martes, 9 de junio de 2026

La Tercera (y última)


Jeffrey Sachs


Ignacio Ruiz Quintano

Abc


Este largo verano del 26 pinta tan loco como aquel lejano verano del 14 que aniquiló la civilización europea. Con Trump atrapado en ese “Hotel California” (“You can check out any time you like / But you can never leave”) que es el Golfo Pérsico (imagen de Chas W. Freeman), el profesor Jeffrey Sachs, que no es un Niño Becerra de la vida, sostiene que Alemania (de la mano de los Usa de Cheney) hizo trampas otanejas con el acuerdo de reunificación, por el que se comprometía a no expandirse militarmente hacia el Este, y que ahora, de la mano de Merz, arrastra a Europa a una guerra mundial contra la mayor potencia nuclear del planeta. Esto ya lo veía venir el general Collin Powell: a Europa la mataría, no el ínfimo nivel moral e intelectual de sus líderes, sino el hecho biológico de que ninguno de ellos vivió, siquiera como niños, la última guerra.


La guerra tampoco es algo que quite el sueño al españolejo, empoderado con un botellín en la mano en su terracita de Ayuso. Todos los partidos del Régimen, sin excepción, son belicistas, y tan ferinos que al país se le cae la bandera del mástil, pero el españolejo, ese pez muerto que la corriente arrastra, ante la posibilidad cierta de acabar en una guerra ajena, de la que todo lo ignora, se pide otro botellín para trascender aquella explicación que nuestro Santayana (estoicismo abulense) da a su amigo Bertrand Russell sobre el asunto: la situación, admite, es verdaderamente mala desde un punto de vista militar, o para aquellos que están enfadados porque la guerra interfiere en sus maquinaciones políticas o privadas…


En cuanto a las muertes y pérdida de capital, no me importan demasiado. Los hombres jóvenes muertos se volverían viejos si viviesen, y no servirían para nada; después de no servir para nada durante algunos años, morirían de catarros, o enfermedades del riñón, o en la horca, o de viejos… ¿Es esto menos horrible?


Si Alemania, como teme Sachs, nos metiera en otra guerra mundial, sería la tercera (y la última), que no está mal. Desde luego, el Reloj del Apocalipsis está más cerca de las doce que nunca. Este fin de semana hemos sabido que Peter Thiel, que tiene la obsesión del Anticristo, ha levantado su tienda en los Usa y se ha ido con la música de Palantir a Argentina, destino de muchos millonarios que creen que a la Pampa no llegará el hongo nuclear. Herman Melville en “Chaqueta blanca”: “Nosotros, los americanos somos un pueblo peculiar, elegido, el Israel de nuestro tiempo”.


Pero el mito edénico del Nuevo Mundo, avisaba Fueyo en los 70, tiene su dialéctica, que es la diabolización de Europa como morada del Anticristo: la desfiguración satánica de Europa es uno de los motivos culminantes de la escatología milenaria de la baja Edad Media. Y el próximo 12 de agosto, eclipse total de Sol.


[Martes, 2 de Junio] 

San Isidro'26. Premios Salmonetes



JOSÉ RAMÓN MÁRQUEZ


En Madrid, a 8 de junio de 2026, tras deliberación del Jurado, reunido en un banco de los Jardines de Cecilio Rodríguez del Parque del Retiro de Madrid, se acuerda otorgar los Premios Salmonete de la Feria de San Isidro 2026 que se expresan a continuación:


PREMIO JUAN ORTEGA a Juan Ortega por su fidelidad a sí mismo y por guardar para él, celosamente, sus posibles méritos como torero. Diploma ZOOLANDER A LA MIRADA “AZUL ACERO” por sus ojeadas irresistibles y seductoras a las cámaras de Telemadrid.


Premios GHANDI y VERDUGUILLO y Medalla PINCHAÚVAS DE MADERA a Pablo Aguado por ser incapaz de matar a un toro que salió medio muerto del chiquero y por sus 20 golpes de gracia. La Medalla contiene un bajorrelieve en el que se ve un palillo con una uva pinchada.


II Premio LAUREL Y HARDY y Diploma HAROLD Y LLOYD A Pablo Aguado y a Juan Ortega por superar con los toros de El Puerto de San Lorenzo el ridículo del año anterior con los de Juan Pedro Domecq.


Premio AL PACINO a la mejor sobreactuación en el ruedo para Alejandro Talavante el día 7 de mayo saludando al tendido, como María Callas a la platea del MET tras cada tanda, y Medalla ESTOY ENCANTADO DE HABERME CONOCIDO por sus arrogantes puestas en escena a base de apretones de labios, hincada de quijada, tupé al viento, contoneo de cadenas y femorales, curvaturas de tibia y peroné, inversión de pinreles, despojo de estoques y toque de palmas aflamencadas.


Premio REY SOL a Tomás “Mr. Bean” Rufo por sus faenas en el tendido 5. Diploma de CÁRITAS DIOCESANA por su labor contra la aporofobia, por su voluntad inquebrantable de acercar su destoreo a los tendidos de sol.


Premio DE AQUÍ A LA ETERNIDAD a Daniel Luque por sus inagotables pases de muleta, tan iguales los unos a los otros y tan soporíferos.


Premio HORCAJADAS a Miguel Ángel Perera, montado en el olivo tras veintitantos años de alternativa. Diploma del PATRIMONIO COMUNAL OLIVARERO.


Premio DESGUACES LA TORRE a la ganadería más chatarrera a Toros de Lagunajanda, que ni siquiera llegó a lidiarse.


Premio SONRISA VERTICAL y Diploma WHATSSAPP DE KOLDO a la lengua del toro Ganador, número 80, de Núñez del Cuvillo  por sus vaivenes sensuales y su terco flirteo con la muleta de Talavante.


Premio BARCAS DEL RETIRO al toro que más pierde los remos ex-aequo a los cuatro toros de la ganadería de Montalvo, que se lidiaron como remiendo el día 3 de junio.


III Premio COSTALADA al toro Jibelino, número 31, del Conde de Mayalde, por su perfecto planchazo longitudinal que le valió el honor de ser expulsado del ruedo por pañolada verde.


Premio LÁZARO para Ignacio Martín, 3º en la cuadrilla de Álvaro Serrano por hacer volver a la vida con su puntilla al toro Molinero, número 21.


Premio ¿QUIÉN ES VERÓNICA? para David de Miranda y Víctor Hernández.


Premio LOS PELAYO a Sebastián Castella por la suerte demostrada a lo largo de los años en la ruleta de los sorteos.


Premio PESADILLA ISIDRIL a Sebastián Castella por despertarse sobresaltado creyendo que había estado besando entre sollozos a Minutero de José Escolar en vez de a Cantaor de Victoriano del Río. Se le otorga además el Certificado de Excelencia QUIEN HACE UN CESTO, HACE CIENTO por hacer siempre la misma faena.

 

Premio HABERTE QUEDADO EN CASA para José María Manzanares por su proverbial desgana y aflicción.


III premio PAVAROTTI a Emilio de Justo y Diploma del ICONA, por su berrea digna de Cabañeros. También se le otorga el Diploma MEG RYAN por su fingido orgasmo mientras descabellaba.


Premio RUFUFÚ para Jesús Enrique Colombo y su pandilla de banderilleros por su recreación del grupo de rateros del filme de Mario Monicelli durante el segundo tercio del toro Garrofo de Partido de Resina.


Premio MARINA ABRAMOVIC a la mejor performance a Antonio Ferrera en su insuperable puesta en escena durante los 2 tercios del toro Monedero de Adolfo Martín.


Premio Y SI NO, NOS ENFADAMOS a José Chacón al encararse en la vuelta al ruedo con un espectador que le señaló con el dedo, negando la valía de esa vuelta.


Premio TAUROBOLIO CRETENSE a los novillos Babieco, número 7, y Segurito, número 52, del Conde de Mayalde por sus minoicas volteretas y volatines.


II Premio FACUNDO al menor consumo de pipas durante un festejo a la corrida de don Pepe Escolar «Pichorronco», lidiada el día 2 de junio.


Premio URTASUN al toro más bobo a don Juan Pedro Domecq Morenés por el conjunto de los 6 toros que envió a la Corrida de la Prensa.


Premio PASTELERÍAS MALLORCA al toro con postre y Accésit al ESPÍRITU INCANSABLE otorgado por la firma Duracell a Lacerado, número 93, de Jandilla porque hasta arrastrado por las mulillas seguía soñando que seguía al trapo rojo.


Premio TMR (Toro con Movilidad Reducida) a la ganadería más tullida ex-aequo a El Puerto de San Lorenzo y Vellosino.


Premio CHAMÁN MAKUNA a los Presidentes Fernández Serrano, González González y González Carvajal por su impagable empeño en restaurar las creencias del animismo al ondear el pañuelo azul por las ánimas de los toros Ganador (de Núñez del Cuvillo), Cantaor (de Victoriano del Río) y el novillo Babieco (Conde de Mayalde).


Premio CLAUDIO CARUDELL a doña Rocío López por la creatividad aplicada a su inusitada manera de montar a caballo.


Premio BENHUR a los mulilleros que consiguieron que las mulas salieran despavoridas el día 10 de mayo y Diploma MASALA al insensato que trató de parar al tiro desbocado. El premio consiste en una fotocopia en color de un billete de 50€.


Premio PLANETA DE LOS SIMIOS al asesor artístico de la presidencia «Madriles» por su mímica y sus gesticulaciones desde el palco el día 31 de mayo.


Premio PIKADÖOR, patrocinado por la firma IKEA a las 7 rompedizas varas de picar, realizadas con materiales sostenibles y reciclables, con trazabilidad, comercio justo y perspectiva de género, pero que no valen para picar toros.


Premio CUANTO MÁS VOY A SEVILLA MENOS ME GUSTA MADRID al cultureta y opinador Amón. El premio consiste en la reproducción facsímil de una entrada en la que figura su precio, en vez de la palabra “Invitación”.


Premio LA CASITA DE BAD BUNNY a los burladeros del callejón de Las Ventas.


Premio a la LIBERTAD DE PRENSA a los comentaristas de Telemadrid Luis Miguel Encabo y Federico Arnás por sus comentarios siempre libres de relatar la verdad.


II Premio MADRID NO SE HA ENTERADO al crítico Nogales de la Serna, por ser la única persona del mundo que vio y glosó las excelsas bondades del toro Orgulloso, número 37, de Garcigrande.


Premio PACO MARCH al mayor número de pontificaciones sobre lo acontecido en el ruedo hechas desde el sofá de casa al joven tuitero Censor de Castilla (@elcensorrevista).


Respecto a los premios al arte del rejoneo se conceden los siguientes:


III Premio SÁTIRO, por ser más Fauno y Pícaro que nunca al incansable Diego Ventura.


III Premio HEFESTO, desierto.


III Premio AFRODITA, por unanimidad y de manera consecutiva, a Lea Vicens.


III Premio EROS a Guillermo Hermoso de Mendoza, porque se le ve proyección amatoria.


II Premio APOLO, conseguido por primera vez, a Rui Fernandes, al que se le espera para obtener el tercer premio en la próxima temporada.

 

El jurado reunido ha decidido la creación del Accésit CENSOR DE CASTILLA al aficionado joven más sensible y con gusto, que en su primera edición va a parar por unanimidad al Rosco.


Todos los premios han sido otorgados por mayoría simple de los miembros del jurado excepto donde se indique otra cosa.


La solemne entrega de los Premios Salmonete tendrá lugar en día y hora que se anunciará adecuadamente, en La Casa de los Minutejos (Antonio de Leyva, 19), como homenaje al total de 81 avisos escuchados en las corridas de novillos y de toros a lo largo de la Feria y de la Corrida de la Prensa. Se espera contar para la entrega de los mismos con la presencia del enano hijo de Antoñete, así como con la tradicional presencia del Excmo. Sr. Alcalde de Madrid, a quien se le pondrá una banqueta con un almohadón de color visón bordado con sus iniciales, y del Excmo. Sr. Ministro de Cultura, léase Propaganda, a quien se le facilitará un babero. 

Martes, 9 de Junio

 


Valle de Esteban

Pelaje

lunes, 8 de junio de 2026

El gen de la Selección


The Awful Dr. Orloff, 1962, de Jesús Franco


Ignacio Ruiz Quintano

Abc


En plena descomposición nacional, produce ternura el afán culé por codearse futbolísticamente con el Real Madrid, tan distinto y tan distante. El Barcelona, que no se clasificó para el Mundial de clubes, representará en el Mundial de selecciones a España (sólo en la última década, el Crystal Palace posee más títulos europeos que el club catalán), cuyo Combinado Autonómico copa por birlibirloques políticos que no vienen al caso. Y no basta con que el Barcelona meta a muchos futbolistas en el saco; es preciso, además, que el Madrid no meta a ninguno. Cuando tal circunstancia se da, la prensa de provincias (“yo nací en un país pequeñito”, decía el Pep) lo celebra como un grandioso triunfo deportivo. Esto no es arrimar el ascua a su sardina, sino, además, y en lo posible, orinar en el ascua del vecino, o sea, el Madrid, cuyos españoles no tendrían lo que el seleccionador, un capillita de Haro, llama “gen especial”, un gen de selección, tan especial como el color que Los del Río le ven a Sevilla (“Sevilla tiene un color especial, / Sevilla sigue teniendo / su duende…”). Cómo será la cosa de cachonda que hasta Rufianejo, uno de los bien cebados próceres de cuyos votos depende “la gobernanza”, o “garbanzá”, del país ha tuiteado mofas sobre el asunto.


Tienen tal ojeriza con los castellanos, que para amedrentar a los niños les dicen sus madres que viene el castellano –anota en sus memorias el mejicano Fray Servando Teresa de Mier, que ya veía en la barretina colorada una caricatura del gorro encarnado de la “liberté” francesa.


Hay dos nombres que apuntan a pecaminosidad en la selección del seleccionador, en cualquier caso gran rezador (Mateo, 23): Huijsen y Carvajal. Para el seleccionador, Huijsen, que es holandés y no va a jugar el Mundial por haber escogido España en vez de Países Bajos, fue fijo y titular cuando defendía los colores del AFC Bournemouth, condición que ha perdido al defender los colores del Real Madrid, equipo, por cierto, menos goleado del campeonato doméstico. En cuanto a Carvajal, hablamos de uno de los viejos capitanes del Combinado Autonómico, a cuyo vestuario aporta la experiencia y el prestigio de sus seis Champions, pero esta vez De la Fuente, que en su día tuvo el valor de aplaudir a Rubiales, ha preferido no correr el riesgo de aplaudir a Carvajal llevándolo al Mundial.


Ya estamos en Haro, que se ven las luces –suspiraban los catetos cuando el tren se aproximaba al pueblo de De la Fuente.


Muchas luces, en fin, no ha habido en la proscripción mundialista de Huijsen y Carvajal, dando ocasión al ridículo internacional, pues los personajes más importantes del fútbol descubren así el cutrerío “político” de lo español, que asoma, como los ratones, por el agujero que más le conviene. Huijsen y Carvajal se pierden el terno de viaje de Loewe que hace de Gavi un Cary Grant. Así vestidos, están pidiendo un seleccionador como Guardiola, descubridor de la elegancia y de Isaac Cuenca.


Isaac Cuenca no gustará mucho a las chicas, pero en su sitio lo hace que te cagas.


Se supone que el terno hará que resalte más el gen de selección de los mundialistas, ninguno de los cuales tendría cabida en la Italia de la generación Maldini. La simple mención de un gen de selección, como hace De la Fuente, lo lleva a uno a los tiempos de Sloterdijk. No por nada el seleccionador de Haro y el filósofo de Karlsruhe comparten gafas.


Selección es exigencia hacia lo óptimo. Para Sloterdijk, el humanismo era un fracaso porque sólo producía seres anodinos, y propuso otra selección/domesticación, la “selección genética”, organizándose la mundial por parte de la dictadura de la virtud de las camadas de Habermas.


Nada aquí es baladí (nueve mil euros por futbolista/día): por eso el cabestro de Cantoná puede decir que en 2010 fue el Barcelona, no España, el ganador del Mundial. ¡El célebre ADN culé! El “gen” De la Fuente es la versión riojana del ADN culé. Y se lo aplica a Baena, espejo de Gavi, no a Borja Iglesias, que tiene el glamour del Dr. Orloff en Gritos en la noche del gran Jesús Franco.


[Sábado, 30 de Mayo] 

El Homenaje a Sánchez Mejías quedó en "Sinrazon", juguete en tres actos y prosa de Borja Jiménez. Márquez & Moore


Ni más ni menos, comedia en tres actos y en prosa
 

JOSÉ RAMÓN MÁRQUEZ


En el año 1944 Carmen Laforet obtuvo el Premio Nadal con su novela «Nada», un relato de corte existencialista escrito por su autora a la edad de veinticuatro años. Hoy en Las Ventas Borja Jiménez nos ha dejado su particular enfoque de la nada a sus 34 años de edad y once de alternativa en una tarde para el olvido en la que no ha habido cosa alguna que saliera bien.


Hay que fijarse en las circunstancias que rodean la corrida, que hoy se dieron algunas que deben ser reseñadas: la primera fue el despeje de plaza que se verificó con un caballo blanco y otro caballo negro, acaso un guiño a la vieja Prusia, a aquella sentida estrofa de su himno que reza: «¡Prusiano soy!... Lo dice mi bandera/¿No veis que es blanco y negro su matiz?», o acaso es que viendo que el tordo un día iba a tirar a doña Rocío, que lo montaba a duras penas, decidieron hacer el escamoteo equino para tratar de evitar una desgracia. Donde estuvo a punto de haber una desgracia seria fue en la puerta de toriles cuando hubo un problema con un toro devuelto que se saldó sacando hacia la enfermería apresuradamente a un señor con un polo de color rosa que apareció por allí. Todas estas cosas hablan a las claras de que los hados para la tarde eran nefastos tanto como el bochorno de las caídas, el tener que apuntillar a un toro en el ruedo porque no se podía levantar, las pañoladas verdes que fueron la tónica de la tarde y todo el conjunto creó la fuerte sensación de que, paulatinamente, la corrida se iba yendo por el desagüe. 


Nadie crea que los inicios fueron adversos, excepto lo de los caballos prusianos, que al romperse el paseíllo se ovacionó calurosamente al diestro de Espartinas como apoyo a lo que estaba por venir, y vive Dios que necesitaba apoyo porque lo que se le presentaba era un tsunami del que le iba a ser imposible librarse.


Por centrar un poco el relato digamos que hoy se celebraba, nadie sabe por qué, la llamada «Corrida In Memoriam de Ignacio Sánchez Mejías» Ciertamente nadie sabe por qué se planteó este in memoriam, porque Ignacio falleció en agosto del ’34 y aún quedan ocho años para el centenario, y había nacido en 1891, lo que tampoco nos da pistas sobre la oportunidad del recuerdo del audaz y valiente torero del que Lorca dejó escrito aquel emocionante verso que dice: «Yo canto para luego tu perfil y tu gracia/la madurez insigne de tu conocimiento».

 

Para homenajear al carismático Sánchez Mejías no se les ocurre otra cosa que montar una corrida de seis toros para un solo espada que ni es carismático, ni es audaz, ni se trata con intelectuales, al que la madurez insigne de su conocimiento se le da por supuesta, por decir algo, y que nos había dejado helados el pasado día 4 de junio con sus dos actuaciones, cuando mató uno de Jandilla y otro de Santiago Domecq sin arrancar una sola ovación del respetable. 


Borja Jiménez aterrizó en Madrid en la Feria de Otoño de 2023, cuando dio un golpe en la mesa, en corrida de Victorino Martín, en la que la frescura de sus planteamientos, la rotundidad de su toreo al natural y sus ansias de triunfar, despejaron cualquier tipo de dudas sobre este torero al que casi nadie esperaba con anhelo en aquella tarde, y esto lo hizo frente a una corrida de TOROS. La ecuación parece fácil de despejar: si has triunfado frente a toros a base de toreo de verdad y de colocación ¿por qué te vienes al cabo de tres años rodeado de chivos caedizos y con un planteamiento taurómaco de neotoreo por las afueras, de pico ventajista y de descolocación? Si has triunfado en Madrid y tienes algo de memoria de lo que hiciste, lo suyo es repetir la apuesta ganadora, tanto en el ganado como en la manera de torear y reverdecer aquel triunfo incuestionable que te aupó a los lugares principales del escalafón. El 8 de octubre de 2023 Borja Jiménez se presentó en Madrid con tres paseíllos en la temporada anterior; hoy se ha presentado con 61 festejos en la del año ’25. La diferencia que va de 3 a 61 se la debe por completo a la tarde del 8 de octubre, que debería ser la brújula que dirigiera su carrera. En vez de eso se ha dedicado al pajareo del neotoreo, que lo mismo está muy bien para ir sacando perras por los pueblos sin arriesgar mucho, pero cuando vienes a Madrid, que te ha dado lo que eres, no puedes ir con el planteamiento que irías a Granada, si quieres sobrevivir. Si quieres hacer una «gesta» sigue el consejo de «Gallito» y entre col y col coloca una lechuga, pero no te traigas debajo del brazo esos seis despojos que te has traído con los que no vas a rascar ni medio gramo de respeto desde que sus febles, caedizas anatomías asomen por la puerta del chiquero.

 

La ilusión de los que venían ilusionados se fue tornando en decepción al ver el festival de caídas y desplomes y cuando salió el novillo que hizo 3º bis, Apostante, número 77, también de Victoriano del Río la tarde tocó fondo, porque ese bicharraco jamás debió salir a Las Ventas donde hemos visto novillos con más cuajo que esa cucaracha negra débil y ridícula. No hay nada más que reseñar. Se nos pasó decir que los toros anunciados eran de Domingo Hernández y de Toros de Cortés, que salieron los seis anunciados y dos sobreros y, además, un remiendo de El Torero que hizo quinto con el que, al final de su insustancial trasteo dejó unos derechazos arrebatados que serían lo único medio interesante de la tarde. Las gentes le habrían dado algún trofeo, pero en este toro se atascó con la espada. Lo demás fue, como decíamos al principio, la nada: falsas portas gayolas, nada de capote, nada ganadera, nada de varas, nada de banderillas, nada de toreo, nada de estocadas: los hados funestos se cumplieron y, fatalmente, pasó lo que imaginábamos que pasaría.



Soledad, comedia en más de un acto



Sinrazón, juguete en tres actos y prosa


ANDREW MOORE
















Zaya, comedia en tres actos y en prosa


TELÓN

Lunes, 8 de Junio

 


Valle de Esteban

Emboscadura

domingo, 7 de junio de 2026

Ay, España



Azorín

Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Que dice Zapatero que España es España.

    –Y cualquier cosa que pueda decir que perjudique a España, no saldrá de mi boca.
    
Parece un romance cantinero de José Alfredo Jiménez, pero es lo que piensa Zapatero, el político que más daño hizo a España después de Azaña.
    
Por ahí dejé la botella / donde me bebí tu amor, / alguien se quedó con ella / yo no sé pa’ qué la quiere, / ya me tomé lo mejor.
    
Zapatero vino con lo de la España "discutida y discutible" y se fue dando voces de “¡que te pego, leche!” a quien hablase mal de España.
    
A eso, que sólo son ladridos de perro cortijero, es lo que hoy se llama gravedad castellana.
    
Las dos palabras fundamentales de la escuela del 98 fueron “Frivolidad” (lo negativo) y “España” (lo positivo).
    
Lo que nosotros hemos combatido con más tesón, con más denuedo, ha sido la frivolidad –presumía Azorín.
    
¿Y qué es lo privativo de la frivolidad española?
    
Para Azorín, hablar sin estar enterado de un asunto.
    
A Zapatero le llevó ocho años en La Moncloa enterarse de qué iba España, que en su caso ha resultado ser la España Plural, ese concepto falangista que tan hondamente caló en el subconsciente del socialdemócrata hispano.

    –España es varia y es plural, pero sus pueblos varios, con sus lenguas, están unidos irrevocablemente en una unidad de destino en lo universal.
    
Que es lo que Zapatero, con menos lecturas que José Antonio, dijo a los catalanes cuando ya se iba: “España plural, sí, pero España”.

    La España de la sota de copas:

    –Tú eres la sota de copas, / muy bonita cantinera, / pero se te van los clientes.
    
Al patriotismo bullanguero y aparatoso (la gansada de La Roja, para entendernos), el 98 oponía (claro que con libros) un patriotismo serio, digno, sólido y perdurable al cual se llega sólo por el conocimiento minucioso de España.

    Al 98 les parecía delirio imaginar casos como el de Pedro Navarro, el general que combatió con los franceses contra España.

    Ay, España.


[Mayo, 2013] 

San Isidro'26. Victorinos enamorados de la moda juvenil, oh, qué corbata, qué pantalón, y la tarde es... de Román. Márquez & Moore

 



JOSÉ RAMÓN MÁRQUEZ


Lo primero, antes de nada, es dar la bienvenida a nuestra ciudad al Pontífice y lamentarnos de que entre sus muchos actos programados no haya encontrado un hueco para venirse a Las Ventas a ver la corrida de Victorino Martín que cerraba la Feria de San Isidro 2026 y así ser el primer Papa que va a los toros, a los que alguno de sus antecesores en la Silla de Pedro llegaron a excomulgar.


Victorino casi nunca defrauda porque sigue teniendo la ganadería en la mano. Así que hoy embarcó para Madrid un encierro de variado comportamiento y de buena presentación, por más que algunos en la plaza protestaran al tercero y al quinto, vaya usted a saber por qué. Toros serios y con presencia, el famoso quinto con un aire más a Santacoloma, largo y menos ofensivo, y con otros más en Saltillo como el corniveleto sexto. Y nosotros tan contentos, porque todos salieron cárdenos, que ya hemos dicho aquí en otras ocasiones que los negros ibarreños de Victorino nos suelen gustar, en general, menos que los grises. En cuanto al comportamiento, hubo de todo, desde el primero que recordó a los victorinos más tobilleros que siempre añoramos hasta el soso sexto que salía de los pases con la cara alta. En varas, también hubo de todo. El mejor fue el quinto, Jarretero, número 63, que entró tres veces al caballo, aunque en una rompió la vara, y le propinó una espectacular caída de latiguillo a Javier Díaz de las de Linimento Sloan de nuestros abuelos. A este toro hubiera gustado verle entrar al caballo una vez más, de lejos y con la alegría que entró con anterioridad, pero don Pedro Fernández Serrano, alardeando de su desmedida falta de afición, decidió sacar el trapo blanco, él sabrá por qué. No fue el único, porque el primero, que fue algo más remiso a entrar a varas, se empleó con ahínco, empujando, y el segundo metió la cara abajo en un tercio de varas que Pedro Iturralde no supo llevar por los mejores derroteros en esta ocasión.


En general se puede decir que todas las corridas «toristas» han puntuado en este San Isidro: José EscolarPartido de Resina, Saltillo, Pedraza de Yeltes, Adolfo Martín y hoy Victorino han dejado alto el pabellón del toro, cada una de ellas con sus particularidades, del toro que no viene a la plaza a que se burlen de él. En ese sentido hoy fue emocionante la muerte del segundo, Buscaliebres, número 64, que literalmente cayó muerto mientras trataba de alcanzar en un último intento al que le había clavado el estoque.


La tarde fue de Román, de turquesa y oro con cabos blancos, que se las vio con Gallarete, número 7, al que algunos silbaron cuando apareció en el ruedo. El toro sufrió la deplorable lidia de Gómez Escorial y cuando tocaron a muerte llevaba ya encima una buena tunda de lances y lanzazos, capotazos a porrillo y, en general , todo aquello que no debe hacerse al toro si, además, tiene algo de casta. Tras el bochinche de los dos primeros tercios nada hacía presuponer que Román se iba a ir al toro de la decidida manera que fue a él, dispuesto a derrotarle desde la claridad de la buena colocación, de no dudarle y de someterle en cada pase. Las dos primeras series con la derecha son impecables y en ellas se hace con el toro, tanto que cuando le presenta la muleta para la siguiente el toro se repucha, porque ya está vencido. Insiste Román por esa mano en una serie en que el toro ya no va con la franqueza de antes y después lo intenta al natural para que se vea públicamente que el izquierdo no es el pitón bueno de Gallarete. Vuelta a la derecha en otra vitoreada serie y después de coger el estoque y tirarlo al suelo, una serie más, algo trompicada, de derechazos sin ayuda. Luego, en los medios, iguala al toro dándole la salida hacia la querencia de chiqueros y agarra una soberbia estocada recibiendo que pone a la plaza en pie. Si consideramos que la estocada ya vale por sí misma una oreja y que la faena vale otra, ahí está la explicación de las dos orejas que le abrieron la Puerta Grande de Madrid. Román es de los pocos toreros que se ven en Las Ventas como espectadores y creo que conoce bien a la plaza. En su segundo, con el triunfo en sus manos, acaso no le apeteció hacer el esfuerzo que el toro demandaba, no quiso la montera que le ofrecían para que brindase al público y pasó el trámite sin apreturas y sin lucimiento, atascándose con el acero.


Morenito de Aranda, de púrpura y oro, anduvo muy falto de ideas en su primero. El toro, Milanés, número 14, no daba nada y las dudas de Morenito en seguida le sirvieron para orientarse sobre lo que allí pasaba, por lo que su lidia se fue haciendo cada vez más complicada, ya que buscaba al torero a la salida de los pases y fue haciéndose dueño de la faena a medida que transcurría el tiempo. Acaso ya le pesan al moreno los veintiún años de alternativa, pero da la impresión de que este mismo torero habría brillado más con este toro hace unos años, poniendo las incertidumbres de su lidia a favor del plan de Morenito. Se animó a si mismo a base de gritos y la mayoría de los pases que dio por la izquierda fueron ayudados, que a buen entendedor, pocas palabras le bastan. Su segundo fue Cobrapastos, número 11, y al ver ese nombre un estremecimiento nos recorrió la espalda pensando que lo mismo tenía algo que ver con aquel Cobradiezmos que, para nuestra desdicha, vimos indultar en Sevilla. Algo habría porque este Cobrapastos fue el que menos se lució frente al jamelgo, sin emplearse ni pelear, como aquél de Sevilla, y ahí se acabaron las comparaciones porque donde aquél Victorino juampedreante puso bondad y buenos modos este de hoy ha puesto complicaciones tales como lo imprevisible de sus embestidas, que lo mismo se arrancaba que se quedaba corto y su falta de colaboracionismo. También es verdad que ni una sola vez osó Morenito ponerse en el sitio donde se puede a los toros, que es también el sitio donde los toros hacen daño, y que esa patente falta de determinación en ser el que gobernase las idas y venidas del toro no han ayudado a que este se sintiera en manos del torero. Le arreó un sartenazo bajo y con eso dio por acabada su actuación.


Fernando Adrián, hoy de verde botella y oro, es un excelente estoqueador. A su primero lo mató por arriba en una estupenda ejecución del volapié y a su segundo le hizo lo mismo al segundo intento, y si no le cazó a la primera es porque en el momento de la reunión el toro hizo un extraño, que si llega a entrar de manera franca, le deja otra buena estocada arriba. He ahí el gran mérito de Adrián. Lo otro, lo del toreo en sí mismo, ya va por otro negociado. Sorteó por delante a Buscaliebres, número 64, serio y veleto, y sus trazas de neotoreo apenas pudieron hacer nada frente a la casta del animal, que había conocido en sus carnes el significado de la palabra «chapuza» durante el primer tercio y que no dio facilidades ningunas a Roberto Blanco ni a Diego Valladar. Adrián no echa la muleta adelante nunca, se queda descolocadísimo y su torpeza hace que las gentes simpaticen con el toro, que está demandando poder y claridad de ideas en vez de zaragatas, al que se despide con una fuerte ovación en el arrastre, como ocurre a tantos toros que fueron silbados de salida. Su segundo fue el Jarretero del que hablábamos más arriba y de su lidia apenas podemos reseñar que si el toro no era lo que se dice vivaz, aún menos lo fue Fernando Adrián, produciéndose entre ambos una conjunción astral que producía somnolencia. Deja hoy Fernando Adrián sembradas muchas incertidumbres sobre su tauromaquia cuando ésta no se ve apoyada por un toro bobalicón y repetidor al que tundir a mantazos.


Fue ésta una tarde de brindis. Fernando Adrián brindó a la política Cayetana Álvarez de Toledo, que es otro de esos personajes de burladero de callejón a los que jamás nadie ha visto frente a una taquilla, y Román, que hoy venía apoderado por Luis Bolívar, brindó el toro de su triunfo al que fue su apoderado hasta finales de 2023, Manuel Martínez Erice.






ANDREW MOORE


























FIN

Domingo, 7 de Junio

 


Valle de Esteban

Vida nueva