martes, 31 de marzo de 2026

Mea Cuba


Guillermo Cabrera Infante


Ignacio Ruiz Quintano

Abc


La frustración imperial de la “Furia Épica” en Persia (con Lindsey Graham de Aristóteles de Trump, que se ve en el espejo como el Alejandro Bicorne de Borges, dueño de los dos cuernos del Oriente y del Occidente), terminará pagándola Cuba, descubierta por Colón el 28 de octubre de 1492 (¡cuatrocientos noventa años antes de la victoria felipista en España!), domingo, y que, por los mismos criterios que el Golfo de México ya es Golfo de América, pasaría a llamarse Isla del Maine, o La Rubia, en gratitud al secretario Rubio, el “bien mandáo” de la viuda Adelson.


Pobre Cuba, tan lejos de Dios y tan cerca de los Estados Unidos. Después de todo, Cuba no fue descubierta para la historia, sino para la geografía, avisaba en su “Mea Cuba” (“quiere decir ‘Mi Cuba’, pero también sugiere la culpa de Cuba”) Guillermo Cabrera Infante, “un hecho más decisivo que la aberración histórica (castrismo)” desde hace setenta años: “la Historia, es decir el tiempo, pasará, pero quedará siempre la geografía, que es nuestra eternidad”.


Creo que tendré el honor de tomar Cuba. Es un gran honor… Ya sea que la libere o la tome, puedo hacer con ella lo que quiera.


Lo dice el emperador del imperio que tardó veinte años en pasar del régimen talibán en Afganistán al régimen talibán en Afganistán, pero que sólo ha necesitado nueve días para pasar de Jamenei a Jamenei en Irán. “Puedo hacer con Cuba lo que quiera”. Aun tratándose de una verdad evidente en sí, no parece el estilo de Jefferson en la “Declaración de Independencia”. Según B. Russell, los Founding Fathers hablaban por Euclides (su doctrina de los derechos naturales era una búsqueda de axiomas euclidianos en la política), lo cual los lleva a afirmar algo absurdo, como que sus opiniones, ininteligibles para la mayoría de la sociedad, eran evidentes en sí. “Tomaron su propia cultura inusitada tan por descontada, que la confundieron con la condición humana en general –explicaría Ernest Gellner–. ¿Qué otro mundo podía haber?


Bueno, está ese mundo trumpiano que mezcla el humor de Joe Pesci en “Goodfellas” (“Funny how? Like a clown?”) y la crueldad de Robert de Niro con bate en la sala de situación de “Los Intocables”. Contra eso ya se levantaron los cubanos en el 59; era una revolución nacionalista, pero llegó el Coma Andante, se quitó el escapulario y mandó a parar: traía la “castroenteritis” (Cabrera) que ha dejado a la isla como un solar para los casineros de Trump y sus donantes, con lo que la historia (que no la geografía) vuelve a comenzar. “El tiburón se baña, pero salpica”, era la versión casinera del caballo y los gorriones de Laffer y su curva de avena. El gobierno, insistía Martí, ha de nacer del país.


Con un decreto de Hamilton no se le para la pechada al potro de un llanero.


[Martes, 24 de Marzo]

Del Lunes Santo


Inspirado saetero ante la Merced



El Cristo de Ánimas



El Vía Crucis entrando en la Mezquita-Catedral



Salida de la Virgen de Gracia y Amparo


Francisco Javier Gómez Izquierdo


          A las cuatro menos cuarto sale la Primera Hermandad de Lunes Santo en Córdoba, que es la de la  Merced, Virgen Protectora del gremio carcelario. De presos y funcionarios. La Merced tiene su asiento en San Antonio de Padua, parroquia a menos de cien metros de casa y como es natural suelo pasar a veces a saludar. Precede a la patrona Nuestro Padre Jesús Humilde en la Coronación de Espinas, que es recibido en el Zumbacón con la admiración que desprende el dolor y la resignación de un rostro labrado por el imaginero sevillano Francisco Buiza, del que dicen alcanzó la mayor inspiración en este Cristo al que corresponde entrar en primer lugar en el patio de la Mezquita-Catedral. Tras la Merced, aparece la Hermandad de la Presentación de Cañero, que se estrena en la carrera oficial delante de la Estrella, otra cofradía joven de barrio que recuperó en los ochenta la advocación a la Estrella, pues no en vano los hebreos llaman a Jesús "hijo de la Estrella". Luego la Sentencia de san Nicolás, con un manto de María Santísima de Gracia y Amparo que causa admiración. El Vía Crucis y el Cristo de Ánimas que cierra el Lunes Santo no parecen hermandades andaluzas. Suenan al Silencio de Castilla. El Vía Crucis reza. No hay paso, no hay música. Cada penitente lleva una Cruz y el público mira y calla como calla y se sobrecoge ante el Cristo de Ánimas cuyos penitentes entonan en latín cantos de monasterio.  El soniquete de sus rezos da paz. Tampoco llevan banda de música.


     De vuelta a casa encontramos a la Merced que por Virgen de Linares los costaleros la bailan ante la Cruz Blanca y los saeteros le cantan repartiendo pellizcos emocionantes al barrio que acompaña a "la más guapa", conforme el parecer de todos los que la miran con lágrimas en los ojos.

lunes, 30 de marzo de 2026

Arbeloa sí la doma



Ignacio Ruiz Quintano

Abc


“Gonzalo no la doma” es un decir de Martínez, el Homero del Negreirato, para decir que Gonzalo, el Van Basten con el que Xabi nos arrebató a Endrick, no controla un balón, habilidad que para Cruyff contenía todos los secretos del fútbol: tres pases en un toque.


Gonzalo no la doma en el césped y Arbeloa no la iba a domar en el banquillo, pero en dos eliminatorias de Champions les ha ganado los cuatro partidos a Mourinho y a Guardiola con Valverde y Vinicius, el lote que había que vender para comprar a Rodrigo Cascante, Rodri, el Balón de Oro del City. Menuda doma de egos. ¡Gloria al Cono!


Cono ayutorio de nuestro dueño Christo, dueño Salbatore, qual dueño ye tena honore e qual dueño tiene tela mandacione cono Patre, cono Spiritu Sancto, enos siéculos


He aquí el primer vagido de la lengua española, traducción de un monje que anotaba un sermón de San Agustín en el monasterio de San Millán de la Cogolla. Dámaso Alonso reparó en que el primer balbuceo de la lengua española es una oración, en tanto que los primeros murmullos de la lengua francesa son militares, y los de la lengua italiana, una discusión por tierras.


El Cono endosándole una manita al Colonias no lo vieron venir nuestros ratones del Relato, más un penalti fallado en el Bernabéu y otro penalti birlado en modo Negreira por el francés Clément Turpin en grosero y continuado agarrón a Mbappé, su paisano, en el área. Martínez, el Homero del Negreirato, aclaró a la audiencia que Turpin no pitó el penalti porque la eliminatoria “ya está encarrilada”. Son sus costumbres, y hay que respetarlas. Pero si Turpin cojea, ¿qué nos queda del arbitraje?


El MVP del Bernabéu fue Valverde, y Vinicius fue el MVP del Etihad, donde arrancó el partido con una asistencia de Vinicius que falló Valverde delante del portero. Fue la mejor asistencia de lo que llevamos visto de Champions, una asistencia de Sócrates (el doctor de Belém, no el filósofo de Alopece) más que de Kroos, pero el cotorreo de la TV estaba quemando incienso por Doku para tapar a Vinicius. Si los números no nos dan, tiremos de versos. Como a los piperos los dieran a escoger, tomarían a Doku y tirarían a Vinicius, que no sabe celebrar. ¿Y qué saben ellos de cómo celebra Doku, si a la misma edad que Vinicius no ha tenido nada que celebrar? Doku (“né” 2002) es incendiario, mezcla de Onésimo y Adama Traoré, sobre todo emparejado, como en el Etihad, con Thiago Pitarch, que es una especie de Gavi “agordilláo” (de Rafa Gordillo), que aguijonea con su energía a las vacas sagradas del centrocampismo madridista, aletargado por el “factor Mbappé”. Vinicius (“né” 2000) es el futbolista con mejores números de Champions en la última década, por delante de Lewandowski, Benzemá, Mbappé, De Bruynne, Haaland, Salah, Bernardo Silva, Cristiano, Sadio Mané, Dembelé, Firmino y Messi. Quien venga detrás, que arree.


Me hubiera gustado vivirlo once contra once –dejó caer, varias veces, Guardiola, que, después de todo, viene de una tierra, en palabras de Pla, de desconfiados ancestrales, "de retorcidos", de personas convencidas de que aquí se puede hacer todo a base de adoptar el aire del campanero cuando pasa a cobrar las sillas de la iglesia.


Lo de jugar con once podrían decirlo Motta en el Inter de 2010, Van Persie en el Arsenal de 2011, Pepe en el Real Madrid de 2011 o Terry en el Chelsea de 2012, pero nunca Bernardo Silva, que sacó un gol de zamorana, en el City de 2026 (Bernardo Silva ya regaló un penalti a Lunin en otra eliminatoria histórica). Mas ahí queda la insinuación del campanero de Sampedor, a quien la hinchada madridista en el Etihad cantó el “Guardiola, quédate”. Lo pagó con Thiago Pitarch, haciéndole la cobra cuando quiso saludarlo, y con Rudiger, a quien una vez en la lejanía, entre lapito y lapito, tiró un beso: “Y el labio, al encresparse para el beso, / se partirá en cien pétalos sagrados” (“Ascuas”, de Vallejo). Y todos sabemos que de cerca, en vez de un beso, Guardiola le habría dado su bicicleta a Rudiger.  Y ahora que todas las supersticiones se dan para la Dieciséis (hoy estalla la primavera), redúzcase el derbi madrileño a un trámite para canteranos. 


[Sábado, 21 de Marzo] 




@ViniJrTalk

Domingo de Ramos en Madrid. Ferrera, Fonseca y Cristian Pérez con los de Dolores Aguirre. Márquez & Moore

 


JOSÉ RAMÓN MÁRQUEZ


El primero de los toros de Dolores Aguirre que saltó esta tarde a la arena de miga de Las Ventas fue Cantinillo, número 49. Sus primeros minutos de vida pública fueron saludados por los silbidos de ciertos espectadores que no aceptaban como buenos los 520 kilos del toro, ni su culo de pollo, compensado acaso por la descarada cuerna que lucía. Pronto se pasó el berrinche, porque Cantinillo empezó a dar señales evidentes de que pese a sus imperfecciones anatómicas tenía en su interior el alma del toro de lidia imprevisible y peligroso. En seguida se percibió que su condición era un equilibrio entre su indudable casta y su carácter tirando a manso, lo cual no constituye ningún desdoro. No ayudó mucho en favor del desarrollo de las condiciones del toro la lidia que se le dio, casi un guiño a las capeas pueblerinas de fiestas patronales, y por eso cuando Cristian Pérez se dispuso a vérselas con el toro puede decirse que tenía por delante la ingente tarea de construir él solo la lidia de ese incierto animal. En terrenos del 5 se produjo la mayor parte del encuentro entre toro y torero, marcado por la dificultad del toro en tomar los engaños hacia afuera y su mayor aquiescencia a aprovechar los pases que apuntaban a tablas. Cristian Pérez desarrolló su labor a base de valentía y de conocimiento y con una buena colocación consiguió ir sacando estimables naturales e incluso ligándolos, sufriendo una voltereta cuando estaba pasando al toro con la derecha y volviendo decididamente a la cara del doloresaguirre para rematar su obra. Acaso alargó más la faena que lo demandado por las condiciones del toro, y eso le hizo escuchar un aviso antes de cobrar una estocada baja que le valió una cierta petición y una valiosa vuelta al ruedo en el toro de su confirmación de alternativa.


Tras la decisión y el arrojo del joven albaceteño le tocó el turno a Antonio Ferrera, que era, por así decirlo, la otra cara de la moneda. Si, en el primer toro, Cristian Pérez mostró su innegable deseo de dejar su sello y de no pasar desapercibido, Ferrera dio la imagen de un torero en el ocaso, sin ganas reales de batirse el cobre con sus oponentes, que tiró de su amplio oficio para pasar el trance sin despertar la animadversión de la cátedra, pero sin ser capaz de entusiasmar ni siquiera a la nutrida colonia extremeña que suele habitar diversas localidades a lo largo de la plaza. Sus toros fueron Cigarrero, número 34, y Bilbatero, número 16. Digamos que el primero de ellos dio un cierto punto de continuidad morfológica con el primero de la tarde, siendo el segundo un toro de excelentes hechuras y trapío. Ante ellos Ferrera no quiso intentar otra cosa que una lidia sobre las piernas, quitando de sus intenciones la más leve idea de riesgo o compromiso. Ni las condiciones ásperas de Cigarrero, que desengañaron rápidamente a Ferrera de intentar nada mínimamente arriesgado frente a él, ni la condición menos abrupta de Bilbatero fueron capaces de espolear al veterano matador, que prefirió plantear dos faenas a base de escaramuzas perfectamente olvidables que si, al menos, hubieran sido refrendadas con el buen uso del estoque, habrían sido menos inanes de lo que en realidad fueron. En su primero oyó un aviso y en el segundo algunos pitos. Decidió Ferrera no poner banderillas y eso hizo que pudiéramos deleitarnos con los dos pares que puso Ángel Otero, que recibió sólidos aplausos por su trabajo con los garapullos en el segundo.  La otra cuestión respecto de Antonio Ferrera es la de su capote: independientemente de los colores de dicha herramienta, que apuntan más a cortina que a capote, no se ve muy claro que se empeñase en torear con el capote de seda a la vista del vendaval que hubo toda la tarde sobre Las Ventas. Por supuesto que siempre aplaudiremos el uso de un capote de seda, frente al de percal, pero lo mismo hoy podría haber tenido dispensa sin desdoro alguno. Digamos entre lo óptimo de Ferrera que persiste en su costumbre de sacar a los toros del caballo toreando, en una estimable interpretación del quite que hace referencia a los orígenes de ese lance.


El tercer diestro que nos trajo Plaza1 en este Domingo de Ramos fue Isaac Fonseca, quien sorteó a Pitillito, número 51, y a Bufonito, número 6. Pitillito entró tres veces al caballo de Agustín Collado y una al de Héctor Vicente, que hacía puerta. Inició Fonseca su faena a este toro en los medios con el primer pase cambiado de la temporada madrileña -¿cuántos más nos quedarán por ver, Dios mío?-, y luego trató de poner en marcha un trasteo basado en la falta de colocación, que no dio resultado alguno y que tampoco fue apreciado por el público, acaso más interesados en apreciar las condiciones y dificultades del toro. Escuchó un aviso y se retiró a la barrera a esperar la salida de Pitillito, que de alguna manera fue la reedición de lo suyo el año pasado con aquel Brigadier, número 2, de Pedraza de Yeltes. Pitillito acudió al cite de Héctor Vicente por tres veces, con alegría y vigor, demostró sus condiciones en banderillas, recibiendo una acertada lidia de Iván Vicente y llegó superior a la muleta, habiendo mostrado a las claras su temperamento. El toro, serio y cuajado, acudía al cite y Fonseca, que fue generoso en el cite de largo, no consiguió que su trasteo estuviera a la altura de las posibilidades que prometía el toro, que donde debió recibir pases y toreo se encontró con telonazos y banderazos nada acordes con sus condiciones. Se repitió la historia del Pedraza, estando el matador muy por debajo del toro. Escuchó dos avisos.


Carafea, número 41, fue el segundo toro de Cristian Pérez. Otro bello ejemplar, que apretó en varas frente a José Ney Zambrano, que midió el castigo y picó con arte. Cristian Pérez inició su faena en el punto donde había dejado la anterior, basando su labor en la colocación y la firmeza. Sinceros aplausos de la parroquia señalaron las primeras series del albaceteño, que cuando parece más confiado es cogido por el toro, por estar en el sitio en el que se torea (y en el que se cobra). Tras unos tremendos segundos en que el torero es zarandeado como un pelele por Carafea, que no atiende a capotes y se queda aquerenciado junto a su presa, consiguen agarrar al torero y llevarlo a la enfermería, siendo ovacionado, y quedando en la plaza la sensación de haber recibido un fuerte tabaco. Fue Antonio Ferrera el encargado de dar muerte a Carafea, cosa que hizo sin pena ni gloria, para dar fin a esta variada y emocionante corrida de toros.



Confirmación de Cristian Pérez


ANDREW MOORE











FIN

Lunes Santo

 

 
@vintagestuff4
Christ Carrying the Cross
Hieronymus Bosch 

domingo, 29 de marzo de 2026

El Señor de Córdoba


Salida de los Trinitarios



El Señor de Córdoba, imperial por la Magdalena



El Huerto de San Francisco y San Eulogio



Cambio de cuadrilla de costaleros de la Amargura


Francisco Javier Gómez Izquierdo


           El hijo, tras una boda el sábado en Sevilla, viene a ver al "Rescatao" y vuelve a Sevilla a las nueve. Paco, Mari Carmen y su hija María, como casi todos los años, si no les surge impedimento, llegan de C. Real, nos ponemos a comer sobre las dos, y a las tres, las mujeres y el hijo se van a coger sitio para ver salir "al Señor de Córdoba", que es como lo conocen los que fueron alumnos trinitarios -el vástago de servidor- y el Cordobita empapado de incienso primaveral andaluz. Paco y yo nos quedamos recogiendo y hacemos unos bocadillos para cuando se haga de noche. Al llegar a la plaza del Alpargate, que en verdad se llama de Cristo de Gracia - el crucificado venido de México que sale en Jueves Santo de la iglesia Trinitaria- coincidimos con dos matrimonios de Don Benito y al hilo entran cuatro muchachas de Guadalajara devotas de un Cristo que cada año atrae nuevas muchedumbres. ¡Cuánto gentío, Dios mío! No estábamos al tanto de las novedades y nos ha sorprendido la túnica del Señor. Informa un cordobita que la túnica procede de un traje de luces del diestro Rafael Sánchez Saco que tejieron unas monjas allá en 1950 y que lo acaba de restaurar un experto conservador-restaurador de la Universidad de Sevilla. Hemos recortado calles y lo hemos esperado en La Magdalena donde los de Piedrabuena lo han podido contemplar a su amor y sin bulla. En Ronda de Isasa, comienzo de la carrera oficial, entraba el Huerto, que es Hermandad del siglo XVII, en la que destaca el Cristo orante en Getsemaní y la devoción del barrio por la Virgen de la Candelaria. Desde el puente de Miraflores vemos pasar la Vera Cruz del Campo de la Verdad por el puente romano. Nos retiramos a causa de un imprevisto percance y subiendo de la Corredora hacia el Ayuntamiento, ¡error!, nos vemos atrapados por una bulla que espera a las Penas de Santiago.

      Se han ido todos y quedamos solos mi doña y servidor. 

Domingo de Resurrección

 

 
Cartel del Rescatao
 
 
 
Llamador de la Esperanza de San Andrés
 
 
 
Capataz y costaleros de la Virgen de la O 
 
 

 Virgen de la O en Fátima

 

F.J.G.I.


          Nada más acabar el Burgos me he acercado a lo que fue la Cárcel en Fátima, hoy centro cívico en la antigua zona de oficinas. El resto se destruyó y hoy es una campa. Se ha adelantado mi doña porque le he dicho que el año pasado fue sobrecogedor cómo dirigió la salida el capataz de la Virgen de la O (aún no es hermandad que pueda salir en carrera oficial y lo hace por nuestro barrio) a los costaleros que la sacan de rodillas porque la puerta de la cárcel es más baja que lo que la ocasión requiere. Hizo llorar a todos los presentes y ¡claro está!, estas novedades se transmiten boca a boca y hoy a las seis había casi tanta gente como cuando salen muchas de las de carrera oficial. He llegado con los dos pasos fuera, pero he visto lo que muchas veces he dicho que no se puede explicar. El respeto, la pasión y el compromiso son ADN en esta tierra andaluza cuando llega la Semana Santa y sólo queda acompañar y admirar lo que no tiene igual. Esperamos al gran Paco y a Mari Carmen que vienen desde Piedrabuena a rendir cuentas en Domingo de Ramos al "Rescatao". Este veintiséis ha sido escogido para Cartel anunciador de los padecimientos del Cristo, y no se perderán a la Esperanza de San Andrés, y ... éste es el plan, porque otro no cabe.

TVE


Marta Sánchez en la Guerra del Golfo de Felipe González


Ignacio Ruiz Quintano
Abc


    Para propagar su teoría según la cual los simulacros (las estrategias de simulación) determinan la condición de nuestro mundo social y político, Baudrillard escribió aquellas cosas sobre la guerra del Golfo que tanta gracia nos hacían, ignorantes de la razón que a lo tonto aquel hombre tendría.

    
“La guerre du Golfe n'a pas eu lieu” (“La guerra del Golfo no ha tenido lugar”), tituló Baudrillard su libro. Hablaba de la primera guerra del Golfo, a la que el socialismo español envió un barco de conscriptos y un baúl con Marta Sánchez. Si tendría razón Baudrillard que hoy la única guerra del Golfo que ha existido es la de Aznar, que envió a Mesopotamia un barco de sanitarios.

    
Me he acordado de Baudrillard viendo a las Desdémonas del fútbol (así llama “The Wall Street Journal” a los piscineros culés) en Televisión Española, uno de cuyos empleados preguntó al director deportivo del Barça si veríamos a Song, el nuevo “canterano” catalán, que no estaba convocado.

    
Y no sólo fútbol baudrillardiano veremos en esta TVE, que también anuncia tauromaquia baudrillardiana, con todos los grandes personajes del toreo cultural por delante: Julián López, José María DollsToño Matilla y los toretes de Victoriano del Río, auténticos Ferdinandos de Disney, que permiten hacer a los mocitos esas posturas que enloquecen a los estetas entrados en edad.

    
Cuando el pesado de Baudrillard denunciaba que el “espectáculo” de un hundimiento es parte inseparable del circuito de entretenimiento occidental no sabía hasta qué punto hablaba de las virtualidades de Busquets y de las “importances” de Julián (López, no Assange).

    Como telespectador de bar que soy, ¿qué broma es ésta de quitarme a Ana Pastor para ponerme a los Rivero y Arnás?


[Agosto, 2012] 

Mis dos quereres se distancian

 

 
Cantero
 
 
Francisco Javier Gómez Izquierdo
 
         
       Hasta hace un mes, seis partidos, el Burgos y el Córdoba andaban de la mano, pegados al puesto sexto que da derecho al play off. Su diferencia andaba en uno o dos puntos desde casi el comienzo de la temporada. El equipo pinturero era el Córdoba, receptor de todo tipo de elogios de locutores, críticos y ¡por qué no! aficionados en general y cordobesistas en particular, mientras al Burgos se le acusaba de poca vocación atacante y excesivamente defensivo. Reconozco que el  juego del Burgos resulta desabrido, áspero y casi, casi antipático, pero Burgos, como Soria o Palencia son lugares que caen bien y el espectador neutral se inclina por la austeridad castellana ante, pongamos un Almería o un Deportivo de la Coruña. En los seis últimos partidos el Burgos ha recibido un gol. El que le marcó el Rácing de Santander. El Córdoba, 19 (diecinueve). Los locutores ya aceptan la inclinación defensiva de la Burgati, como decía mi hermano, y al pasar lista en la plantilla ven que la mayoría de los jugadores vienen de 2ªB y como ha dicho el portero Cantero al terminar en Valladolid 0-1: "...muchos venimos del barro, allá abajo y estamos dispuestos a defender hasta que nos maten". El partido ha resultado antipático. Se ha ganado en el último minuto por un penalty por mano "extendida antinatural" que es cosa que se dice ahora como si esa patochada fuera razón científica. Lo ha pitado el árbitro -éso se pita casi siempre penalty- pero el VAR se ha puesto cinco minutos "camorro", como un ratillo antes con un gol anulado al Burgos por milímetros. Pucela siempre ha sido el rival al que se tiene más ganas en Burgos, por ser el poderoso de Castilla y los muchachos de ambos equipos han tenido sus heridos en quedadas absurdas. Esta temporada el Burgos, con plantilla menos costosa que la blanquivioleta, está dando sopas con honda sobre todo a los que presumen de morro fino.
    A los de mi peña de Córdoba les digo que el Burgos es como  la Italia setentera, la del " catenaccio", la de Vieri, Burgnich, Bedini, que el Gaitu y yo recitábamos como una oración que acababa con Frustaloppi, Mazzola, Anastasi, Fachetti, Corso. ¡Qué más quisiera Ramis que tener gente parecida a los italianos para su catenaccio! Cantero es el portero que viene del barro de Ferrol, el lateral Lizancos viene del Polvorín FC y el Lugo; Grego Sierra, del UCAM Murcia, Sabadell...; Florian Miguel, del Oud-Heverlee belga, Sergio González, del Tenerife. Esta defensa ayudada por el leonés Morante, el burgalés David González y el bilbaíno Íñigo Córdoba más la colaboración estelar de Atienza, alma, corazón y vida de este equipo, todos ellos estajanovistas que aguantan para que Curro, "el bueno", marque o ponga el gol a Fer Niño, son los que conforman el once que juega siempre. Once, que los hijos del frío hemos aprendido de carrerilla.

     El viernes llegué a Córdoba a tiempo para ver el empate que sacó el Mirandés en El Arcángel. Carlos Fernández es el bueno del Mirandés, martirizado por las lesiones y cedido por la Real Sociedad, regaló a Adrián el 2-0 que parecía definitivo, pero como el truco está en buscarnos las espaldas y la condición física de la plantilla cordobesa es insuficiente, pues Carlos Fernández convirtió un penalty del fútbol televisero y marcó el empate a dos en el acostumbrado carajal en que suele caer la defensa de Iván Ania. Por cierto, queridos cordobesistas que aquí os asomáis, sólo en Burgos he visto que los reservas del Córdoba que no han jugado calienten al finalizar el partido. Ante el Mirandés, no lo hicieron. Ni en ningún otro partido. A mí lo de Burgos me pareció castigo, rabieta, bufido del asturiano en día nefasto. El Córdoba se salvará pero a mí el ambiente no me acaba de oler bien.

Domingo, 29 de Marzo

 



CERRADO POR MOTIVOS PERSONALES
HASTA NUEVO AVISO
DISCULPEN LAS MOLESTIAS






“Elí, Elí, ¿lemá sabactaní?”

 DOMINGO, 29 DE MARZO


Jesús compareció ante el procurador, Poncio Pilato, quien le preguntó: “¿Eres tú el rey de los judíos?” Jesús respondió:


-Tú lo has dicho.


Pero nada respondió a las acusaciones que le hacían los sumos sacerdotes y los ancianos. Entonces le dijo Pilato: “¿No oyes todo lo que dicen contra ti?” Pero él nada respondió, hasta el punto de que el procurador se quedó muy extrañado. Con ocasión de la fiesta de la Pascua, el procurador solía conceder a la multitud la libertad del preso que quisieran. Tenían entonces un preso famoso, llamado Barrabás. Dijo, pues, Pilato a los ahí reunidos: “¿A quién quieren que les deje en libertad: a Barrabás o a Jesús, que se dice el Mesías?” Pilato sabía que se lo habían entregado por envidia.


Estando él sentado en el tribunal, su mujer mandó decirle: “No te metas con ese hombre justo, porque hoy he sufrido mucho en sueños por su causa”.


Mientras tanto, los sumos sacerdotes y los ancianos convencieron a la muchedumbre de que pidieran la libertad de Barrabás y la muerte de Jesús. Así, cuando el procurador les preguntó: “¿A cuál de los dos quieren que les suelte?” Ellos respondieron: “A Barrabás”. Pilato les dijo: “¿Y qué voy a hacer con Jesús, que se dice el Mesías?” Respondieron todos: “Crucifícalo”. Pilato preguntó: “Pero, ¿qué mal ha hecho?” Mas ellos seguían gritando cada vez con más fuerza: “¡Crucifícalo!” Entonces Pilato, viendo que nada conseguía y que crecía el tumulto, pidió agua y se lavó las manos ante el pueblo, diciendo: “Yo no me hago responsable de la muerte de este hombre justo. Allá vosotros”. Todo el pueblo respondió: “¡Que su sangre caiga sobre nosotros y sobre nuestros hijos!” Entonces Pilato puso en libertad a Barrabás. En cambio a Jesús lo hizo azotar y lo entregó para que lo crucificaran.


Los soldados del procurador llevaron a Jesús al pretorio y reunieron alrededor de él a todo el batallón. Lo desnudaron, le echaron encima un manto de púrpura, trenzaron una corona de espinas y se la pusieron en la cabeza; le pusieron una caña en su mano derecha y, arrodillándose ante él, se burlaban diciendo: “¡Viva el rey de los judíos!”, y le escupían. Luego, quitándole la caña, lo golpeaban con ella en la cabeza. Después de que se burlaron de él, le quitaron el manto, le pusieron sus ropas y lo llevaron a crucificar.


Al salir, encontraron a un hombre de Cirene, llamado Simón, y lo obligaron a llevar la cruz. Al llegar a un lugar llamado Gólgota, es decir, “Lugar de la Calavera”, le dieron a beber a Jesús vino mezclado con hiel; él lo probó, pero no lo quiso beber. Los que lo crucificaron se repartieron sus vestidos, echando suertes, y se quedaron sentados ahí para custodiarlo. Sobre su cabeza pusieron por escrito la causa de su condena: ‘Éste es Jesús, el rey de los judíos’. Juntamente con él, crucificaron a dos ladrones, uno a su derecha y el otro a su izquierda.


Los que pasaban por ahí lo insultaban moviendo la cabeza y gritándole: “Tú, que destruyes el templo y en tres días lo reedificas, sálvate a ti mismo; si eres el Hijo de Dios, baja de la cruz”. También se burlaban de él los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos, diciendo: “Ha salvado a otros y no puede salvarse a sí mismo. Si es el rey de Israel, que baje de la cruz y creeremos en él. Ha puesto su confianza en Dios, que Dios lo salve ahora, si es que de verdad lo ama, pues él ha dicho: ‘Soy el Hijo de Dios’ ”. Hasta los ladrones que estaban crucificados a su lado lo injuriaban.


Desde el mediodía hasta las tres de la tarde, se oscureció toda aquella tierra. Y alrededor de las tres, Jesús exclamó con fuerte voz: “Elí, Elí, ¿lemá sabactaní?”, que quiere decir: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?” Algunos de los presentes, al oírlo, decían: “Está llamando a Elías”.


En seguida uno de ellos fue corriendo a tomar una esponja, la empapó en vinagre y sujetándola a una caña, le ofreció de beber. Pero los otros le dijeron: “Déjalo. Vamos a ver si viene Elías a salvarlo”. Entonces Jesús, dando de nuevo un fuerte grito, expiró.


Aquí todos se arrodillan y guardan silencio por unos instantes.


Entonces el velo del templo se rasgó en dos partes, de arriba a abajo, la tierra tembló y las rocas se partieron. Se abrieron los sepulcros y resucitaron muchos justos que habían muerto, y después de la resurrección de Jesús, entraron en la ciudad santa y se aparecieron a mucha gente. Por su parte, el oficial y los que estaban con él custodiando a Jesús, al ver el terremoto y las cosas que ocurrían, se llenaron de un gran temor y dijeron: “Verdaderamente éste era Hijo de Dios”.


Mateo 27, 11-54

sábado, 28 de marzo de 2026

Todo son pulgas

 

Tócala, Sam


Ignacio Ruiz Quintano

Abc


    A perro flaco, todo son pulgas. Por eso en España todos los gobiernos parecen gafes. El actual nos ha traído una erupción volcánica, una pandemia china y un parón del núcleo de la Tierra que hace presagiar una guerra nuclear porque Chamberlain patatas, por decirlo con la lógica de Bolaños, que en esa materia es nuestra Jane Fonda, que de momento no sale en los listados de “Hamilton 68”, pero que ha descubierto que sin racismo no habría cambio climático.


    –Ayer mismo la Ciencia nos dijo que el núcleo de la Tierra... –anunció Sánchez en el Parlamento–. Bueno, me voy a quedar ahí.


    Sánchez, cuya hegemonía se mueve “en la tensión entre el núcleo irradiador y la seducción de los sectores aliados laterales” (Errejón), es el otanero más elogiado por sus jefes en Washington, que admiran su solanáceo ardor guerrero, explícito en sus andares de Tony Manero, hasta un punto en que los socialistas de Burgos se han visto en el brete de abolir en pleno municipal las armas nucleares. Y es que la misma chusma que hace un año acorraló a Djokovic en Australia porque “las leyes son para cumplirlas” (sonrisa sardónica de Griñán) pide palomitas para asistir en platea a una guerra nuclear.


    –Estamos al borde de la Tercera Guerra Mundial en Ucrania, y necesitamos un acuerdo de paz ahora mismo –ha dicho Trump, el único americano relevante, por cierto, que también se opuso frontalmente al crimen de Iraq.


    En este obscenario Nuland, oponerse a la guerra nuclear es el nuevo fascismo (trumpiano, por supuesto), y hasta el ministro de la guerra de Meloni opina, en el país del histórico gas mostaza en Abisinia, que un solo tanque ruso en Kiev sería el Final. Al final la “democracia liberal” se les quedó pequeña y avanzan hacia la “democracia nuclear”, donde según Schmitt cada persona tiene el derecho fundamental a por lo menos una bomba atómica, pues “sólo entonces seremos iguales”.


    ¿Y si el tanque ruso que dice el ministro italiano no llegara a Kiev? Bueno, las oportunidades de una preventiva y funcional guerra nuclear no se agotan en Kiev. En “El mito de la violencia religiosa”, Cavanaugh, uno de los teólogos más brillantes del momento, trae a colación el best-seller de Sam Harris, santón del “mainstream” neoyorquino, fundador del “Proyecto Razón”, un filántropo profesional que tira de maletín nuclear para solucionar “la absurdidad de la religión”.


    –Tócala, Sam.


    Al decir de Sam, la gente religiosa sólo entiende el lenguaje de la fuerza, y sólo habrá paz una vez que nuestros bombardeos la hayan vuelto razonable. “Es probable que la única cosa factible para garantizar nuestra supervivencia sea que nosotros asestemos el primer golpe nuclear. Sería un crimen inconcebible, pero puede que sea la única opción que tengamos, dadas las creencias de los islamistas”.


    –As time goes by.


[Enero, 2017] 

viernes, 27 de marzo de 2026

"Humo humano"


Jeanette Rankin

 

Ignacio Ruiz Quintano

Abc


    España suprime la “enseñanza cronológica” de la Historia. Aplicado al cine, significaría que puedes ver “Viernes 13” marcha atrás, y entonces es “la historia de un jugador de hockey que cura a unos adolescentes heridos para que puedan irse del campamento a casa”.


    Para entender la importancia de la cronología histórica, recomiendo (un buen samaritano lo hizo conmigo) “Humo humano”, de Nicholson Baker, título servido por un general nazi que al final de la guerra, encarcelado en un campo de trabajo, vio entrar en su celda “copos de humo, humo humano”.


    El libro son noticias y documentos ordenados cronológicamente, de 1914 a 31 de diciembre de 1941 ( “la mayoría de los muertos de la IIGM seguían vivos en ese momento”).
    

Si gana Alemania, ayudaremos a Rusia, y si gana Rusia, ayudaremos a Alemania, dejando que se maten al máximo posible, aunque no quiero ver a Hitler vencedor –reaccionó el menudo senador Harry Truman al ataque alemán a Rusia.
    

Sobresale en la grande polvareda la figura de Jeanette Rankin, republicana de Montana, primera mujer elegida para la Cámara de Representantes, que en la IGM votó (con otros cincuenta) en contra de declarar la guerra a Alemania: “Pensé que la primera vez que la primera mujer podía decir no a la guerra debía decirlo”.
    

En la votación para la IIGM, se quedó sola: “Como mujer no puedo ir a la guerra, y me niego a mandar a ningún otro”. Fue abucheada e insultada a gritos. “¡Están bebidos!”, dijo. Confesó que la habían presionada para que la votación fuera por unanimidad.


    –Era esa insistencia en la uniformidad, esa intolerancia con la disidencia, eso era precisamente lo malo del otro lado de la guerra.
    

Un periódico editorializó el voto de Rankin: “Discrepamos de su postura, pero ¡qué valor el suyo! Había cien congresistas que querían votar que no, pero ninguno de ellos tuvo coraje para hacerlo”.
    

Baker dedica su libro a quienes intentaron salvar a los refugiados judíos e impedir que estallara la guerra.


    –Fracasaron, pero tenían razón.


[Abril, 2022] 

jueves, 26 de marzo de 2026

El "Post"

Lord Robert Cecil


Ignacio Ruiz Quintano
Abc


A mi edad (hoy precisamente cumplo años) he sido elegido Defensor de la Democracia dos veces (en Periodismo de la Complutense como licenciado y en el Centro de Instrucción de Reclutas de Araca como sorche), y puedo entender a Gene Hackman cuando en “Marea roja” exclama:


¡Estamos aquí para defender la democracia, no para ejercerla!

Lo digo por el director del “Washington Post”, que anda por España engordando el narcisismo de la tribu periodística con frases liberales que pule hasta darles “brillo y redondez de moneditas”:

Primera monedita: “La libertad de Prensa está en peligro en los Estados Unidos”. (Él, sin embargo, sigue al frente del “Post”, cuya idea del periodismo democrático lo resume en un tuit su columnista Anne Applebaum: “Recuerde: en la Alemania nazi, el mercado de valores subió y subió y siguió subiendo, hasta Stalingrado”.) Segunda monedita: “Los medios jugamos un papel central en la democracia”. (No más que los taxistas o los vendedores de babuchas, y, en cualquier caso, ni en “El Federalista” ni en la Constitución del 87 se dice tal cosa de los medios, a los que nadie vota.) Y tercera monedita: “Ha sido el presidente (Trump) el que ha declarado la guerra a los medios”.

Cronológicamente, los medios, cuyo negocio era Hillary, declararon la guerra a Trump, y Trump (con esto no contaban los medios) recogió el guante.


El crimen del primer disparo sigue siendo otra cosa que el crimen de la guerra, y el crimen de la guerra de agresión es otra cosa que el de la guerra injusta –es la visión jurídica de Carl Schmitt.


Si el director del “Post” se pone en la grandilocuencia de la guerra, vayamos a la Ginebra del 23, donde lord Robert Cecil define como agresor a aquél que viole intencionadamente el territorio de otro: “No se trata de cuál sea el lado que tiene una buena razón, sino únicamente de quién haya cometido el primer acto de hostilidad”.


Uno se contentaría con poder ejercer un día la democracia como ciudadano. 


[Enero, 2017]

miércoles, 25 de marzo de 2026

Adiós Moral, adiós Gamonal






Francisco Javier Gómez Izquierdo


Cierra el Moral y el anuncio entristece Gamonal en general y a la cuadrilla que fuimos formando allí, en particular. A servidor le ha venido como un pequeño calambre valetudinario, que es palabro del tipo que solíamos, entre risas, sacarnos de la manga Pik, Santos o servidor cuando el bar llevaba tres años funcionando -abrió en 1970- a pleno rendimiento y acudíamos a jugar en las máquinas pinball (la de las misses fue el pelotazo) en las que el Gaitu sacaba las partidas extra y los amigos jugábamos toda la tarde por un duro mientras hablábamos del fútbol de Holanda, de las chicas de las Mil Viviendas y hasta de la Ilíada.


   Ismael y Mariano habían venido de Duruelo en la Demanda a hacer fortuna en la hostelería. Acertaron y al poco abrieron el Ma-Is, veinte metros más arriba, para servir a partir de las cinco de la mañana café, orujo, moscatel y chicoychica, que eran los dos revueltos, a los obreros de las fábricas del Polo; todo tipo de tortillas, no las había igual en el barrio, tigres, vinagretas..., entrando a las diez que es cuando los repartidores y el burgalés tenían la buena costumbre de "almorzar un poco". A la puerta del bar el Ayuntamiento puso parada de autobús, los viajantes no perdonaban un alto para el pincho de tortilla paisana o de pimientos rojos y en el Moral vi a Sánchez Arminio, flaco como junco, cuando bajaba de Santander a vender mayonesa y un suceso que pasó a la intrahistoria del fútbol se originó en el semáforo frente al Moral, cuando hinchas del Athletic que volvían de perder en el 77 la Copa del Rey ante el Betis, tiraron pesetas a unos de Gamonal que les mostraban el dedo bajado de Nerón. Estábamos allí y Melquiades les llamaba modorros... Melquiades y Alberto eran los únicos que trabajaban y nos pagaban los claretes. Los fines de semana subíamos al altillo y jugábamos al mus, al chinchorro y a veces al "hijoputa", porque el Moral era un bar de partidas por la tarde. "Arriba aprendí a jugar al mus", dijo el domingo Teo de camino al Burgos-Córdoba. Partidas de buenos jugadores que la echaban a diez o hasta veinte duros el chinchorro, pero lo bonito era mirar las partidas de subastao. Éramos algo mirones, así aprendíamos, y nos gustaba comentar en los paseos el buen gusto de Lelo el de Firestone que bebía Magno frente al Soberano de Alberto o el Veterano de Agustín y servidor mismo al que me aficioné cuando entré de productor en Cyfisa y la San Miguel.


   Los domingos de partido del Burgos prestaba lo suyo tomar café antes en el Moral, con aquél olor intenso a café, Farias y Monte Cristo que algún solterón de Ubisa o la Firestone con anillaco y pulsera de oro exhibía orgulloso de camino al R-12 que le acercara a El Plantío.


   No sé porqué, cuando tuvimos perras, pocas, para el chiquiteo cruzamos la N-1 y nos pasamos al José, el Rubio y el Reno, aunque al Ma-Is nunca le abandonamos.


   Vienen muchos recuerdos y anécdotas, alguna incorrectísima en este tiempo, pero cierta desazón asalta cuando vas viendo morir lugares en los que tanto aprendimos y respiramos. Comento con Toño que en el Moral se hizo camarero desde la niñez y lleva muchos años llevando otro bar mítico, el Liverpool, que abrió en 1971, la decadencia de nuestro Gamonal. "Nosotros levantamos el Liverpool cuando lo cogimos, pero no sé qué pasará cuando me jubile..." 


   Gamonal empezaba en el Lago. Luego venía el África, el ombligo en la N-1 era el Moral y acababa en el Timoteo, el de más solera y que aún sigue poniendo patatas frente a la Iglesia de la Antigua. En la otra acera el London, el Dogo que desapareció, el Reno y el Liverpool junto a la Iglesia. Estoy por aquí y todo son nostalgias de abuelo Cebolleta.