Final

Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Bucle eurocopero: España termina donde empezó, con Italia, que en una tarde de “Rufufú” (Cassano y Balotelli tienen más de Totó y Tiberio Murgia que lo que ellos se imaginan) se llevó por delante a todo el expresionismo alemán de Bastian Schweinsteiger, cuyo terrible gabinete de doctor Caligari ha resultado ser un inocuo salón de Pilates atendido por su novia Sarah Brandner.
    
La España nueva contra la vieja Italia (Santiago Segura contra Mario Monicelli), y a ver qué pasa mañana en Kiev, cuna de Lobanovsky, el coronel que formó el mejor equipo de fútbol que uno recuerde y de cuyos zapatos de madera, zapatos como de andar por los charcos radiactivos de Chernobyl, no he podido olvidarme.
    
El Telón de Acero para mí siempre serán los zapatos de madera de Lobanovsky crujiendo por el estadio Gerland de Lyon en la Recopa del 86.

    El caso era evitar en la final a Alemania, una vez que el jefe de la Banca nos había advertido de la sobrevaloración del euro español, para nuestra desgracia, y de la infravaloración del euro alemán, para su beneficio.

    Para nosotros, demócratas de una sencillez delbosquiana (“hierático como un samurái”, describen a Del Bosque los editorialistas de un periódico global), los alemanes tienen un no sé qué al hablar que nos impide retirarles el “usted”, además de que tampoco era cosa de ganarles dos veces en tres días: ayer, con Rajoy, en Bruselas, y mañana, con Sergio Ramos, en Kiev.
    
Rajoy-Monti, Del Bosque-Prandelli.

    Sin Del Bosque-Prandelli, Rajoy-Monti no hubieran podido torcerle el brazo a frau Merkel en Bruselas. Pero sin Rajoy-Monti, Del Bosque-Prandelli no tendrían mañana ni el euro para el sorteo del campo en Kiev.

Luna con golondrina

Morata de Tajuña, Madrid
Atardecer del día de San Pedro

Khedira, copado


Anda una foto tipo oliver y benji de khedira, parece que a esta no le dan la importancia a las de iniesta

@Inicia_Blanca

El café con leche

...el espectro de mi observación...

Entiendo que se pudiera ver en esto una manía caprichosa, pero no soporto esa taza donda la leche está siempre demasiado caliente, ni la galleta caramelizada prima del té, que también endilgan en algunos sitios. El café con leche era la caña del que no quiere tomar alcohol, una unidad de bebida social

Hughes

Decía Ruano que el café con leche los elegantes lo tomaban en vaso. Cada vez es más frecuente, sin embargo, que lo sirvan en taza. En taza es admisible, quizás, en el desayuno a primerísima hora, pero hay algo doméstico e íntimo en la taza, algo impúdico. La taza es un desvalimiento del individuo, una intimidad y siempre parece que se está en bata. El asa de la taza, bien mirado, es como el gatillo de la pistola; ese gesto de asir o de casi apretar el gatillo es lo que dispara el meñique, no por nada, sino porque en algunos seres humanos la composición fisiológica de su mano hace que el gesto de asir dispare involuntariamente el meñique advenedizo, el meñique parvenu. La taza dispara el meñique, pero esa inelegancia no la provoca el vaso mediano. El sorbo en taza es apocado, tímido, el sorbo en vaso es un buchito más alegre y el café se traga con más generosidad.

El vaso del café con leche es un vaso en vías de desaparición. Tenemos el vaso de chupito, el vaso del refresco o la caña y el del cubata y luego los vasos mayores del mojito. Están también las copas sopesadoras y maceradoras del gin tonic, para la agitación reflexiva del combinado, pero ése es otro tema.

Ese vaso que no llega al palmo, entre el chupito y la caña, era una medida exacta pensada para el café con leche y en muchos sitios ya no se encuentra y empieza a ser lo primero que miro cuando me acerco a la barra de un bar, si tienen o no ese vaso y hay algo probado: el bar tradicional lo tiene, el extranjerizante o el moderno no.

Desde que sólo tomo café en vaso corto he ampliado el espectro de mi observación, pequeño catalejo, y no se me escapa detalle de los parroquianos. El café es más suave y miro  compasivo a los cabizbajos de la taza, a quienes parece que el día se les desmorona como un bizcocho mojado

El café con leche en vaso es social. Se agarra y se bebe de un modo abierto y ágil. Es el vaso del que se queda en el bar, del que aspira a hacerlo durar, del que observa y no elude la posiblidad de la conversación. La taza es desayuno introspectivo. En la taza se le da vueltas a la cuchara y se está tentado de mojar, de meter el bollito, el cruasán, mientras que el vaso es más bebedero.

Entiendo que se pudiera ver en esto una manía caprichosa, pero no soporto esa taza donda la leche está siempre demasiado caliente, ni la galleta caramelizada prima del té, que también endilgan en algunos sitios. El café con leche era la caña del que no quiere tomar alcohol, una unidad de bebida social.

He sido mucho tiempo un bebedor de café en taza, convirtiendo mi café en algo introspectivo y casero y ahora, por fin, me abro al café en vaso y no hay división que me importe más que la que deriva del modo en que la gente se bebe el café. He desterrado el amargo cortado en esa tacita insufrible o en ese vaso alcoholizado, tronado del chupito, absolutamente paradójico, porque es vaso de único trago que la gente hace demorar de un modo horroroso, repulsivo dando traguitos sexuales y degustativos. Desde que sólo tomo café en vaso corto he ampliado el espectro de mi observación, pequeño catalejo, y no se me escapa detalle de los parroquianos. El café es más suave y miro  compasivo a los cabizbajos de la taza, a quienes parece que el día se les desmorona como un bizcocho mojado.

El Vivillo, capturado


-Extraditado por la República Argentina, ayer llegó a Cádiz, a bordo del Satrústegui, el célebre bandolero Joaquín Camargo El Vivillo. En el muelle de Cádiz había enorme expectación, pero Camargo fue llevado a un bote auxiliar para su traslado al arsenal de la Carraca, debidamente escoltado por la Guardia Civil. El Vivillo habló tranquilamente con la prensa. Manifestó su seguridad en ser absuelto de los delitos que se le acusan y espera que sean descubiertos los numerosos 'vivillos' que han cometido delitos haciéndose pasar por él. Joaquín Camargo manifestó que en Argentina llevaba una vida honrada trabajando en los muelles de Buenos Aires, pero fue delatado por un zapatero, natural de San Roque.

En  Desde SDR

Sábado, 30 de junio



JUEGOS

-I love playing bitches.
JOAN CRAWFORD

Ignacio Ruiz Quintano

viernes, 29 de junio de 2012

SR


SR el día de su llegada a Madrid

Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Sergio Ramos quiso un día que el joyero grabara sus iniciales… en un diamante, con lo que su diamante hubiera pasado a la historia de la nueva pedrería como el collar de perlas que Ava Gardner regalara a su suegra (mamá Sinatra) pasó a la historia del nuevo periodismo en la crónica de Gay Talese sobre el resfriado de Sinatra.

    Luego, ante ante un portero de nombre Rui Patricio, tuvo Sergio Ramos el respeto de tirar un penalti a lo Panenka.

    El penalti a lo Panenka es al penalti común lo que el lenguado “à la Meunière” al lenguado a la plancha.

    –Para mí, lenguado “à la Meunière” –pide el cateto que quiere pasar por fino en el chiringuito.
    
Para Ramos, pues, un penalti a lo Panenka, que tampoco tiene mayor misterio, aunque el periodismo colocara a Pirlo en la cola del Balón de Oro por su penalti a lo Panenka contra Inglaterra.

    Sergio Ramos, que representa la reserva de la casta de Santa Coloma en el fútbol español, tuvo la distinción de tirarle un penalti a lo Panenka a Rui Patricio y también la de no pegarle una sola patada a Cristiano Ronaldo (el papel de villano se lo reservó Alonso). Su distinción se agradece en ese mundillo que nos llega a través de unos comentaristas que hablan como David Vidal, pero con la gracia de Del Bosque, inventor del “catenaccio” hacia dentro, cosa que en su día sólo se atrevió a hacer Cela y sentado en una palangana.

    ¿Es gay el penalti a lo Panenka?

    En su “Gay Men Don't Get Fat”, el genial Simon Doonan clasifica los platos en “straight” (simples y sin artificios) y “gays” (complejos y rebuscados). Tex-mex y sushi. Con la aclaración, eso sí, de que los platos más gays, según Doonan, están hechos por las personas más heterosexuales.

Jurado popular

-Que no existiera debate no evitó, no obstante, momentos de gran tensión. Sobre todo cuando la selección española parecía atascada ante Croacia. O cuando el camarero del hotel en el que pasaron una noche incomunicados les informó de que la ensalada era primer plato único y que los licores -pese al vino tinto del que dieron cuenta- estaban vetados a los miembros de los jurados que, semana sí, semana también, pasan por aquel hotel costero a 30,70 euros de Barcelona.

 
Vía @iellakuria

Gracias, Sara

Carretera de Titulcia-Chinchón
Sinergias del balompié español

Jorge Bustos

No tiene que ser nada fácil ser Sara Carbonero. Y no nos referimos ahora a la consecuencia aparejada de tener que convivir con portero tan milagroso pero hombre tan elemental como Íker Casillas. Tampoco tiene que ser nada fácil ser Isabel Pantoja, sobre todo si la Fiscalía pide para ti tres años de trena por blanqueo de capitales. Sin embargo, a Isabel Pantoja, arrestada y procesada bajo indicios ciertos de delito, no le faltan mesnadas de groupies que hacen vela en el juzgado para trasladarle su mitómano calor con la misma berroqueña certeza respecto de su inocencia que siguen abrigando los fans perfectos de Michael Jackson respecto de la blancura accidental de su piel. En cambio, esta Eurocopa ha alojado a Carbonero contra su voluntad en el ilustre club de los chivos expiatorios, que si son el mejor amigo del hombre en general, conquistan desenfrenadamente el corazón español en particular.

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Los becarios de El País

POPURRÍ EDITORIAL DEL AGIT-PROP
(En el fútbol como en la política)


(Vía @tosepower)

Viernes, 29 de junio



BESOS

-It's the kissiest business in the world. You have to keep kissing people.
AVA GARDNER

Ignacio Ruiz Quintano

Mucho mejor Italia

 
Francisco Javier Gómez Izquierdo
 
¿Por qué  Joaquín Löw es tan cabezota?  Posiblemente porque es alemán. En esta Eurocopa ha habido una evidencia de la que todo el mundo del fútbol se ha enterado, y no es otra que la alarmante baja forma de Schweistenger.

      Alemania lleva jugando con uno menos varios partidos y es rémora que no puede permitirse... ni siquiera siendo Alemania. Si además nos encontramos con que a Boateng le pesan los tatuajes, a Hummels le da de repente por parecer un vulgar central fallón y a Lham se le olvida cómo se debe cerrar en defensa, hasta Italia es capaz de marcar goles. La presencia del “7 de Alemania” en la alineación no sólo incomoda  a la afición germana. Tengo el presentimiento que tampoco gusta a sus compañeros, tanto del banquillo como los que tienen que correr lo que él no es capaz. El empecinamiento de Löw no debe esconder el sensacional planteamiento del señor Prandelli, un entrenador que tiene pinta de durar como seleccionador. Italia ha mandado durante los 90 minutos con un Pirlo que nos ha hecho recordar al mejor  Xavi español y con un Montolivo que cuando se ha percatado de que Schwesteinger se marcaba solo, ha decidido ocuparse en mandar navajazos a la espalda de la debilucha defensa rival. En el  2º gol se escuchaban los muelles anunciadores de muerte, conforme viajaba el balón a la espalda de Lham.

     Muy bien los italianos, más inteligentes, mucho más prácticos, mejores trabajadores... y sobre todo con superior poderío físico al de los alemanes. Tácticamente, el señor Prandelli tiene tareas encomendadas a De Rossi, Chiellini, Marchisio, Montolivo..., incluso a Cassano y Ballotelli. A Pirlo no le dice nada, porque las cosas que ha hecho Pirlo no se pueden enseñar. Se llevan en el ADN. Todos le cumplen y eso que su capitano Buffon ha empezado inquietando a los suyos, pero Buffon es Buffon. Con Casillas, los dos mejores guardametas del mundo.

       Queda señalado el desvarío en el planteamiento del entrenador germano, sin que nos quedara claro la función de Kroos o el cambio de Gómez y extrañándonos de las responsabilidades que exige a Khedira, al que el comentarista Maldonado no tiene más remedio que elogiar. La admiración del locutor por Özil ha quedado reflejada al finalizar el partido afirmando con total naturalidad que  Mezut ha sido el mejor jugador alemán “...de largo”.  Si lo dice el que se tiene por sabio, será así... pero a mí me parece que a Özil cuando le toca decir “aquí estoy yo”, le entran unos sudores terribles, le sale un mirar extraviado y ... su equipo pierde.

jueves, 28 de junio de 2012

La mano que mece la cuna


La que escribe que ese sabor tan parecido al del odio que les llena la boca cuando gritan “ese portugués…” no es xenofobia

-Las broncas que el Madrid recibe por esos campos de España crecen, pues, en terreno fértil. En el amplio sustrato del odio al extranjero pobre, al que se afea la chulería, no por la chulería en sí - mandaría huevos, en un país de toreros-, si no porque frente a los señores no le está permitida al servicio. Señores a los que no les alcanzó su fortuna para comprar la instrucción obligatoria imprescindible para saber escribir gitano en español.

Vicio



Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    En la alfalfa progre aparecen estos días, mezcladas con las habituales ruedas de molino, fichas de casino.

    –Nuestro negocio no es promover el vicio –se defiende Mr. Leven, segundo de Mr. Adelson, el Midas de Eurovegas.

    Los progres se levantan contra Eurovegas porque no quieren competencia (para tragaperras ya están ellos), sin contar con que Mr. Adelson es un republicano tremendo que se deja muchos cuartos en combatir políticamente a Obama, razón por la cual los catequistas del NYT andan ya como el predicador de Deadwood, suministrando argumentos del Ejército de Salvación a nuestros “bourreurs de crânes” socialistas, que fingen creer en la virtud íntegra y en el vicio totalitario.

    –¿No vale más un gran vicio que una pequeña virtud? –se pregunta, a lo Jean Cau, Esperanza Aguirre, en lucha liberal por el vicio totalitario con Artur Mas, que sería un gran director del casino.

    A Mr. Leven, que se parece un huevo a aquel maravilloso fox terrier de pelo duro que fue Thomas Bernhard, yo le diría que se olvide de Barcelona, donde la gente es de poco gastar, y se venga con sus tragaperras a Madrid, donde estamos hartos de que siempre ganen los chinos.

    Los casinos sufren la leyenda negra del cine que Scorsese desmontó con su “Casino”: Las Vegas hoy no es más que el Benidorm de la tercera edad. De hecho, el único vicio garantizado por Aguirre en Eurovegas es poder fumar.

    Mas el dinero llama al dinero, y a los viajes de los judíos verdaderos entre Barcelona y Madrid han sucedido los viajes de unos árabes falsos a Palafrugell y Getafe, donde el caballero de la frase inmortal:

-¿Es que va a venir un portugués a enseñarme a mí de fútbol?

En la muerte de Gustavo Pérez Puig


Tony Leblanc

Seis versiones de La venganza de Don Mendo

España, 0; Portugal, 0. Mi verdad

"La forma en que Ramos se salió de ser un Cardeñosa para los restos 
con la chulería del Panenka (que es como la puntita)"

El centro del campo español, tricotoso, seguía hilvanando lo que luego se deshilachaba y de repente: -¡Pepe se ha chivado! Las cosas de los comentaristas.

Hughes

Se enfrentaba España a una difícil Portugal, mejorada respecto a la del Mundial. La entrena Paulo Bento, que hace poco jugaba al fútbol. Cuando uno ha visto jugar a los entrenadores, malo.
Yo nunca he visto reír a un portugués. Todo lo más a sonreír con la boca, en mueca que al final se amarga. Su himno, por otro lado, mueve a poco ardor bélico y es para que estemos muy tranquilos respecto a la españolidad de Ayamonte.

Eso sí, esta selección de la Portugal aplicada al rescate es un conjunto sólido en lo táctico, lo físico y lo estético. El capitán es Cristiano en lo técnico, en lo táctico es Pepe y en lo estético es Meirelles, que es como un Movilla pintón al que no le falta un estilismo. Todos los que nos preguntábamos de qué coño iba Ramos este verano ya lo tenemos claro: de Meirelles.

El resto de Portugal tenía a tíos peinados como Ricky Martin, pero luego defendían con alevosía, soliviantando a los comentaristas de telecinco.

Luis Aragonés tenía la teoría de los pasillos de seguridad, que venían a ser las líneas de fuerza tácticas de un equipo. Sus vigas. Del Bosque ha tirado tabiques y se ha hecho un loft de seguridad. Todo el puto equipo, con perdón, es una organismo flotante y controlador. Hoy, sin embargo, y como en el fondo es un vanidoso, le dio el ataque de entrenador y a modo de flor amarilla en el ojal salió con Negredo de delantero, cuyos andares y pataje zurdo me recordaron al entrañable Salva Ballesta, uno de los últimos representantes de La Furia. Me imaginé a Salva pilotando un reactor, mitad Torrente, mitad Cruise, sonriendo desde lo alto con su casco rojigualda.

Como enfrente estaba Cristiano, había muchas animosidades inexplicables. Lo que antes fue el mourinhismo, luego convertido en maurinhismo, ha devenido en esta eurocopa en moutinhismo, por agarrarse a algún clavo, y los antimadridistas exagerados la han tomado con esta estupenda Portugal, que ha hecho un fútbol la mar de digno.

Además de los madridistas, Portugal tiene un equipo muy estimable. Un portero de nombre impresionante, Rui Patricio, centrocampistas versátiles y modernos, un nueve de un clasicismo irreprochable y cosas como la primera zancada de Nani, tranco caballuno de perturbador efecto, un reserva llamado Custodio o una especie de nuevo e incontenible Geremi apellidado Varela.

La primera parte se desarrolló con poco fútbol. La espesura española. La decadencia de Xavi, la inadvertencia de Xavi. Le estoy descubriendo a estas alturas. Juega con el culo bajo y el cuello alto, como el avestruz. Con su paso de avestruz va girando respondón sobre sus pasos. Tras él, “de líbero alemán” (¡lo que le faltaba, el rollo berlinés!), Xavi Alonso, y muy cerca Iniesta y Silva. Entre líneas, como un la, y los tres juntos un lalalá. Pero Xavi no es lo que fue y su fútbol parece apagarse. Aún juega de primeras para Iniesta (como en la canción: un audífono yo, un audífono tú, para escuchar toda la música de su fútbol), pero a veces, entre las embestidas de los Meirelles, Xavi parecía desconcertado, como un perro al que alumbrasen los faros de un coche en medio de una carretera nocturna.

El centro del campo español, tricotoso, seguía hilvanando lo que luego se deshilachaba y de repente:

-¡Pepe se ha chivado!

Las cosas de los comentaristas. Portugal, claro, quería ganar y parece que se criminalizaba su empuje. En medio de unos dimes y diretes, Coentrao, con mechas rubias y botas rosas, se echó la mano al paquete mirando a Reina, el speaker, que se encorajinó:

-Coentrao tiene picores en sus partes.

¡Le habían sacado ladillas a Coentrao!

Se iniciaba la segunda parte y las cámaras enfocaban a Del Bosque, que se hacía una mascarilla con las manos. Al lado, Toni Grande, alopécico frontal (esa calva es como una trepanación capilar), que nos permite fantasear con que a Don Vicente le entrase un berrinche y nos lo pudiese mandar a hacer de Karanka el resto de la eurocopa.

Morientes insistía con sus comentarios en “ganar la superioridad” y a mí eso me parecía muy triste, pues qué pena que el fútbol (este fútbol bueno del tiquitaca) sea como todo en la vida: acoso de una mayoría circunstancial, rito de manada. Pero sí, a lo que parece, el fútbol es que uno se quede en inferioridad, como en los atracos.

A Alba, lateral chispeante, le seguían pegando en semifinales. Tiene este jugador unos mofletes y un algo que provoca el deseo de agresión en el rival.

El falso nueve es que todos sean el nueve, acabar con la unicidad del nueve. Por eso, fue salir Cesc y sentirse amenazado Almeida, que empezó a chutar desde cualquier sitio. El tiquitaca ha democratizado el gol y el nueve ya es como un Victor Mature en el cine, una cosa antigua y como para señoras mayores. El gol ya no es un personalismo, es una obra conjunta, de un coro cogido de la mano y avanzando entre hosannas

Entrada la segunda parte, Del Bosque movía el banquillo y sacaba a Cesc del brazo, arengándolo como si le estuviese cantando una romanza. Se iba un nueve, Negredo, y entraba un falso nueve y ya la gente se iba sugestionando:

-Oye, ojo, que estamos con falso nueve.

El falso nueve genera una expectativa, invoca la aparición de un nueve fantasmal, es la ouija del nueve, el gran anhelo del nueve incorpóreo. El falso nueve es que todos sean el nueve, acabar con la unicidad del nueve. Por eso, fue salir Cesc y sentirse amenazado Almeida, que empezó a chutar desde cualquier sitio. El tiquitaca ha democratizado el gol y el nueve ya es como un Victor Mature en el cine, una cosa antigua y como para señoras mayores. El gol ya no es un personalismo, es una obra conjunta, de un coro cogido de la mano y avanzando entre hosannas.

En ese nerviosismo de Almeida vi yo claro que ganábamos.

Iniesta empezaba a sacar su molinillo y con Cesc formaban un lío. Soberbio, Pepe, lo atajaba y estiraba los brazos con las palmas abiertas, con desesperación de cantaor. Pepe, cuando ordena la defensa, tiene lo de Hierro: gesto de bulería.

Xabi Alonso intentó el gol de Pelé (¡y menos mal que no lo metió! ¡nos miraría aún más!) y Xavi chutó desde fuera del área. España se estaba desmelenando. Morientes apuntaba técnicamente que cuando se chuta con el empeine el balón, como un loco, “puede salir por cualquier sitio”. ¿No será el tiquitaca la racionalización de ese balón imprevisible?

A Cristiano, que había salido repeinadísimo, se le caía un rizo. Ese rizo perfecto descolgado, media luna renuente en el alba de su frente enjoyada, era el triunfo de la defensa española, pero también embellecía su rostro aceituno. Qué duda cabe.

Cuando el rizo de Cristiano era ya un alfanje, España tenía en las alas a Pedrito y a Navas, gaviota al viento.

Portugal tuvo alguna contra, pero el partido tenía demasiada consistencia todavía y la prórroga parecía inevitable. Quizás si España hubiera salido con las bandas -Arbeloa al llegar arriba se enreda en los rivales como en la puerta giratoria del hotel- el partido se hubiera resuelto antes. España no pudo marcar, pero generó su mejor fútbol al final, no sé si por cansancio del rival o por ese desapasionamiento que tienen ahora las prórrogas (ya no tienen el patetismo de las rampas y los correcalles), que España acrecienta con su fútbol aplomado, pero lo más intenso y hermoso lo hizo España al final. Pedro volaba, los jugadores se doblaban e Iniesta buscaba espacios con su pierna derecha como un maestro de esgrima que diese el toque mortífero al rival. Aún entonces, Morientes no pedía el gol, sino el último pase -que así llamaba Menotti al gol: pase a la red- y en los futbolistas la cercanía del final parecía reforzar la fe en darse pases. Ahí ya ve uno el delirio fanático, pero también la convicción emocionante. El rondo en la propia área en el minuto 110 levantó el rugido de la pantalla gigante de mi barrio. Éramos un algo desatado alrededor de la fe de tocarla mucho. El tiquitaca agónico de las prórrogas es lo mejor de esta España, su arrebatada frialdad, su tiquitaca postrero cuando el rival está desencajado. No he visto nunca un equipo que se sistematice y ordene tan impecablemente cuando los periodistas gritan como urracas castellanas la palabra épica, épica, épica.

Pero al final faltó el remate y llegaron los penaltis, que ya de mucho antes preocupaban a Sara, haciendo que por primera vez preguntara ella:

-¿Cómo tiran los penaltis los portugueses?

Esa pregunta es el gran triunfo de la Calaf, el predominio del interés de novia al interés de periodista, pues la noticia estaba muy lejos de ser aún los penaltis.

A Cristiano, que había salido repeinadísimo, se le caía un rizo. Ese rizo perfecto descolgado, media luna renuente en el alba de su frente enjoyada, era el triunfo de la defensa española, pero también embellecía su rostro aceituno. Qué duda cabe

En el sorteo, Cristiano e Íker. El moutinhismo implacable con su líder luso (luso, mas no lúser) y de repente un estruendo en el público español. Nadie sabía por qué, y era que el árbitro había sacado un euro y claro…

En el público, un español repetía el gesto de Del Bosque de hacer con las manos una mascarilla de oxígeno. ¿Por qué no lo intenta Rajoy en un G20?

De los penaltis, por no extenderme, la forma en que Ramos se salió de ser un Cardeñosa para los restos con la chulería del Panenka (que es como la puntita). Antes del penalti,  justo antes, Castaño daba el concreto enunciado de periodismo que sabe de qué está hablando:

-Los tiene bien puestos Ramos, eh.

Y la seguridad que teníamos todos de que Íker, con su inexplicable predestinación de ungido, nos ganaría la tanda. La tranquilidad en el semblante de este chico es algo que ni Michael Jordan, que necesitaba un chicle. ¿Qué hace con sus pulsaciones Casillas? ¿Dónde las mete?

Creo que la miradade Casillas de esta noche es historia del deporte. La tranquilidad desarmante del pistolero. A veces esa serenidad se imposta, pero hoy no. El rival se acercaba y al levantar la cabeza se encontraba con un Doc Hollyday, un Wyatt Earp en pijama amarillo que le hacía desear salir corriendo.


El especialista

David Vidal

Francisco Javier Gómez Izquierdo

El gallego David Vidal filosofa en gaditano con acento de La Coruña y si usted se lo encuentra en Cádiz puede escucharle enseñanzas como la siguiente:

     -¡Hombre por Dios! Mire ustezzz, a un portero no se le puede dar ningún trofeo individual en el fútbol, ni mejor jugador, ni pleyerfifa, ni gaitas... Un portero no es un futbolista. Mire ustezzz, Casillas no es futbolista. Casillas es un especialista de la portería, pero no es futbolista.

     David Vidal no está tan equivocado como pudiera parecer cuando trata como intrusos a los porteros de fútbol... y en los grandes torneos, cuando se decide un partido de semifinales después de 120 minutos como de ojeo, arriba, abajo y enredado en el medio, se confirma la teoría del original entrenador:

    -El penalty siempre se falla. No lo para el portero. Un profesional, mire ustezzz, debe estar corretamente preparado para introducir el balón en la portería en un lanzamiento desde los once metros. El resto son pamplinas, mire ustezzz...

    David Vidal es muy vehemente y cuando cuenta la cosa mas simple parece que te está dando los diez mandamientos. Tan vehemente como los jugadores portugueses durante el partido de hoy. Han salido mucho más “pitosos”   que los nuestros, con Meireles, Veloso y Moutinho, tres pesadillas aguando el pensamiento de los Xavis y con la gente de atrás dispuesta a repartir lo que hiciera falta. Intensidad llaman a la palabra, pero hasta a los portugueses, que han descansado más que nadie, les ha llegado la fatiga y en la prórroga ya no estaban tan jaquetones. 

     Después de un partido tísico en lo tocante al fútbol, de no sé cuántos pases errados y de ningún disparo entre los tres palos -bueno, sí, uno...- ha llegado la hora de los especialistas de la portería que se las han visto con más defensas que delanteros en la suerte de esa especie de gol con descabello. SergioPepe, Piqué... y Alves, un futbolista que no es especialista.

       Lo que más me ha gustado hoy es que cuando el partido no va como se quiere y espera, el equipo no se descompone y mantiene las líneas, la colocación -salvo pequeños despistes de Arbeloa y Busquets- y se amasa mucha paciencia. Llegamos a la final, como llegan siempre los grandes equipos. Sufriendo, con un poco de suerte y metiendo miedo....  Hoy hemos exigido a Portugal su mejor partido de la Eurocopa. No les ha valido.

Jueves, 28 de junio



PREFERENCIAS

-I prefer to the mistress of a poor officer than a rich banker. It is my greatest pleasure to sleep with them without having to think of money... I like to make comparisons between various nationalities.
MATA HARI

Ignacio Ruiz Quintano

miércoles, 27 de junio de 2012

La nueva masculinidad

Calle de Zurbano (con Orfila)

El día de Oti*

26 de junio
Calle de Lista
18.30 PM

Calle de Génova
Tomás Martín de Vidales y José Ramón Márquez y González de Rueda
 camino de la Academia de Cine

Claudia, ahijada de Oti el del premio 
y diseñadora gráfica de Salmonetes...

Oti y Félix, su hijo

Oti y Catalina Luca de Tena

La placa y los amigos

Los amigos sin placa

Museos y Fundaciones

Las mieles del triunfo

Márquez, Vidales y Oti, en Araca, Vitoria, treinta años antes
(¡Sin Pascual!)

Oti, Márquez y Vidales, treinta años después

Academia de Cine
Local cedido por Mariano Rajoy cuando era ministro de Cultura

Celebración privada en Las Reses, restaurante digno de un emperador

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Oti Rodríguez Marchante, crítico de Cine de Abc, Premio Alfonso Sánchez 2012

Primer día de boxeo


 La resistencia al dolor en la lona y el aguante de los lóbulos auriculares sometidos a la caída maciza de unos aros de oro donde Gervasio Deferr podría perfectamente hacer el cristo

Jorge Bustos

No creo que sea casualidad. Que llegue a mi buzón la nueva tarjeta sanitaria el mismo día que comienzo mis clases de boxeo. Quien no atisbe ahí el sarcasmo anticipatorio de lo providencial nunca se ganará la vida con el tarot ni vale tampoco para manufacturar en la tele esa risa en lata que hace llorar a los payasos genuinos.

¿Cómo llega un hombre a la decisión de aprender a boxear? Y bien mirado, ¿cómo no hacerlo? Todo varón civilizado debería revolotoear como las mariposas y picar como las avispas, en palabras de Alí. El boxeo era el deporte preferido por los focos clásicos y modernos de la civilización –Grecia e Inglaterra–, pero en España hace tiempo que Prisa separó lo civilizado de lo tribal, y si los toros han caído en el primer cedazo –Dios sabrá por qué–, el boxeo fue arrojado extramuros de la ciudadela cultural del Plus, donde es el llanto y el rechinar de dientes, pese a que España acumula muchos más cinturones de gloria púgil que anillos de la NBA. A uno lo llevaron a ver su primer combate Ignacio y Gistau, que también boxea, quizá porque el pugilato comparte los códigos del buen columnismo. Una velada en la Cubierta de Leganés te descubre un inframundo fascinante –a mí me recordó a la lonja de bajura de Vigo cuando los marineros vuelven de faenar a las tres de la madrugada– donde la valía humana se mide sencillamente por la abultada tensión de unos bíceps, la turgencia agresiva de un escote, la resistencia al dolor en la lona y el aguante de los lóbulos auriculares sometidos a la caída maciza de unos aros de oro donde Gervasio Deferr podría perfectamente hacer el cristo.

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La dieta gay


Armado con una pluma muy grande... Simon Doonan disecciona ..."la innovación más horrorosamente gay" de la gastronomía reciente: las espumas. ¿Quién las inventó? "Un tío hetero español llamado Ferran Adrià". "Ningún chef homo se habría puesto a sí mismo en la posición de que alguien le dijera: 'Espera. Sé que vosotros los gays tenéis mucho sexo, ¿pero era absolutamente necesario correrse encima de mi risotto?'. Sólo un tío hetero habría tenido los huevos de eyacular en tu comida". Acto seguido, califica los ejercicios de laboratorio de la llamada gastronomía molecular como "siniestros y futuristas", y los compara con el Dr. No: "Ambiciones maníacas de dominar el mundo (hetero), pero con un amanerado gato persa en brazos (muy gay).

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Ampliación sobre Ferran Adrià: CLICK

Cristiano



Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Por “Al Jazeera” sabemos que, sólo con que Zapatero hubiera ahorrado un poco, ahora no sufriríamos tanto, así que quien nunca se manifestó contra los gastos tampoco debiera de hacerlo contra los recortes, pero ya dice Panero (Leopoldo María) en el “Jot Down” que “los obreretes se repiten más que el tango”, y la alegre muchachada del Metro quería tocarnos hoy la vuvuzela con un paro de protesta por la rebaja salarial, lo cual da que pensar.

    ¿En qué piensa hoy el proletariado batueco?

    En cómo parar, antes que al Metro, a Cristiano Ronaldo.
    
“El estilo es el hombre”, dijo Buffon (el conde, que era naturalista, no el portero). “El estilo es la cosa”, respondió Voltaire, el “philosophe”.

    ¿Hombre o cosa? ¿A pie o en Metro? ¿Cristiano o Tiquitaca?

    No iban a dar abasto los piquetes informativos, si tenían que atender a las dudas de “cada compañero y compañera” sobre la “tourada” de esta noche en Ucrania.

    Pepe y Cristiano frente a esa unidad de destino en lo universal que es el Tiquitaca, cuyos silogismos teológicos deberá descifrar el turco Cakir, al que quiero imaginar de luenga barba blanca y gruesas esmeraldas sobre el turbante.

    En fin, que no era cosa de parar el Metro de Madrid cuando no sabíamos cómo parar al Cristiano de Portugal, marrón, éste, que recae futbolísticamente en Ramos y Casillas, porque los “lladrós” de Xavi e Iniesta están para eso que el asistente de Valdano llama “la distrasión”, es decir, dar conversación (revelar los arcanos del Tiquitaca) a Nani y a Meireles, pobriños.

    En la lucha no estamos solos: Platini, que cada día se parece más a Jacques Villeret (¡oh, justicia poética!), ha expresado públicamente su deseo de una final Alemania-España.

Metro de Madrid

Miércoles, 27 de junio



HAY NOCHES QUE...

-I know there are nights when I have the power, when I could put on something and walk in somewhere, and if there is a man who doesn't look at me, it's because he's gay.
KATHLEEN TURNER

Ignacio Ruiz Quintano

Galiardo



Galiardo necesitaba España, una tía y un Echanove. He llegado tarde a mi madurez, nos dijo. Tarde a su madurez, pronto a su muerte


Hughes

No hace mucho murió Pepe Rubio, galán simpático; murió también Paco Valladares, galán dulce y rapsoda. Ahora le ha tocado a Juan Luis Galiardo, que fue galán juguete en los sesenta, con un pelazo que parecía la pelambrera viva de los Simpsons. Él mismo dijo de ese actor que fue que se trataba de un actor con demasiado pelo e ideas poco claras. Galiardo, con el tiempo, llegaría a definirse como alopécico difuso y a tener el aspecto de un Berlusconi restaurado. Galiardo era la parodia andante del galán y confesaba descojonándose que aún le quedaba un club de fans en Almandralejo formado por mujeres de sesenta y cinco años.

-Ser un galán en este país y verme yo tan pequeño
 
El galán debería tener un asomo metafísico y alguna complejidad interior. El galán es una forma de reticencia. Galiardo llevó su galanura a México, como forzando el absurdo macho de serlo allí y en México, como a Rajoy, algo le sucedió que le cambió. Tuvo una crisis personal, volvió a España, resolvió sus traumas con la ayuda de un psiquiatra y rehizo su carrera.
 
Galán pasado por la psiquitaría -¡galán perfecto entonces!-, jugador, mujeriego y vitalista, él explicaba que el vitalismo está mal entendido, que la vida deja un espacio, impone un ritmo y no se deja devorar.
Al final, Galiardo llegó a una forma de sabiduría en la que coincidía con Montaigne y con Pla: la vida es oscilante, fluctuante.

Era un actor físico, tenía un tronco como el de Richard Harris y pinta de Mister Murcia. Era como un Richard Harris con la mirada dominada, con la locura analizada, racionalizada y un final de poderoso gesto, de gestualidad latina, vagamente italiana -imposible no pensar en Gassman, Mastroianni- que manejaba con desparpajo, como si explicara algo enfáticamente en la barra de un bar. Su hablar con la mano a mí me recordaba mucho a Landa, pues al final Galiardo recogía la expresividad popular, humorística, de los mejores actores españoles. Galiardo acabó siendo un prodigio de coloquialidad, pues la coloquialidad es la culminación de un arquetipo.

A Galiardo le quedó una voz baritonal que sabía modular, la caja torácica de nadador meditativo y un ego, calcáreo, que iba limando año a año “hasta ser el 10% de lo que fue”. Iba quitando el ego, disolviéndolo, y contaba cómo el ayuno le había aligerado el espíritu, pero cuanto menor era el ego mayores parecían el personaje y el actor, dando a pensar si no será imposible que el hombre deje alguna vez de representar, si no habrá tras el ego un personaje.

¿Qué voz de humor y piedad tenemos resonando en las paredes del espíritu?

Su historia, que según Azcona no le valdría a Dostoyevski, le valió al riojano para retratarlo en Suspiros de España y Portugal, donde pedía a gritos entrar en los planos carpetovetónicos de Berlanga. Quijote, pícaro y Don Juan ¡cómo podía ser mal actor! Si no nesitaba rol y se le quedaba pequeño Molière

Galiardo necesitaba España, una tía y un Echanove.
 
He llegado tarde a mi madurez, nos dijo. Tarde a su madurez, pronto a su muerte.

Mediocentro

Expulsión de Rattin en el Mundial del 66 por mirar mal

Francisco Javier Gómez Izquierdo

Entre la familia futbolística, la que distingue más especies es la de volante o mediocentro, en jerga moderna. Los estudiosos y comentaristas de las estrategias hablan del mediocentro táctico por antonomasia -Busquets-, del mediocentro que destruye y crea -Xabi Alonso- y del mediocentro educado sólo para incomodar al prójimo, Khedira, conforme a la opinión de muchos periodistas madrileños.

        ¿Era Schuster mediocentro? ¿Y Neeskens? ¿Se parece Neeskens a Schuster o a Busquets? ¿Y a Xabi Alonso? ¿Y este Khedira  de Alemania a quién se parece?

       En fútbol todo es subjetivo, pero los que crecimos en El Plantío buscando al amo en el justo centro y vimos pasar a Pirri, Neeskens, Villar, Claramunt... sólo se acercaba a nuestro Sergio Kresic el melenudo Viberti, lo más parecido al Busquets de hoy, sólo que en más lento.  “...después de Cruyff, el mejor jugador que ha venido a España es Kresic”, dijo el gran Miljanic, uno de los muchos sabios que se ha ido en estos meses y que ya apostaba por la inteligencia en el volante.

      Cada entrenador tiene sus preferencias a la hora de controlar un partido y, por ejemplo, el también difunto Kubala  ponía juntos a Pirri y a Villar, mientras que en Holanda, la inventora del fútbol moderno, salía uno de los Van de Kerkoff con Neeskens. En realidad no había mucha discrepancia táctica. La diferencia estaba en Krol, Rensenbrinck y Cruyff. En los 70 se jugaba con dos volantes, enmendando la plana a los inventores del concepto que sólo jugaban con uno y que no fueron otros que los argentinos, siendo su máximo exponente el gigantesco Ubaldo Rattin, “la Rata”, y del que no se precisa más descripción para retratarle que la decisión arbitral en el Mundial de Inglaterra de expulsarlo por la feroz expresión de su cara. Maradona siempre ha defendido este tipo de escudero con Américo Gallego en la selección o con Víctor en el Barça. Fueron los alemanes los que colocaron a Schuster donde sólo había músculo y tosquedad, siendo el avanzado de los futuros, Rijkaard, Petit, Roberto, Sanchís, y de uno de los mejores entre todos: Fernando Redondo.

     No toca dar la tabarra con batallitas de abuelo Cebolleta. Lo que quiero apuntar es que tan respetable es jugar con uno como con dos mediocentros. El Barça juega con uno solo, Busquets. Mourinho acompaña a Xabi Alonso con Khedira. Nuestro seleccionador utiliza el sistema del Barça, pero prefiere dos volantes y es elección que no comparto con Don Vicente, recordando el principio de lo que hoy es la selección española de fútbol y que nació en Luis Aragonés. Senna era Busquets y Xabi juntos. Éste no era titular y cuando el equipo iba ganando, Don Luis lo metía en el campo por Cesc, Cazorla, Torres, Villa o al otro Xavi... No recuerdo bien, pero saltaba al campo a aguantar el resultado. Como volante defensivo. En unos papeles que tengo guardados Xabi Alonso reconoce que Senna “....está en un momento fenomenal y es de justicia que sea el titular”.

    Un tío formalote Xabi Alonso, que hoy ayuda todo lo que puede al otro Xavi. 

       Un fuerte abrazo a Manolo Cascante, al que pido paciencia con mi memoria.

Vilanova y Viberti

martes, 26 de junio de 2012

La revolución salió con barba


Cristina Losada
Libertad Digital

El sentimiento nunca se equivoca, y ha de ser por eso que la efusión emotiva en Occidente a propósito de la "primavera árabe" no ha mutado en ninguna clase de reflexión crítica a medida que se ha ido instalando el invierno islamista. Se diría que nunca existió el espejismo colectivo, mediático para más señas, que tomó unos levantamientos contra regímenes dictatoriales por el admirable despertar del mundo árabe a la democracia, la libertad y los derechos humanos. Como se diría que jamás se pregonaron los prodigiosos poderes que tenían Facebook, Twitter y Youtube para instalar democracias ejemplares en el lugar de unas castas corruptas. Bien. El asunto ya no admite mucha discusión. El resultado de las vibrantes revoluciones propulsadas por las maravillas de internet ha puesto en su sitio a aquellas quimeras y a sus fabricantes. Los beneficiarios de la épica primaveral son los islamistas, tal y como acaba de confirmar el triunfo de los barbudos en Egipto.

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Fernando Alonso

 EL OTRO ALONSO
Alfonso Antonio Vicente Eduardo Ángel Blas Francisco de Borja Cabeza de Vaca y Leighton,
 VIII marqués de Portago, XIII conde de la Mejorada y Grande de España, 
más conocido por su título de marqués de Portago, también como Alfonso de Portago
 o por su apodo Fon de Portago 

Jorge Bustos

De Vargas Llosa siempre dicen los depositarios alfaguaros de la Cultura que admiran sus novelas a pesar de su liberalismo, y de Fernando Alonso admira la gente sus habilidades motrices a despecho de su proverbial antipatía. Pues bien, uno –que no es liberal ni conservador, ni mucho menos socialista– celebra en Vargas las diatribas periodísticas más que muchas novelas y en Alonso ese carácter hosco de astur prerrománico muy por encima del somnífero deporte que practica. A Alonso tenemos que perdonarle que se dedique a una cosa tan coñazo como la Fórmula 1, cuyos arduos reglamentos, inspirados en seminarios de Física para pagafantas, rara vez consiguen amenizarnos las resacas.
Fernando Alonso hizo el domingo la mejor carrera de su vida y hasta cosechó en mi casa ecos rendidos de las onomatopeyas exultantes que en los momentos álgidos va descargando Lobato, esa autoescuela de los pobres en definición de Ruiz Quintano. Es Lobato un Rodríguez de la Fuente al que no excita el rociado glandular del lince sino el vapor de la gasolina y el zumbido de un difusor, la acotación territorial que los bólidos evacuan quemando caucho contra el asfalto en vez de meando sobre las amapolas de Doñana. Lobato es el Homero de Alonso, un exégeta tan umbilicalmente dependiente del piloto como lo era Boswell del Doctor Johnson, y si en mitad de un adelantamiento vertiéramos sobre la calva de Lobato puñaditos de maíz, enseguida los veríamos crepitar bajo la forma de sudorosas palomitas, como sucede en cualquier microondas.

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Pepe



Manuel Jabois
El Mundo
 
Heredero a partes iguales de Fernando Hierro y Leopoldo María Panero, una subespecie preñada de jerarquía y malditismo de las que surgen una cada diez siglos, Képler Laveran Lima Ferreira se presenta a las semifinales de la Eurocopa con el orgullo en hinchazón y los violentitos bajos, como si los calores del norte le hubiesen congelado la sangre. Central de estirpe reconocible por imperecedera, Pepe ha conseguido enterrar la cola del matadero del Bernabéu en la que se dejaron la reputación samueles y pavones. Para ello ha hecho de su defensa un modo de exhibición que repite como por ensalmo con Portugal: coberturas deslizantes, anticipación cerebral y un marcaje tan sofocante que a veces los delanteros, como los pasados de marihuana, se giran bruscamente dos días después al meter la llave en el portal tras sentir algo a su espalda.

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Desplante de Cultura y desplante de Interior

Desplante de Interior
Reverte, que los hacía ¡en los quites!
Estampa de La Lidia

Desplante de Interior
Guerrita, el segundo Califa

Desplante de Interior
Joselito y Miura, en presencia de Belmonte

Desplante de Interior
Belmonte y Miura

Desplante de Interior
El Gallo y Veragua

Desplante de Interior
Ruiz Miguel y Estopeño, de Miura

Desplante de Interior
Rafaelillo y Miura

Desplante de Cultura
Cayetano y juanpedro en Arévalo

Desplante de Cultura
Julián y Garcigrande en Badajoz

 Desplante de Cultura
La Fiesta y la Prensa


"Al principio no sabía cómo o qué decir de la tarde de hoy por cuanto que desde que me levanté de mi localidad tenía claro el titular una vez me iba a cercando al coche escuchaba comentarios de tipo: "José Tomás ha sido una caca", "José Tomás no ha estado mal", "Se han regalado varias orejas"... que por segundos me han hecho dudar de si yo había visto la misma corrida que ellos. No tengo ninguna duda son ellos los que no han visto lo que yo. Modestia a parte ya lo valorarán ustedes."