Ignacio Ruiz Quintano
Abc
Vivir de la culpa del otro es, como sabemos, la más baja forma de vivir a costa del otro. O sea, Occidente, donde el hombre, “como animal ético que es” (se oyen carraspeos), tiende a justificar sus deseos.
–No somos salvajes –es la justificación de Paul Sorvino a Ray Liotta para prohibirle su divorcio de Lorraine Bracco en el “Uno de los nuestros” de Scorsese, el cineasta que mejor describe nuestra época, resumida por Jeffrey Sachs: “Estamos en manos de gánsteres. No estamos en manos de un sistema constitucional. Estamos en manos de un sistema roto, corrupto y dirigido por gánsteres, personas de una ignorancia y vulgaridad extraordinarias”.
Las justificaciones para pegarle fuego a la antigua Persia son interminables: destruir el programa nuclear de Irán (hace seis meses “aniquilado para décadas”); cambiar el régimen; prevenir ataque inminente; injerencia iraní en elecciones americanas 2020; proteger a los manifestantes; etcétera. El secretario Rubio, que no es un Baker, puso la guinda: quemamos Persia porque “su régimen está liderado por clérigos radicales que no toman decisiones geopolíticas; toman decisiones basándose en la teología, su visión de la teología, que es apocalíptica”, mientras el secretario de guerra Pete, que no es un Rumsfeld, arenga a sus tropas con la promesa de que la guerra persa “acelerará el regreso” de… Jesucristo.
–He descrito el triunfo de la barbarie y la religión –resume Gibbon su “Declinación y caída del Imperio romano”.
La religión como tragedia (decapitación de Jamenei, el Papa de los chiitas, que también creen en la figura escatológica de quien vendrá a la Tierra antes del fin del mundo, incluso a la par con Jesucristo), y la religión como farsa, la telepredicadora que dirige la Oficina de la Fe en la Casa Blanca, Paula White, asesora espiritual del presidente. (Mensaje a las tropas: “El presidente ha sido ungido por Jesús para encender la señal en Irán, provocar el segundo Armagedón y señalar su regreso a la Tierra”). Pero en el mundo fino de los liberalios, el incendio se justifica por la liberación del velo femenino. Si Rubio hizo suyo el “¡Callad, teólogos!” de Alberico Gentili, Matt Schlapp, líder de Cpac, en una mesa redonda sobre la guerra sostuvo, según “The New Republic”, que las niñas asesinadas en la escuela “se salvaron del extremismo religioso”. Para Larry Johnson, este momento americano es ese momento en la película original “El mago de Oz” cuando Dorothy Gale (Judy Garland) llega al palacio del grande y poderoso Oz y el perro descorre la cortina y detrás hay un viejecito manejando la máquina: “América no es el poderoso mago, sino un anciano detrás de una cortina”.
“Pax et securitas”, la consigna del Anticristo, según San Agustín. Pete: “No hay ateos en las trincheras”.
[Martes, 10 de Marzo]



