Ignacio Ruiz Quintano
Abc
Cómo acabar de una vez por todas con la cantera.
He ahí la cuestión.
De la cantera ya tenemos dicho que no es más que un nacionalismo para pobres.
Por lo que tiene de nacionalismo se le da cuerda en Barcelona y Bilbao.
Pero cantar a la cantera en Madrid es tan tonto como cantarle saetas a los pasos de peatones.
Esto lo sabe hasta la prensa, que si ahora pide canteranos sólo es por ponerse chinche con Mourinho, chulo de toriles que no acaba de ver, el hombre, ese Siglo de Oro de Góngoras y Quevedos que practican, según dicen, el verso libre en el Castilla. Si acaso, coplas de Perales y Garcíamonteros.
Yo veo hoy al chico de cantera como al estudiante de periodismo en la Universidad o al besugo turco en la mesa de Nochebuena, pues todos parecen seleccionados según el criterio de los malos restaurantes: qué importa la calidad cuando la cantidad avasalla.
–¡Es que Mourinho no puede tratar así (?) a Toril! –brama la prensa del Régimen.
Hombre, Camba se comprometía a hacer de Getafe una nación por un millón de pesetas, pero ninguno de estos moralistas del periodismo deportivo es un Camba capaz de fundar sobre las enseñanzas de Toril una nación en Valdebebas.
–Señor Bernabéu, ¿qué hay en el fútbol que más perjudique a los clubs? –preguntó el “Marca” a don Santiago.
–Lo peor que tenemos y lo que más daño nos hace es la poca preparación demostrada por los periodistas.
Y luego, tirando a dar: “Me dan miedo los periodistas que tienen voz de hombre y me producen temor los periodistas con voz de mujer”.
Bernabéu fue un loco de la cantera hasta que tuvo dinero. Y Bernabéu, que con Di Stéfano, Rial y Olsen había salido de pobre, quería más, o sea, a Kopa, pero había que ampliar el cupo de extranjeros, y en “La Causa”, de Martín Semprún, viene que habló así, muy en película de Scorsese:
–Yo haré lo que a ustedes les parezca. Pero hay otros problemas dentro del fútbol español. Es perjudicial el carácter regional que se da a los partidos cuando les visita el Madrid. El afán regionalista se refleja en las lesiones, en las piernas rotas de los que empiezan, cosa que hace mucho daño, pues somos españoles.
Se aprobó la moción, Kopa jugó la Liga y la Copa de Europa y el Real ganó las dos.
¡El afán regionalista!
Ni Mourinho ni Galácticos. En 1956 los madridistas ya estaban mal vistos en España por causa del “afán regionalista”.
Por afán regionalista el Barcelona, que empezaba a trascender internacionalmente, aspira a constituirse en el Camelot de un principado independiente. Huyendo del regionalismo, Bernabéu inventó la Copa de Europa y convirtió al equipo de un “poblachón manchego” en el Mejor Club de la Historia.
Pero al pipero, que es ingenuo como la “María” de los Costus, le tientan el patriotismo con lo de español, y acaba pegando voces contra lo portugués, como si supiera dónde queda Portugal.
–Benzema concede una entrevista al diario “L’Equipe” hablando un perfecto francés –dicen en la Cope.
HORA DE AMÉRICA
A dar la lista para el bolo panameño Del Bosque fue a Canarias, que es su forma de ganarle una hora al descanso y tener hecha la mitad del camino. Según él, trae mejor cuenta jugar en América que en Europa, porque así vuelve uno dormido, y si sabe de colesterol, ¿por qué no va a saber de sueño? Xavi no viaja, porque prefiere quedarse a cuidar del rondo en La Masía, pero acude Casillas, que querrá ver cómo América estrecha su cintura como una bailarina en Panamá, donde por Navidad, dice Foxá, se ve a las iguanas, abiertas y saladas, colgando en los mercados como él del larguero.


