viernes, 17 de diciembre de 2021

Cambiar de caballo


Abbé Pierre


Ignacio Ruiz Quintano

Abc


    No cambiar de caballo en medio del río, es el consejo de Lincoln que aquí hacen suyo las gentes de orden que tienen un sentido reverencial de las constituciones, que son, dicen, para toda la vida, como las esposas victorianas.
    

Pero la grandeza de los Founding Fathers no radica en la Constitución federal, acaso el mayor logro de ingeniería política (en el buen sentido) que hayamos visto, sino en su humildad para reconocer su fracaso con la Constitución confederal y en su resolución para sustituirla. Nosotros, en cambio, para cambiar una Constitución que en la buena literatura de la época se describió como “punk” (“un fabuloso ‘guante Varadé’, antes de que se suicidara La Fornarina”), preferimos esperar a volvernos morales del todo. Y cuando nos hayamos vuelto morales del todo, en el sentido en que nuestras civilizaciones entienden esto y lo desean, creo, decía Céline en el 33, que acabaremos también reventando completamente henchidos de maldad.


    –No nos habrán dejado para distraernos más que el instinto de destrucción.
    

La izquierdona sí parece engorilarse con un asalto constitucional a lo “Rufufú”, aunque carece de toda legitimidad, perdida cuando en el 76 traicionó a la causa de la ruptura democrática. “¿Ves estas piedras del desierto? Conviértelas en panes y detrás de ti correrá la humanidad como un rebaño agradecido”:


    –Pero tú –reprocha el Gran Inquisidor a Cristono quisiste privar al hombre de libertad y rechazaste la proposición, pues ¿cómo puede hablarse de libertad, razonaste tú, si la obediencia se compra con pan?
    

A la izquierdona, sin embargo, le dijeron “firma aquí y serás rica”, y firmó. Cuarenta y cinco años después viene Bolaños, que hizo Leyes en la Complu, a vendernos que Sánchez es el “abbé Pierre” de la democracia social que llama a la “insurrección de la bondad”. La derechona carece de opinión. Y los liberalios andan a lo maestro Afrodisio pegando “touchés” al aire por las calles, como monos con dos agujas, pfizer y moderna, en las manos.

[Viernes, 10 de Diciembre]