Víctor Fernández, padre
Francisco Javier Gómez Izquierdo
Hemos ido a Sevilla a ver el chico, y de paso, mi doña a los toros, por lo que el fútbol lo he tenido un poco aparcado, pero vi al Córdoba a la hora de comer y ¿qué quieren que les diga? Para mí que Iván Ania, víctima de la obsesión por el sistema -"innegociable"- perecerá mártir, pero ¡éso sí!, valiente, como aquél que con la cabeza bajo el hacha del verdugo repetía "piojoso, piojoso", cuando sólo se le pedía retirar el insulto. El equipo ha perdido calidad, forma física, velocidad y sobre todo la concentración necesaria para ejecutar con un mínimo de acierto... ¡¡ el sistema!!. En Valladolid se ganaba 0-1 nada más comenzar gracias a un gol misterioso en propia meta, salido de un jeribeque insólito de Miguel Rubio, un central que en el Burgos parecía de fiar. De Burgos fue al Granada de Primera y de ahí al Español. El resto de partido, salvo una o dos aproximaciones nada inquietantes a la portería pucelana, fue un continuo padecer de la parroquia cordobesista que se desplazó a Zorrilla y un mosqueo desalentador a los que lo veíamos por el televisor, como el que mi doña sintió poco después en la Maestranza viendo los bueyes atontolinaos que pusieron a Morante para que los toreara. ¡Un "m'ohon" los toros y otro el Valladolid-Córdoba. El Córdoba empieza siempre con un gol en contra porque es seguro que uno por lo menos encaja. Ya lleva 16, sólo aventajado por el menesteroso Ceuta que lleva 17, y las perspectivas son que en vez de uno van a ser dos porque ya tengo puesto que no se puede ir por agua con un coloño.
El Valladolid me parece equipo flojo, decadente, de peloteros tórpidos y yo diría que encantados de estar en Segunda, sabiéndose de inferior categoría. Ese Valladolid donde salvo al pequeño Víctor Fernández, hijo de aquél Victor Fdez escurridizo y letal, basa su futuro en que Latasa, un nueve menos poderoso cada temporada, moleste mucho arriba y se aprovechen llegadores, tal que Arnu, un mocete que puede que prospere y que sólo tuvo que empujar sin marca un balón que le sirvieron también sin molestias dentro del área, o este Víctor que coló el segundo con muchas colaboraciones por omisión defensiva. Latasa en plan "lo tiro yo", ante Víctor, falló un penalty que no evitó un tercer gol de Barberá para desalentar a todo el cordobesismo que ve impotente, y mira que empezó la temporada ilusionado en contra de mi humilde parecer, como nos empujan a los sótanos de la clasificación equipos que no dicen nada.
"El Burgos no tiene nada" se decía aquí después del 3-2 de El Plantío en la primera jornada. Cierto. También se ha debilitado la plantilla. Juega feo. El sistema es el simplismo del amarrategui que hoy llaman "bloque bajo", pero ahí está. Ganando a quien hay que ganar. A los de parecida condición. Ayer tarde, a la hora que Morante, Luque y Borja Jiménez desesperaban a los aficionados en Sevilla, el Burgos ganaba por uno a cero al Eldense de Messi, donde aún juega Fidel Chaves, un zurdo que no ha encontrado entrenador que le hiciera reventar. Gol de David González, mediocampista de la tierra. Bien. Poco a poco.
