamos unas semanas solos y empezamos a pensar en otras cosas, en otras personas... De repente, da pereza ponerse.

Les daba pereza hasta a ellos mismos. Daba pereza Bellingham, daba pereza Mbappé... No hablemos de lo que daba Lucas Vázquez.

Los primeros minutos fueron de tedio, de ritmo muy bajo. Caían aplausos para las carreras de Asencio y para una que pegó Güler, que se va haciendo pillo.

Empezaron a entrar en calor sobre el minuto 20. Un par de llegadas y una ocasión ya clara de Mbappé, que parecía el más vivo de piernas.

En curva ascendente se llegó a un penalti sobre Güler, más penalti de Barça que de Madrid, lanzado por Mbappé. Lo hizo de panenka y el portero, Dmitrovic, vio la intención ya tarde; su cuerpo quedó vencido y solo pudo reaccionar con un brazo que se movía como si perteneciera a otra persona, a una persona viva, con la mano girando como en una sevillana.

Pero las mieles de ese gol duraron tan poco... Apenas regresaba Mbappé a la seriedad gestual cuando marcó el Leganés, gol de Diego en una jugada que llegó por la banda izquierda del Madrid. Fran García lo hizo todo: cayó en el engaño de Juan Cruz (no confundir con la criatura cultural prisaica), persiguió inútilmente al extremo y luego habilitó al goleador.

Juan Cruz es el Neymar de Leganés, lleva un pelo inconfundible que parece una apuesta perdida que él ha hecho crónica.

El empate acrecentó las posnaciones de la torrija del Madrid. El tedio se hizo muy sólido. Y de ahí llegó el 1-2, gol de Raba en jugada por la otra banda, la de Lucas, de Asencio en este caso, fácilmente superado en un inexistente "equilibrio defensivo" del Madrid, problema de toda la noche. Costaba regresar quizás porque todos acababan de hacerlo en avión.

La primera parte acabó con una doble ocasión de Mbappé. A su alegría se había sumado la activación de Bellingham, central en la mediapunta, donde por cierto le coloca felizmente Tuchel en Inglaterra, de rey en un 4-2-3-1, sacrificando a Foden o a quien sea.

Nada más volver del descanso, empató. Salió el Madrid en tromba y en una jugada con tres remates marcó Bellingham, autor del primero y del tercero. Entre medias persiguió la pelota como en trance, como una figura detecta la chica en un extremo de la discoteca y se va hacia ella copa en lo alto, sin perder de vista el objetivo...

El Madrid embutía al Leganés y la reducción de espacios hacía feliz a Brahim.

El Madrid había subido una o dos marchas, SÍ, PERO Diego llegó hasta Lunin en otra contra navegable. El Madrid no dejó de ser frágil, muy llegable (valga la expresión que por supuesto vale porque vale todo).

En las alas estaban Brahim y Güler. El primero tiró al palo en el 54. El fútbol se hace con él más ligero y combinativo, contagio a los demás su sinapsis. Hizo posible un par de jugadas de altísima precisión y velocidad.

Güler estuvo discreto (en el sentido de prudente) ya la vez apropiada. Quizás esté entrando por el aro ancelottiano. Poco descaro, pero balones precisos, sin insolencia. Corrección, adecuación a mecanismos generales.

El ataque lo completaba el travelling de Fran García, testigo veloz más que en sí mismo participante.

El empate estimuló algún arranque actoral en el Leganés, la tendencia a la dramaturgia. Los minutos iban pasando y Ancelotti sacaba a los brasileños.

Había tensión de resultado pero esplín de fútbol y Morientes, en la narración, solo decía polisílabas: casuística, cariacontecido...

Valverde observaba en la banda mientras elongaba. Debía de estar pensando "¿tendré que entrar yo?".

El ambiente era raro y había cumbre de Ancelottis. Efectivamente: Valverde, entra.

En el campo, Rudiger intentaba unos tiros muy irritantes, lejanos y frívolos, como excentricidades ramadánicas.

Y por fin llegó el 3-2, de una falta que llegó de robo y cabalgada de Rodrygo, al que estéril con una pierna. Mbappé lanzó y el balón, con rosquita buena, se metió en un hueco de la barrera, mellada de repente como si se le hubiera caído un diente.

Se fue a abrazar a uno de los miembros del staff , inspirador, quizás, de su primer gol de falta.

 

Con el 3-2, Ancelotti sacó a Tchouameni, como si la noche hubiera consistido en ir recomponiendo el equipo hasta acabar enteros.

Aun pasó alguna cosa en ese rato... Vini tuvo una ocasión clara pero le pudo la generosidad con Mbappé. Antes corría solo hacia el gol. Ahora Mbappé le pone en un brete.

Asencio intentó la de Ricardo Rocha y aun sufrió el Madrid con una ocasión de Munir. De una forma menos seria, el Madrid acabó sufriendo, sabiendo sufrir, que se dice, como en el campo del Villarreal.

Esto quien lo borda es Bellingham, que sobresalía en el sacrificio como un Cristo.

 


@realmadrid 

El Cigarrón


Simone de Beauvoir


Ignacio Ruiz Quintano

Abc Cultural


“Sólo hay un bien: el conocimiento. Sólo hay un mal: la ignorancia.” Lo proclamó a voces Carmen Calvo, ministra del gobierno más “malo” que se recuerda, en el concierto/aquelarre de Marilyn Manson en el madrileño Cerro de la Cantueña.


En Barcelona, los celos de una dama de la Esquerra, que declara ser escritora, han llevado al Parlamento catalán a propinarle un “bon cop de falç” al español: los diputados exigen a la Generalidad que excluya de una feria a los escritores en castellano. Al parecer, la dama, que tampoco soporta a Cervantes, se sintió atropellada en una firma de libros del Paseo de Gracia por la cola de Boris Izaguirre, fénix de los ingenios del chavismo rampante.


En Oviedo, la piñata del Príncipe de Asturias de las Letras ha caído sobre la brasileña Nélida Piñón, que según la directora de la Biblioteca Nacional, la que sostiene que Barrabás fue uno de los dos ladrones crucificados con Nuestro Señor, habría conseguido así lo más difícil para las mujeres: “el prestigio oficial”. Otra Príncipe de Asturias, la marroquí Fátima Mernisi, acaba de revelarnos que las mujeres árabes nunca han estado dominadas por el hombre: eso sólo es un invento que forma parte del gran mito del harén.


En su ensayo sobre la vulgaridad, sir Osbert Sitwell incluyó hace cincuenta años las novelas fuertes que ciertas novelistas escribían con el único propósito de demostrar que no se asustaban de nada y que no eran ellas menos fuertes que cualquier macho. A los “novecentistas” como Pérez de Ayala estas señoras les hacían la impresión de la mujer barbuda, que, junto con el circo de las pulgas, solía constituir la atracción mayor en las barracas y toldos de las ferias. A mí, ahora, todas se me hacen Simone de Beauvoir, la viuda negra del gran farsante estrabón y centenario: un ojo al gato del existencialismo y otro al garabato del negocio. Si se puede decir filosofía a la cháchara de Roquentin con su guijarro: “Era una especie de repugnancia dulzona y procedía del guijarro, estoy seguro; pasaba del guijarro a mis manos... una especie de náusea en las manos.” Mejor el cigarrón de la Beauvoir.


Simone de Beauvoir se sintió mujer y artista un día en que se encontró un cigarrón en su jardín: lo apretó en su mano, como el gilipollas de Roquentin al guijarro, y se negó a decir lo que guardaba. Quisieron abrirle los dedos, pero la Beauvoir huyó con su cigarrón –¡su secreto!– por el monte. Fue el día en que se sintió mujer y escritora e importante: porque tenía algo para ella sola.

José Manuel Belmonte. Hombre pájaro

 


Hombre pájaro

FJGI

Domingo, 30 de Marzo


 

Crecida del río Jarama

Era preciso celebrar un banquete y alegrarse, porque este hermano tuyo estaba muerto y ha revivido; estaba perdido y lo hemos encontrado

 DOMINGO, 30 DE MARZO


En aquel tiempo, solían acercarse a Jesús todos los publicanos y pecadores a escucharlo. Y los fariseos y los escribas murmuraban diciendo: «Ese acoge a los pecadores y come con ellos». Jesús les dijo esta parábola:


-Un hombre tenía dos hijos; el menor de ellos dijo a su padre: “Padre, dame la parte que me toca de la fortuna”. El padre les repartió los bienes. No muchos días después, el hijo menor, juntando todo lo suyo, se marchó a un país lejano, y allí derrochó su fortuna viviendo perdidamente. Cuando lo había gastado todo, vino por aquella tierra un hambre terrible, y empezó él a pasar necesidad. Fue entonces y se contrató con uno de los ciudadanos de aquel país que lo mandó a sus campos a apacentar cerdos. Deseaba saciarse de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie le daba nada. Recapacitando entonces, se dijo: “Cuántos jornaleros de mi padre tienen abundancia de pan, mientras yo aquí me muero de hambre. Me levantaré, me pondré en camino adonde está mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo: trátame como a uno de tus jornaleros. Se levantó y vino adonde estaba su padre; cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y se le conmovieron las entrañas; y, echando a correr, se le echó al cuello y lo cubrió de besos. Su hijo le dijo: “Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo”. Pero el padre dijo a sus criados: “Sacad enseguida la mejor túnica y vestídsela; ponedle un anillo en la mano y sandalias en los pies; traed el ternero cebado y sacrificadlo; comamos y celebremos un banquete, porque este hijo mío estaba muerto y ha revivido; estaba perdido y lo hemos encontrado”. Y empezaron a celebrar el banquete. Su hijo mayor estaba en el campo. Cuando al volver se acercaba a la casa, oyó la música y la danza, y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello. Este le contestó: “Ha vuelto tu hermano; y tu padre ha sacrificado el ternero cebado, porque lo ha recobrado con salud”. Él se indignó y no quería entrar, pero su padre salió e intentaba persuadirlo. Entonces él respondió a su padre: “Mira: en tantos años como te sirvo, sin desobedecer nunca una orden tuya, a mí nunca me has dado un cabrito para tener un banquete con mis amigos; en cambio, cuando ha venido ese hijo tuyo que se ha comido tus bienes con malas mujeres, le matas el ternero cebado”. El padre le dijo: “Hijo, tú estás siempre conmigo, y todo lo mío es tuyo; pero era preciso celebrar un banquete y alegrarse, porque este hermano tuyo estaba muerto y ha revivido; estaba perdido y lo hemos encontrado”.


Lucas 15, 1-3. 11-32

sábado, 29 de marzo de 2025

Mosterín

Félix Rodríguez de la Fuente

 

Ignacio Ruiz Quintano

Abc Cultural


Al cabo de dos siglos de agonía, Mosterín ha tenido la piedad de apuntillar al Cristianismo, un ismo que, según sus estudios, reglamentariamente cotejados con “Los errores científicos de la Biblia”, puede muy bien reducirse a un “demencial sadomasoquismo”.


Mosterín, que posee la simpatía de darse un aire a Julia Caba Alba, es una bendición de la justicia poética. Antitaurino furibundo, su papel intelectual es el de Agapito Rodríguez, aquel mítico puntillero de la plaza de Las Ventas que mereció la Medalla del Trabajo por su modestia, constancia y brillantez en el oficio de apuntillar toros.


Mosterín apuntala ismos.


Hizo su carrera al servicio del dentista y publicista de la fauna ibérica Félix Rodríguez de la Fuente, el burgalés que puso sobre la mesa la gran cuestión del hombre contemporáneo:


Si el ser humano estuviese provisto de rabo, podríamos conocernos mejor y saber la disposición anímica de nuestros semejantes, según su posición: si lacio, tranquilidad; si erecto, agresividad.


Félix Rodríguez de la Fuente, el amigo de los lobos, murió en accidente aéreo cuando seguía en Alaska la carrera de las mil millas para trineos tirados por perros. Al saber de su muerte, su viuda exclamó: “¡Por Dios, no me den el pésame; para mí sigue siendo inmortal.”


Mosterín no dijo nada.


Mosterín, hoy, es un “bisa” del CSIC, la Gota de Leche de nuestra ciencia donde, sin embargo, no acaba de arraigar “El árbol de la ciencia” que le compraron a Chirino para adornar la barbacoa –el “chirino” es de bronce– en la casaquinta de nuestros sabios.


Mosterín es, para entendernos, el típico sabio al que nadie se la da con queso. Él sabe que la inmortalidad no existe, y de ahí su silencio cuando lo del hijo predilecto de Poza de la Sal, de cuya metodología del rabo se ha valido ahora Mosterín para despachar, no “boutades” fáciles, a lo Bertrand Russell, contra el cristianismo, sino auténticos “memes” contra la irrelevancia de personajes como Agustín de Hipona, un tipo siniestro, o Tomás de Aquino, un peón de brega voluntarioso.


Mosterín, y aquí radica su genialidad, prefiere la cháchara de un Richard Dawkins, sacamuelas especializado en cháchara chistosa al estilo de la que se lleva en el Club de la Comedia para arrancar una risotada progresista.


Los tontos –dice Bergamín en sus hablillas paraboleras– son tontos porque creen que los que no son tan tontos como ellos son locos.

José Manuel Belmonte. Exprosición en Orive

 


Exposición en Orive

FJGI

Sábado, 29 de Marzo

 



Bayona de Tajuña, Titulcia

viernes, 28 de marzo de 2025

Tiburones



Ignacio Ruiz Quintano

Abc


España es un corral (cotizan las gallinas) donde los “voletíos” nos impiden ver (y admirar) el vuelo imperial de Musk, que en veinte años va a poner un millón de tíos en Marte, posibilidad que agranda el nicho de negocio para los hijillos de Soros.


Como “Weltanschauung” (¡la “Weltanschauung” de los “Founding Fathers”!), la Luna de Kennedy es el Marte de Trump, frente a la momia de Biden, que no encontró el autopen para pagar con la American Express el billete de vuelta de los dos astronautas abandonados (“varados”, en selecto periodismo) en el espacio, finalmente rescatados por Musk.


Cuando asumí la Presidencia, le dije a Elon: “Tenemos que sacarlos de ahí. ¿Tienes un cohete a mano?”¿Cuántas personas tienen un cohete? –explicó Trump en la TV.


Al amerizar, los astronautas fueron recibidos por delfines, y alguien tuiteó: “Me sorprende que ningún juez de izquierdas haya puesto una orden de restricción temporal (TRO) contra Elon por el rescate”. Curtis Yarvin advirtió a Must de las trampas del sistema actual, “un estado administrativo nacional” (la Cuarta República, que es burocratización de la monarquía de facto de Roosevelt), frente al “estado libertario nacional” (la Tercera, 1861-1933), popularmente confundido con el de la Constitución (documento propio de la Segunda, 1789-1961, que describe una república federal, no nacional: forma de régimen completamente diferente).


La burocracia exige que SpaceX presente un informe de cien páginas sobre el riesgo de que su cohete colisione con un tiburón cuando aterrice en el Golfo de México.


El arreglo pasa por trasladar a Marte a todos los funcionarios públicos, que, por lo visto en lo de Usaid (“si busca una circuncisión subsidiada por Usaid en Mozambique, ¡ahora es el momento!”), cuentan con el favor de la Corte Suprema merced a la deslealtad de la juez Amy Coney, un gol que McConnell metió a Trump en las prisas del primer mandato. Volveríamos a la pugna entre FDR y la Corte Suprema. En el New Deal (volvemos a Miguel Espinosa) había intenciones tan heterodoxas que no resistían la prueba de una versión flexible de la legalidad, y el Poder Judicial invalidó una por una todas las leyes rooseveltianas.


Derruido ya el sistema liberal, se esbozó así la última y definitiva lid entre la nueva conciencia y el antiguo espíritu republicano, refugiado en el bastión inexpugnable de la juridicidad.


Tres soluciones: renunciar al New Deal (fracaso de FDR); destruir la influencia judicial (hundir la República); cambiar la mentalidad judicial (revolución enmendadora), que fue la elegida, con sutil maniobra psicológica para introducir “jueces jóvenes”. Se intentó, y se perdió. Y, sin embargo, se ganó, pues la Corte Suprema “comprendió” que debía retirar su oposición y ceder ante la política como la moral cede ante el Derecho, y éste a los hechos.


Si miras “Tiburón” marcha atrás, resulta que es una película en que un tiburón vomita gente hasta que abren una playa.


[Viernes, 21 de Marzo] 

Belmonte

Inauguración de la fuente con el cervatillo 1963


El nuevo de Belmonte



       Francisco Javier Gómez Izquierdo


           El amigo Pepe Blancart me decía a principios de este marzo que agoniza que se iba a reponer el cervatillo de la fuente de San Lorenzo. El cervatillo de la fuente de San Lorenzo, no sé si de hierro o bronce, réplica del famosísimo de Medina Azahara que se exhibe en el Arqueológico de Córdoba y que pocas veces se puede ver porque está de contino haciendo giras (ahora creo que anda por Nueva York) fue arrancado por un desalmado a principios de los 80 y desde entonces la fuente es un piloncillo sobre el que hay unas letras que recuerdan a Ibn Hazm. Mi amigo Pepe es cordobita de ley. El cordobita no dice que es de Córdoba. El cordobita dice que es de su iglesia: de San Agustín, Santa Marina, San Lorenzo, los Padres de Gracia y aunque los cuatro barrios, tan cercanos, pudieran ser uno sólo de Leganés un poner, "cada sitio tiene su aquél". Me dice Pepe que la reproducción del cervatillo la va a hacer José Manuel Belmonte por encargo de la taberna El Pórtico de San Lorenzo y que la figura está ya en el establecimiento hostelero a la espera de ser colocada. Le digo que me alegra mucho que sea Belmonte el artista y que desde que ví una exposición suya, el hombre me tiene ganado.


      No entiendo de arte porque seguro que no tengo la sensibilidad que se precisa, pero como toda persona normal, hay obras que me gustan más, obras menos y hay algunas afamadas que hasta me parecen horrorosas, pero no señalo, por no parecer zote de palurdez superlativa ya que las cuestiones del arte se rigen por parámetros indescifrables. Quede claro que a servidor Belmonte le parece un artistazo de campeonato. 


       A Belmonte le dan encargos desde el Ayuntamiento y son varias las esculturas que se puede usted encontrar en Córdoba, como la trilogía-homenaje de los patios, con "la regaora" en la Puerta del Rincón,"el abuelo y el niño" en San Basilio y "el Pozo de las Flores" en la plaza Juan Bernier, junto a la iglesia precisamente de San Lorenzo. En Colón hay una fuente de Belmonte pero todo el que la ve piensa en Julio Romero de Torres y en San Francisco imagina Juan de Mesa la Virgen de las Angustias de San Agustín y el sevillano que pasa, suelta: "mira, el del Gran Poder".  Me parece acertadísima la elección de un autor que creo planta por los rincones de Córdoba -Córdoba sublima los rincones- el alma y el modo de ser y sentir del cordobita, del cordobés y los adoptados como servidor.


     Antes de saber que las figuras de las calles eran de José Manuel Belmonte, ya me había quedado impactado con una exposición en el Palacio de Orive y otra en la Diputación sobre el Alzheimer donde todas las obras me llamaron la atención:  hombres pájaro, el jaque mate en el rostro que se repite de un señor normal, cuerpos humanos que los que no estamos educados en la exquisitez del crítico de arte, vemos proporcionados y decidores. Estos días se expone en la Judería un Bestiario hecho en bajorrelieve, al que he subido a ver ya tres veces. Es admirable la habilidad para en uno o dos centímetros sacar esas figuras y así se lo digo al amigo Pepe Blancart cuando comparte con servidor la figura del cervatillo que será caño de fuente en San Lorenzo. Caño que fué el primero en la Medina Azahara del tercer Abderramán y que he visto reproducido en San Ildefonso y creo que en dos o tres patios más.


      Esperemos que no salga un nuevo cafre que se encapriche con el cervatillo. Se cuidará la sujeción. Al parecer el antiguo era fácil de arrancar. 

Viernes, 28 de Marzo

 


Lencería madrileña