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viernes, 29 de enero de 2016

Antitaurinos en Córdoba

Entrada a la Plaza Grande o de la Corredera

El héroe inmortal

Francisco Javier Gómez Izquierdo

         Los Podemos de Córdoba se dicen Ganemos y tienen cuatro concejales en el Ayuntamiento. Junto a otros cuatro de IU han colocado de alcaldesa a la señora Isabel Ambrosio, que va por el Partido Socialista y de la que no se sabe de qué asuntos hemos de  considerar no ya experta , sino al menos mínimamente conocedora. El caso es que la alcaldesa Ambrosio está a lo que manden sus concejales aliados, y hace unos días se decidió no “pagar entradas para los toros a tanto caradura como pulula”, en palabras más o menos literales del vicealcalde Pedro García, el más firme sostén de Ambrosio. Don Pedro nos toma por tontos y hace como si no supiésemos que su Partido ha gestionado durante muchísimos años -don Julio, don Herminio, doña Rosa, don Andrés...fueron alcaldes comunistas-  esas entradas subvencionadas con dineros municipales que al parecer, y según sus palabras, iban a manos de familiares y amigos de los colocados en el Ayuntamiento. Pero hagamos caso por una vez al joven y desbocado Don Pedro. Tomémosle el discurso por verdadero y aplaudamos su negativa a divertir a los que viven de gañote. Celebremos que la propuesta avalada por su facción y la de Podemos haya secuestrado la voluntad del grupo socialista y el Pleno retire la subvención taurina para el festejo que medio patrocinaba por mayo. Pero, ¡ay!, en Córdoba gustan los toros y el personal ha descubierto el disimulo en el planteamiento de Don Pedro y los podemitas para dinamitar el toreo local, que no en balde cuenta con cinco califas -Lagartijo, Rafael Guerra, Machaquito, Manolete y El Cordobés-, y hasta de entre los afines del vicealcalde Pedro han saltado banderilleros escandalizados que han vendado el tortazo del Pleno Municipal con esparadrapo de la Diputación, donde se ha votado lo mismo, pero ha salido lo contrario, bajo presión de varios cordobeses que se juntaron para la ocasión.
    
 Lo más ilustrativo y que ha de servir de ejemplo para saber a qué atenernos con la tropa que nos gobierna es constatar la curiosa bipolaridad de Antonio Torres Hidalgo, el  joven concejal y diputado socialista que en la concejalía votó SI y en la Diputación dijo que nones. El muchacho lleva casi desde juvenil en el ambiente y sabe  que la opinión en política nunca es eterna. En su caso no dura ni veinticuatro horas.

     Quedamos a la espera de lo que tenga que decir don Pedro, pero al parecer falta en la ciudad la señora de Podemos que asesora conforme a doctrina.