sábado, 31 de marzo de 2012

Moscosos

Empresas que ignoran los piquetes y piquetas

Ignacio Ruiz Quintano
Abc

Tengo un amigo funcionario que el 29 trabajó… solo. No por la huelga, sino por el moscoso (“día libre destinado a resolver asuntos propios”), esa apoteosis de la hipocresía progre: a los ojos de los compañeros haces huelga, pero a los oídos de la nómina, no.

Y tengo media docena de amigos periodistas en la calle: cinco están poniendo un bar (allá ellos con esa Némesis/Cicciolina de “Novecento” que es el nuevo Willy Toledo) y el otro ha puesto una escuela de lenguas con el dinero familiar, porque los bancos, después de lo de Shylock, no prestan.

A éste (a mi amigo, no a Shylock) lo visitó el 29 un piquete ugetero para informarle de la opinión que su actividad le merece al sindicato de clase: “¡Empresario! ¡Cabrón!”

Esa manada era correligionaria de un famoso consejero del Monte de Piedad del padre Piquer que este invierno le negó a mi amigo crédito para ayudar a montar la escuela. Se llama Pepe y vive como un tal: sindicalista, ugetero y con una idea de la empresa que yo no he visto en las “Empresas Sacras” del jesuita Núñez de Cepeda.

En cuanto a “cabrón” (“latine caper”), por el Cobarruvias sabemos que es símbolo de la lujuria y del demonio, en cuya figura gustan de aparecerse las brujas.

Y ahora, en la vuelta a la normalidad (sindicalistas al ocio y trabajadores al negocio), en el mismo papel de barba cuyo editorialista, escandalizado a lo Caifás, instaba a los políticos a parar la violencia (?) de Mourinho, se instruye a los lectores en el arte de la comprensión de piquetes y piquetas:

La huelga general no es una fiesta.

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Notas de primer paseo

El viejo Tierno con el feble Copito de Nieve rindiendo manos
al escote de Susana Estrada

Jorge Bustos

Viernes de Dolores, las primeras tallas dolientes son sacadas en procesión y uno decide sacarse a sí mismo para pasear la cojera pertinaz y apenas dolorosa, para procesionar bajo la floración luminosa de un Madrid bullente, más pascual que cuaresmal, al que no le ha costado nada el tránsito de una cierta astrosidad sindical a la rotunda lozanía de los muslos en flor. Sale uno de su encierro, de su toril de convaleciente mansurrón, y se aventura sin muleta por los aledaños de la Puerta del Sol para maravillarse como un paleto de cada mimo tiznado de bronce, de los clanes guiris eternamente timables, de los estudiantes absentistas sin remordimiento ninguno y del trote escandalosamente grácil de las chavalas nuevas, las niñas de todas las primaveras a las que no hay modo de acostumbrarse, oigan: cada año nos vuelve a coger desprevenidos esta irrupción fragante, ajena a su propio embrujo, millonaria en vistazos, generosa de piel ya bronceada, que uno no sabe cómo les ha dado tiempo a tostarse si parecen recién licenciadas en los sombríos cuarteles del invierno para sojuzgar al paseante desavisado. Ayer, por cierto, se celebraba el Día Internacional del Escote. Lo juro.

Vamos pisando con cuidado, criando otra vez el gemelo derecho en cada paso...

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El crimen del día...

Fene en fiestas


EL BOTICARIO QUE MATÓ A SU DIFAMADOR


...17 de Febrero de 1917

J. R. M.

Un etarra sale de la cárcel de Burgos tras no aplicársele la "doctrina Parot"


-Su hermana, su cuñado y sus sobrinos lo recibían en el patio y, portando una ikurriña y entonando cánticos vascos, se encontraba con el resto de la comitiva en la carretera de acceso a prisión. Brindaron con cava y dos de las integrantes del grupo bailaron un aurresku de honor para celebrar su salida de prisión. Nacido en Zaráuz en 1962, fue miembro del comando Goierri-Costa y compañero, entre otros, del sanguinario José Antonio López ‘Kubati’, asesino de Yoyes. Fue condenado a 197 años de cárcel por, entre otros, un atentado en el que murió un guardia civil en 1986.

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Moto para todo, moto para todos

Calle de Lista
Milla de Oro al caer de la tarde

Calle de Velázquez
Mandril-eño de cajero automático

Calle de Serrano
Aparcadero para el Mercadona
Las señales son diseño y carecen de valor

Calle de Serrano
Aparcadero para el Mercadona
El tráfico está en las aceras

Calle de Serrano
Aparcadero para el Mercadona
De puerta a puerta

Vucaque en carga y descarga

Consuelo Portela, La Chelito: "Lo que me inquieta es cómo, cuándo y dónde ganaré la última"


Afortunadamente, puedo confesar cómo gané mi primera peseta, querido Gómez Hidalgo. Seguramente no podrán hacer lo mismo algunos políticos de los que nos gastamos por aquí.

Fue en una reunmión familiar. Yo tenía muy pocos años y muy pocas carnes. Sin embargo, decían que era monísima y que bailaba con una sosería ideal. No sé.

Los invitados quisieron comprobar mis encantos, y yo bailé; se entusiasmaron mucho, y una persona de las más prácticas me regaló una peseta. Ésta es la primera que he ganado con mi arte.

La conservo como una reliquia, rodeada de brillantes, y no la cambiaría por un millón de ellas.

No quiero terminar sin hacer una confidencia: lo que a mí verdaderamente me inquieta es cómo, cuándo y dónde ganaré la última peseta.

CÓMO Y CUÁNDO GANÓ USTED LA PRIMERA PESETA? / F. GÓMEZ HIDALGO

Sábado, 31 de marzo

GÉNEROS LITERARIOS

-De novela épica, Maradona; de novela negra, Julio Alberto; de relato corto, yo mismo; y de soneto, Zidane.
MIGUEL PARDEZA (EN LEONES Y CAMALEONES, DE A. VALENZUELA)

Ignacio Ruiz Quintano

viernes, 30 de marzo de 2012

Zombies de buen rollo y bicicleta

-Los zombies del buen rollo que, obedientes, aparcan la bicicleta para ponerse a quemar contenedores a la menor señal.

@Vichyncatalan

Bares


Ignacio Ruiz Quintano

Abc

Todo indica que esta vez los “tonton macoutes” de la lucha de clases informativa la han tomado con los bares.

Mientras la derecha en el poder liquida los últimos vestigios del franquismo (cesta navideña y empleo para toda la vida), la izquierda en la oposición emprende la batalla contra los últimos vestigios del europeísmo, que en Europa son los cafés, y en España, los bares.

Bares, qué lugares / tan gratos para conversar. / No hay como el calor del amor en un bar –nos cantaba Jaime Urrutia en su “Four Roses” de Fomento, con Jorge Berlanga, que traía una chica, y Poch, que traía una conversación.

Hoy, entras a un bar con una señorita gabinetera y, cuando vas a decir lo de “pollo, otro bollo”, aparece, “rubus ardens”, Willy Toledo con las tablas de la ley sindical… ¡y se j… el día!

A Willy Toledo, ese Cary Grant de nuestra subvencionada “exception culturelle”, lo han denunciado por molestar con una “performance” sindical en un bar de Lavapiés, cuando él está anunciado en toda la calle de Serrano con una comedia en el Matadero de Arganzuela.

Desde luego, en una fábrica nunca sorprenderán a Willy.

Willy en un bar, como el mítico perro “Paco”, cuyos itinerarios matritenses, por cierto, anda reconstruyendo un amigo mío. “Paco” con marqueses y Willy con obreros a lo Romero.

“Antonio Romero, condenado por pegar a un anciano que no hizo huelga”, titulaba la prensa de progreso cuando la huelga general de Aznar.

Romero era diputado de Iu, y el anciano, un parroquiano del bar donde el condenado pegó las tres voces más repetidas en toda huelga general: “Fascista, hijo de p… y cabrón”.

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Vuelta al curro en la Milla de Oro

Plaza del Marqués de Salamanca
Vuelta al curro después de la huelga

Calle de Lista
Mandril llegando tarde a una sinergia

Calle de Serrano
Prohibido el estacionamiento de motos
Árbol "ciclable"

Calle de Serrano
Prohibido el estacionamiento de motos

Calle de Serrano
Mandril llegando tarde a una sinergia
(por la acera y en dirección contraria)
Carro de chaquetas

Derecho a parar... y a seguir parado

El helicóptero marianista sobrevolando el Pilar

Jorge Bustos

Pr lo que a uno respecta, la huelga comenzó a medianoche con puntualidad británica y la falta de discreción que se le presupone. El piqueterismo alegre se personó de súbito extramuros de mi piso interfiriendo en los esfuerzos intramuros de Morfeo, quien terminó por ceder a la presión y declararse en huelga también. Desvelado, me levanté y me asomé al balcón para ver bajar un arroyuelo de huelguistas jubilosos tocándonos el pito a todo el vecindario, que, residenciado en torno al Congreso, es un vecindario estoicamente habituado a que le despierten los tiros de unos golpistas, la flauta del perroflauta o los pitos embravecidos de la muchachada sindical.

Sería injusto restringir las causas de nuestro insomnio a los compañeros y a las compañeras porque quien más ruido metía era el condenado helicóptero de la bofia girando en círculo apenas unos centímetros por encima de mi tejado, como un enorme buitre futurista que acechara la carroña piquetera.

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Dunas

El sol del membrillo

Hughes


El PP es eso, un aparato lento en la exégesis arriolesca de las encuestas y las mayorías se le revelan como el membrillo a Antonio López, por obstinación de artista. Ser conservador es eso: lo antirrevolucionario.

En vez de salir a la calle a coger votos, a convertir a la gente, el PP, como un chuleta de barra, dice eso de “ya caerá”. La mayoría popular andalusí va a ser como una Numancia de la indiferencia, un asedio contemplativo, la construcción demoscópica de una muralla china. En Andalucía no entra lo “pardo castellano”, lo pardo de la meseta, que diría el poeta, y Arenas es también un poeta embargado en el dilema tartésico. ¿Qué será lo andaluz? ¿Qué secreta tecla de aire y gracia habría de tocar Arenas para despertar la aclamación? Arenas necesita un planteamiento metafísico para lograr al campesinado esencial, pero sólo habla de cooperativas. En la reciente tv movie de Telecinco sobre la Pantoja, le preguntaban a Isabel si iba a llamar a su amigo Zarrías para que le asfaltara el camino a Cantora. No contestaba la tonadillera, dejando la duda en el espectador, pero es que al régimen le quedó asfaltar el Rocío y Zarrías parece que se tuvo que quitar el bigote para no echar cara de Salinas de Gortari, PRI-mate. Don Gaspar, eso sí, tiene ramalazos de genio y en campaña acusó a Arenas de ser “autor material e intelectual de una campaña de acoso y derribo contra Andalucía”, como si la cosa llevara temporizadores.

Arenas se parece ya a ese personaje de Aquí no hay quien viva al que jamás eligen para presidente de escalera y si unas elecciones demuestran un cierto volksgeist, un cierto espíritu popular, ¿no estará empezando a odiar Arenas su propia condición de andaluz? Este hombre al que no rechaza una mujer, sino un pueblo entero –Andalucía como una Carmen displicente que no quiere la morenez yogui de Arenas– ¿no sentirá el rechazo de su tierra en su paisaje? Ante los olivares movidos por el viento, ¿no verá Arenas un cachondeíto? ¿No es la Alhambra para Arenas una cosa inexpugnable? Donde todos vemos palacio y jardín, ¿no verá él fortaleza y dificultad? ¿No evitará Arenas la chirigota gaditana ante la sospecha de que se le estén riendo? ¿No sentirá, en fin, Arenas el rencor cuando se encuentre ante la masa popular andaluza en el fútbol, en los toros o en la Feria? Me preocupa Arenas porque si yo fuera Arenas me haría gallego o me fabricaría una Andalucía alternativa, secreta, exiliada y mía, con todo lo andaluz heterodoxo.

La primera medida del nuevo Gobierno, que quizás sea el Gobierno de concentración que pide Rosa Díez con tremendismo cívico, debería ser abrir el Canal Sur a Arenas para que lo entrevistase El loco de la colina. Quintero, mudo, miraría mucho a Arenas, atónito e iluminado como un friki:

-Don Javier… a usted… ¿de verdad que le eligió su mujer?

En La Gaceta

El Gallo: "No fue una, sino varias, y bastantes, de una vez"

El doctor Buenaventura Morón vendando
a Rafael Gómez Ortega El Gallo

¿Que cómo gané mi primera peseta? Casi no lo recuerdo ya; hace mucho tiempo, y no fue una sola, sino varias, bastantes, de una vez.


El 8 de marzo de 1897, mi pobre padre (q.e.g.e.), Reverte y Emilio Bomba se constituyeron en empresa de la plaza de toros de Valencia y aquella tarde toreábamos y matábamos cuatro novillos de Flores Revertito y yo. Al terminar la corrida, mi primera corrida, mi padre me llamó aparte y después de darme un fuerte abrazo, porque según él había quedado como los buenos, me entregó quinientas pesetas, que fueron las primeras que gané en esta mi carrera azarosa.

Poco tiempo después, el 2 de julio del mismo año, moría mi padre, y desde entonces acá ha llovido mucho y he toreado bastante.


¿CÓMO Y CUÁNDO GANÓ USTED LA PRIMERA PESETA? / F. GÓMEZ HIDALGO

Con estos güeyes hay que arar

Güey: Según el DRAE, “persona tonta”. Para la Academia Mexicana de la Lengua es una deformación de buey y significa “tonto”. Algunos autores la consideran derivada del término nahua huey (“grande”), utilizado en México-Tenochtitlan para designar a su máximo gobernante (Huey tlatoani). En México su significado se ha extendido hasta equivaler al de “tipo/tipa” (“tío/tía”) y al de “amigo/amiga” (“colega”, ”tronco”…) en español coloquial de España. Se utiliza también como adjetivo.

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Teoría de la muleta

Gregorio CORROCHANO
Abc, 10 de julio de 1954

El toreo de muleta no es una sucesión de pases sin ninguna relación entre sí. Una faena no se compone de pases sueltos, más o menos numerosos y más o menos artísticos. Esto no tendría ninguna eficacia, y el toreo no es toreo en tanto no se le relacione con el toro. El toro es el que da la medida de la faena: clase y número de pases, distancia a que debe colocarse el torero, mano que ha de emplear preferentemente. La distancia de la muleta al toro es lo primero que se debe medir. Si el toro es bravo y conserva poder, se arrancará antes que el manso y el agotado. Decimos manso por diferenciar. El manso absoluto no existe en el toro de lidia. Hay una escala de bravura que va del toro codicioso, rápido, pronto en acometer, pegajoso, lo que llamamos nosotros bravura agresiva, con muchos pies (ligereza), al toro pastueño, tardo, falto de codicia, lo que nosotros llamamos bravura pasiva. En esta escala intervienen la resistencia y el poder del toro. Esto debe tenerlo en cuenta el matador al iniciar la faena, para saber hasta dónde tiene que llegar con la muleta, que en el curso de la faena irá acoplando, según vaya el toro. El público suele fijarse en si el toro abre o no abre la boca. No es mal síntoma porque es indicio de fatiga o resistencia, si el toro se ha “roto” en la lidia o no ha gastado facultades y conserva el poder. Cuanto más bravo es el toro más “se rompe”, porque pone más esfuerzo en embestir y embiste más veces. Por esto no me gustan nada los recortes de salida, a ver si dobla, que son innecesarios, como ya veremos, porque al que más daño hacen es al toro bravo; el Reglamento los prohíbe.

Cid & Victorino

El terreno que debe pisar el torero, la distancia a que debe situarse, depende de todos estos factores. Toro que deja acercarse sin embestir, sin arrancarse, o tiene poca bravura o tiene poco poder. Al torero le toca medirlo. Más que del valor del torero, depende del estado del toro. Para mí, cuando un torero pisa un terreno inverosímil, sin desconocerle valor -ante el toro agotado que mató el picador-, le reconozco principalmente conocimiento del estado del toro, y en mi concepto sale ganando, pues yo doy mucha importancia al conocimiento de las reses, que tengo por fundamental en tauromaquia. Una vez decidido el terreno en que debe colocarse el torero, la distancia a que pasa el toro del torero en el centro de la suerte, tiene mucha importancia emocional, más que la distancia a que el toro le dejó llegar, que no depende del torero sino del toro. Esta distancia no sólo mide valor, sino calidades del pase. Indica que se tuvo serenidad para ver llegar al toro, que no se torea con el pico de la muleta, sino bien centrado, y se domina mejor que cuando se torea despegado. No exageremos la distancia por las manchas de sangre del vestido de torear, que si se hace bien el toreo, si hay temple y pasa todo el toro mandado en pase largo, hasta donde debe volverse la muleta y rematar, no hay sangre en el traje. La mancha se produce si no hay temple, si se codillea, si no va el toro toreado. Todas esas taleguillas sucias de sangre del costillar del toro revelan una muleta de poco mando y dominio, que el toro toma como quiere, pasa sin que le obliguen, unas veces despegado, otras, ceñido, cuando no es ardid, restregón a cabeza pasada, para impresionar a aficionados novatos y a mujeres con ramos de flores folklóricos. Cuando se torea bien, todo es limpio y si hay sangre en el traje, no es del toro, es del torero.

Ecce Homo

Es muy importante considerar el terreno que pisa el torero. Hay toreros que necesitan que el toro les venga; otros prefieren el toro que les permite colocarse más cerca, que les deje llegar, hasta donde les es más fácil torear, donde están más a gusto con el toro. Así vemos que, en el primer caso, si el toro no se arranca a la distancia a que acostumbra a torear el torero, no se torea bien; en el segundo caso, si el toro no le deja llegar, no le deja acercarse a pisar el terreno que acostumbra a pisar, tampoco torea bien. Sin desconocer, por tanto, esta modalidad de cada torero, hay que poner un límite de distancia. Ni tan largo que al toro le cueste trabajo ir o no vaya, en porfía inútil, ni tan cerca que no haya espacio para desarrollar el pase completo y quedar preparado para el siguiente, con lo que se ahoga el toreo. Cada toro tiene su sitio, según su bravura, su poder y hasta sus querencias. Por eso es muy difícil torear. Por eso hay muy pocos toreros que toreen bien.

Hay una tendencia a romper las faenas, cortarlas y separarlas del toro. Si es para cambiar de mano o cambiar de terreno, está justificado. Si es para luego volver al mismo sitio y continuar lo interrumpido, tiene riesgo, en algunos toros, de tener que volver a empezar; nunca se debe olvidar que la faena, además de su interés artístico, tiene una finalidad técnica, finalidad a la que hay que atender para no malograr lo artístico; porque no se está toreando de salón aunque algunas veces lo parezca. Esto es, hay que ligar las faenas hasta conseguir igualar al toro en el sitio donde el toro tenga la muerte. Dar tres pases y un paseo; otros pases y otro paseo, es pasear más que torear. Es sacar la faena a retazos, y es recoger a retazos los aplausos, que, a veces, no quedan ya para el final porque se han gastado los retazos, y el hombre se va a la barrera como si no hubiera hecho nada. No desconocemos que estos retazos tienen su público, como lo tienen las liquidaciones y los saldos, donde no se busca la calidad.

La faena más perfecta es aquella en que el toro cae herido en el mismo sitio donde se le dio el primer pase.

Las Taurinas de ABC
Ediciones Luca de Tena, 2003

Izquierda del Cid

Viernes, 30 de marzo

¡CON LA IZQUIERDA!

-Es que somos muy fantasiosos. Nos gusta nada más que lucirnos con lo difícil: lo fácil y diario nos aburre. Por bien que se esté toreando, en la plaza (o en la política o en lo que sea), aquí gritamos: "¡Con la izquierda!, ¡con la izquierda!"...
EL SÉNECA Y SUS PUNTOS DE VISTA / JOSÉ MARÍA PEMÁN

Ignacio Ruiz Quintano

jueves, 29 de marzo de 2012

A las Puertas del Cielo

A Hughes, en su sagrado aislamiento


¿La última huelga general?

-"Niños de papá: id a la huelga general". Era la megapintada con la que amaneció el centro de enseñanza superior de los jesuítas en Madrid, el Icade, el 29 de marzo, cuando los sindicatos CCOO y Ugt habían convocado huelga general. El autor de la misma era una fino analista social: están los hijos de papá y los proletarios de los suburbios industriales. Así es el siglo XXI, como todo el mundo sabe.

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Mangas y capirotes (capitalistas)

Calle de Alcalá
Madrid

José Ramón Márquez


La Telefónica, que ahora me parece que se llama Movistar, es una gran compañía. Si será grande que incluso soportó mi presencia como empleado sin que la acción se resintiese. Ahí quedan aún algunos amigos que siguen defendiendo la posición como pueden y, como dicen los de los master, ‘aportando valor’.

La Compañía ya no tiene nada que ver con aquella especie de Ministerio que era hace treinta años, abandonado el señorío de la sede de Gran Vía, con los directivos y la masa del personal en ese espanto en medio de ningún sitio, ese kilómetro lineal de sinergias llamado el Distrito C. Allí se ha incorporado hace unos días un brillante joven, un eminente letrado, un abogado del Estado en cuya cabeza bullen las leyes, los decretos, el ordenamiento jurídico tanto como la ordenación del propio Estado y sus protocolos, un hombre que maneja con soltura el Código Civil y que, a buen seguro, es uno de los pocos españoles que podrían darnos a bote pronto una suculenta conferencia sobre la famosa ‘Subdelegación de mostrencos, vacantes y abintestados’ de la época de Fernando VII.

El hecho de que Iván Rosa, que así se llama el jurisconsulto, sea el esposo de la vicepresidenta del gobierno de España, no empequeñece en nada la eminente talla jurídica de este hombre, de este doctor que no llega a la Telefónica por ser esposo del César, sino por su acreditada valía personal, por la suficiencia de sus conocimientos, por el mérito de su estudio y por tratar de arrimar unos eurillos más a la economía doméstica, que no están los tiempos como para tirar cohetes.

Los que han querido ver torticeramente alguna espuria intención en el fichaje del joven Rosa por parte de Alierta, que no se llama César sino Cesáreo, como es harto sabido, no se daban cuenta de la magistral jugada que planteaba el aragonés fichando para el gabinete jurídico de la Compañía a un hombre de tan acendradas virtudes profesionales, creando en la estructura de la Compañía una nueva unidad jurídica para coordinar y planificar la vertiente jurídica de los nuevos negocios internacionales de la empresa, con el firme convencimiento de que el primer reto al que se tendría que enfrentar el joven letrado sería a la elaboración de los recursos pertinentes contra la sentencia del Tribunal General de la UE que condena a la Telefónica a una multa de 152 millones de € por ‘frenar la competencia en el mercado de banda ancha’.

Obcecados muchos por la casualidad del parentesco del joven Iván Rosa con la vicepresidenta del Gobierno, nadie repara en el millonario ahorro que supondría para la Compañía la revocación de la sentencia, que se produciría a partir de los informes y alegaciones que se presenten, inspirados por la eminencia del famoso jurisconsulto. Nadie querrá ver, entonces, que muy lejos de ser un chanchullo para granjearse la simpatía de los poderosos -y el Boe es arma harto poderosa para una empresa de Telecomunicaciones-, la clara intención era tan sólo la de contar con personas óptimas para la defensa de los intereses de la Compañía en las más solventes condiciones.

Y si, acaso por la proverbial inquina que nos tienen en el extranjero, no se ganase el recurso, que nadie pueda decir que al menos no se intentó.
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PD.-Agravio comparativo: Bruselas sanciona a Francia y Alemania
con 12 millones de euros.
A Telefónica (España) con 151 millones
.

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La huelga (En Córdoba y con macho alfa)

Saliendo por la gatera

Francisco Javier Gómez Izquierdo

De camino a mis obligaciones, paso todas las madrugadas por las cocheras municipales que en Córdoba se llaman Aucorsa, y a las que hay que rodear por entero merced a una disparatada disposición de direcciones. La radio, poco antes de las ocho, dice que no circula ningún autobús municipal por estar la salida ocupada por informadores sindicales que impiden a los conductores ejercer su derecho al trabajo. La acción de los piquetes no me sorprende, teniendo en cuenta que, en la anterior huelga general, el concejal responsable del transporte encabezaba el grupo de sabios oradores... pero mire usted por dónde, justo en el momento de pasar un servidor, veo cómo por las traseras, y lejos de la vista de los de las pancartas, están empezando a salir autobuses con cierta celeridad. Me veo obligado a parar, porque a varios piqueteros ya les han dado “el queo” y corren con descompuesta figura hacia “la gatera” ignorada... y allí que se plantan.

La poli, con menos habilidad de la mínimamente exigible, consigue poner en la carretera una docena de vehículos pasadas las ocho y media, abandonando a su suerte a unos trabajadores que no se sabe si están preparados para repeler emboscadas. En Ronda de los Tejares aparecen varios pelotones con banderas , que desplegados en la vía frente a El Corte Inglés, dividen la ciudad en dos, haciendo imposible el transporte municipal. Como no quiero ser testigo de tanto cerrilismo, acabo pronto en el Banco, compro en el Mercadona, donde el encargado le dice al jefe de un piquete que no tiene inconveniente en que los empleados informen al sindicalismo cordobés sobre su situación laboral, en turnos de diez minutos, y a mi carnicero Paco le compro presa ibérica que haré a la plancha para mi doña y el chico.

Quiero hacer constar que en Aucorsa un energúmeno macho alfa, vestido con un chaleco rojo etiquetado a grandes caracteres con las siglas CCOO, no ha entendido mi afición a fotografiar lo que me pueda parecer curioso e interesante y ha azupado a su borreguil grey contra mi persona. La cosa no ha pasado a mayores, porque con machos menos domesticados se las ha tenido uno y se los ha llevado “al lego”.


Salida principal

Los jóvenes, los primeros en alcanzar a los escapados

Castro & Mike

Castro Santos

Mike Bacarella

La lucha de clases

Calle del Príncipe de Vergara
Colegio del Pilar
El ojo de Mariano

Calle de Serrano

Calle de Serrano

Calle de Serrano

Calle de Serrano

Calle de Serrano

Calle de Serrano
Limpieza en seco

Calle de Serrano

Calle de Serrano

Calle de Serrano

Calle de Lista
El afilador

Calle de Lista
El frutero

Huelga

El Camba presentado ayer

Ignacio Ruiz Quintano

Abc

Don Pedro Sainz Rodríguez fue el mecenas de Camba, inmortal hasta el punto de presentar otra vez en Madrid (ayer, con dos señoritos del auténtico cambismo cultural: Riestra y Rubido) su libro “Playas, ciudades y montañas”, que viene a ser el Mahabharata y Ramayana (con grelos) del galleguismo.

Bien, pues para Sainz Rodríguez una huelga general consistía “en que se cierran las panaderías”, y él, montañés por todo lo alto, se hizo entusiasta de la huelga general porque ese día comía, en vez de pan, sobaos pasiegos.

Así que hablar de huelga general es tan “cool” como hacerlo de los sobaos pasiegos de Sainz Rodríguez, y hablar de los sindicalistas que la promueven es tan chic como hacerlo de los curas gallegos.

Nuestros sindicalistas son los curas de los pobres. Hablan como los curas vascos de Regoyos y comen como los curas gallegos de Camba. Y yo he visto a Méndez, el Largo de Badajoz, despachar los huevos rotos de Sergio en Casa Sierra y las merluzas rebozadas de Adela en Casa Hortensia.

Largo, para los más jóvenes, fue el Lenin español: nombrado consejero de Estado por Primo, se opuso a todos los actos de la Dictadura, menos al de su nombramiento. En aquella España plural, después de Largo, el más exaltado era don Basilio Álvarez, cura gallego, intrépido, cojo y radical (de Lerroux).

¿Cómo nos vas a hacer creer, Basilio, que, cuando tú dices misa, Dios te obedece y baja al pan y al vino?

¡Pues se fastidia y baja!

Salir a la calle y oír llamar a la huelga general es darse cuenta de que España es España porque por ella no pasan los siglos.

Medianoche del 29

SINDICALISMO SIMPSON
CLICK

Calle de Velázquez
Piquetes informativos
en Gabana

Calle de Alcalá
"Estado laico"

Calle de Alcalá
Cartero de noche

Calle de Alcalá
En busca de matones informativos

Calle de Alcalá
La otra