Francisco Javier Gómez Izquierdo
La máxima que parieron los estoicos y que los que estudiamos el Bachiller de letras, cuando había dos Bachilleres, el elemental y el superior, entendimos con un significado muy distinto al que explican los políticos modernos, cincuenta años después se ha hecho presente, agua clara, en la noche del 20 de junio de 2026, en Almería. Hacer de la necesidad virtud no es matar a cuchillo si no tienes perras para comprar pistola. Hacer de la necesidad virtud es renunciar a lo que no se puede tener y esforzarse con inteligencia y dedicación con lo poco que se posee. Hacer de la necesidad virtud en fútbol es no tener un puto chavo y ponerse a trabajar duro para conseguir una plantilla que se mantenga en la categoría. Si no puedes fichar y lo que no cuesta dinero no lo ves aparente, pues te comprometes con tu cantera a la que has puesto en manos de gente conocedora de lo que es formar como se debe a la juventud. Hace dos años, ¡¡¡¡dos años!!!! el Málaga ascendía a Segunda con los niños salidos del filial. Alguno de esos niños los tuvo que vender por deudas del falso jeque que anduvo por allí. Al principio de esta liga 25/26 el Málaga llevaba números de descenso. Lorenzo Juarros despidió al entrenador Pellicer, lo que se acostumbra, y puso al equipo, muchos de ellos aún niños, a las órdenes de Juan Funes, el entrenador que los tuvo en el fílial. La afición pedía otro míster, pero ¡ay!, Loren, el hombre de mi Demanda, vecino del Monasterio de Arlanza, entiende lo que significa virtud de la necesidad y así lo recordó Funes anoche, cuando el 1-2 final significaba el ascenso a Primera División, agradecido a esa especie de Prior o Abad llegado de la vega del Arlanza.
A la misma hora que Costa de Marfil encogía la soberbia de Alemania, Funes daba una lección táctica a los entrenadores que sólo tienen plan A. Se le vio hablar al comienzo de la segunda parte con cierto frenesí con su central favorito, Murillo. Éste confesaría al final que le pidió opinión para sustituir un central por el delantero centro Adrián Niño, bajando a Izán cuando hubiere necesidad. Se lesionó de gravedad Murillo y Funes no tuvo dudas, "tenemos que ganar, el empate no nos vale". En el partido de ida me sorprendió la no titularidad de Chupe, Izán y sobre todo Joaquín y así lo puse aquí. Anoche jugaron los tres, para que en la segunda parte escribieran quizás la página más gloriosa del fútbol malacitano. A la hora de partido un balón robado sin demasiado esfuerzo le llegó a Joaquín que puso un cheque al portador al Chupe que no perdonó como había perdonado una ocasión clamorosa -así se decía antes- a los cinco minutos de empezar. En el setenta David Larrubia Romano, probablemente el jugador mas brillante en la temporada de Segunda, se fabricó un golazo derrochando clase, colocación y puntería. Hay que señalar la torpeza defensiva almeriense, reculando asustada ante el 10 como si vieran a Maradona. La noche de las muertes de Adamuz este Larrubia marcó otro golazo de tres puntos en El Arcángel. Al ver ese aspecto que tiene de frágil, parece que le coges cariño. El Almería de Rubi, como aquí tenemos puesto también, todo le va en que "...Somos mejores, creamos ocasiones, alguna caerá..." Las vanas arrogancias de un entrenador al que he reprochado siempre ese desprecio a las creencias y conocimientos ajenos. "En mi vestuario no se reza el padrenuestro", soltó en El Molinón como si fuera emperador de Bizancio. Que diferente a la discreción de Funes que lo primero que dijo al minuto del pitido final es que estaba convencido de que ganarían porque Álex Barrera, un jugador al que entrenó, y que es sobrino del gran Juan Gómez González, le envió un mensaje con una foto del ídolo, asegurándole que los ángeles llevaban camisetas blanquiazules repartidas por el boquerón mas genial. "Mis bichos, mis chicos..." decía Funes y se emocionaba como padre. No como asalariado.
Enhorabuena con el corazón y me alegro mucho por el Málaga en general, tengo muchos y buenos amigos de allí -abrazo fuerte a "Malaguita" que una mala corná de la que gracias a Dios se ha repuesto le impidió estar como hubiera querido en mi jubilación-, por Lorenzo Juarros, mi paisano, y por esa muchachada de jóvenes, que es lo que los buenos aficionados nos gusta ver prosperar.
Enhorabuena también al Celta B y al Sabadell que asciende a Segunda. Me hubiera gustado más dársela al Zamora y la Ponferradina, pero gallegos y catalanes han hecho mas méritos.