Follow by Email

lunes, 30 de septiembre de 2013

Pasar o combinar

  
Ancelotti en su salsa

Francisco Javier Gómez Izquierdo

Todo el madridismo estaba de acuerdo -me da que incluso los mouriñistas- de que había que airear la atmósfera del vestuario, pero no la forma de jugar. Eso que dicen sistema. Se trajo al entrenador Ancelotti para atender la necesidad respiratoria, pero no se cayó en la cuenta de que el italiano no está para aventuras dificultosas y que navega sin prisas ni alteraciones hacia su Ítaca particular, recogiendo en puertos generosos millones con los que gozar en su jubilación. Ancelotti siempre ha vivido bien entre buenos futbolistas, en el Milán eran hasta extraordinarios, a los que no ha hecho mejores y con los que se  ha ido ganando un prestigio más ficticio que real.

       A Madrid ha llegado como resignado y sin ganas. Un tanto abúlico y afuncionariado, dando la sensación de no conocer el paño que ha comprado, y sin decidirse a tejerlo si como colcha o cortina.  Personalmente creo que el equipo ya estaba hecho. Que el contraataque de relámpagos solo necesitaba un mínimo retoque... y que para éso vino Bale.

     Pero, no. Ancelotti quiere hacerse valer en el Bernabéu presentando un guión para el que ni el público ni mucho menos los actores están preparados y así... sus ensayos -porque aún anda ensayando- son indigeribles e ininteligibles. Sabido es que falta carácter, el que impone Xabi Alonso, pues los ademanes de Sergio no pasan de posturitas de machaca,... y se necesita casta, abandonada en los jacuzzis, con ejercicios de relajación aprendidos de terapeutas psicológicos, mas pendientes de la satisfacción personal que del sacrificio en favor del prójimo, si es que entre los jugadores del Real Madrid se entiende lo que significa prójimo. Pueden aprenderlo del Atlético de Madrid, el equipo de Europa que mejor compite hoy, y en vez de tomar como afrentosa la derrota, aplicarse en la emulación de la concentración y el coraje, a los que sumadas técnica y clase bastaría para intimidar.

      El Atlético de Madrid es capaz de ganar a cualquiera, y no es extraño ni sorprendente perder ante las fieras de Simeone. Ancelotti no debe avergonzarse por lo que pueda pasar en un encuentro concreto donde todo puede salir mal. En lo que debe recapacitar es en lo que sus futbolistas tienen más pericia. En el arte de robar emboscando y en buscar el pase, no el toque,  al tartán de sus atletas. Allí donde Cristiano, Di María y Bale son inalcanzables. Enredar a estas alturas con el verbo combinar del que hablaba un entrenador que tuve en el San Esteban es parla de butaneros. Como la de Lucio en el Bar Alteza detrás de la catedral, después de repartir bombonas en Gamonal.

Anzoátegui, o la izquierda de la literatura de derecha


Jorge Bustos

En esta vida hay que ser un poco fascista porque si no lo son sólo los demás y no nos dejan nada. El fascismo, ya se sabe, son siempre los demás, y uno puede dejar de fascista a cualquiera con sólo correrse unos centímetros a la izquierda, aunque el pobre fascista en realidad no se haya movido del centro. Todo esto sucede en España desde que la izquierda patrimonializa la industria cultural, quede lo que quede de este oxímoron entrañable. Sin embargo hubo una época felizmente superada en que el fascismo no se limitaba a una acusación vertida para robarle a otro la silla en la tertulia de radio sino que informaba de una condición lealmente asumida, y presumida. En 1934 hubo en Argentina un hombre que antes de cumplir la treintena publicó una obra maestra de la diatriba literaria y que no tenía complejo en empezar un artículo confesando: “Seamos claros: soy nazi”. Se llamaba Ignacio Braulio Anzoátegui y su caso ilustra violentamente el viejo debate de la ortodoxia ideológica del escritor –¿necesidad, irrelevancia o directamente pose?– que enseguida se plantea en los suplementos culturales cuando llega el centenario de primera comunión de un Céline, un Sartre, un Pound, un Hamsun, un Nobel chino o un Foxá al que se niega plaza en el callejero municipal andaluz.

En esta vida hay que ser un poco fascista
 porque si no lo son sólo los demás y no nos dejan nada
 
Después de leer sus inmortales Vidas de muertos, uno opina que Anzoátegui era mucho menos fascista de lo que él deseaba. El propio José Antonio, cuando cenaba con Lorca o abrazaba en el hemiciclo a Indalecio Prieto, avergonzaba un poco a sus seguidores menos ilustrados y más ortodoxos. Llevarse la mano a la pistola cuando se oye la palabra cultura es el haz de una frase bárbara cuyo envés arranca en el escándalo igualmente bobo de esta falsa premisa: “¡Cómo Alemania, la nación más culta de Europa, fue capaz de…”. Las naciones no son cultas, lo son sólo los individuos, y hay muy pocos que lo sean de verdad porque cuesta mucho llegar a serlo, ahora con el iPhone más. Una verdadera cultura comporta tolerancia del mismo modo que el analfabetismo prepara la exclusión, del mismo modo que la duda es otro de los nombres de la inteligencia del mismo modo que un millón de dólares invita a la cobardía. Hannibal Lecter es un paradigma imposible.

Seguir leyendo: Click

La vida marcha atrás



Cartuchos chinchoneros

Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Esos vítores patrióticos de “¡president!, ¡president!” a un Messi juzgado por evasión fiscal revelan que en España el fútbol forma parte del mismo régimen cultural, basado en el agit-prop.
    
Cualquiera que venga a sacar de sus ensueños a esa tropa será recibido con piedras y arrojado al pilón.

    En este régimen de vida, vivir es ver la vida marcha atrás.

    Marcha atrás, Messi es un pequeño Brian metiéndole goles al Imperio Romano, por la misma regla de tres que “Viernes 13”, marcha atrás, es “una película sobre un jugador de hockey mágico que cura a unos adolescentes para que puedan irse a casa desde el campamento”.

    ¿Y el Madrid?

    Pues marcha atrás, como los cangrejos y los liberales.

    –Oímos un concierto del primer conjunto sinfónico del Soviet de Moscú, que se distingue de todas las demás orquestas en que sus 85 ejecutantes tocan sin director, en aplicación de la idea de la creación colectiva, idea victoriosa de la Revolución.
    
Eso contaba, fascinado, un lambiscón de Stalin de un viaje suyo a la grande Urss.

    –Falta actitud –denuncia Carletto, que no sabía que caía en un vestuario que echó a un entrenador porque mandaba, con lo fascista que es mandar.

    Como en el conjunto sinfónico del Soviet, en el Madrid de Carletto cada ejecutante conserva la mayor libertad posible en la interpretación de las partituras y en la ejecución de las composiciones, con resultados parecidos a los registrados en el toreo desde la desaparición de César Rincón: figuras de pata atrás haciendo monerías a un animalejo doméstico y novilleros con mucha prensa y mucho postureo (a los toros ya sólo se va como se iba a los billares, a ver posturas) que se deshacen en cuanto delante aparece la casta o el cuerno.

    La actitud del Madrid de Carletto ha convertido a Diego Costa en Ronaldo Nazario, el verdadero Ronaldo, y uno añoraba a Mourinho, que es como añorar el Berlín de 1930, cuando la ciudad, al no poder extenderse ni horizontal ni verticalmente, recurrió para crecer al diámetro transversal.

    Un judío alemán, Máximo José Khan, que se quedó en Toledo y escogió el español como lengua literaria, estudió la influencia de ese fenómeno berlinés en las piernas.

    Al vencer constantemente obstáculos arquitectónicos que la orientación diametral de Berlín imponía a las piernas, la capacidad de éstas se sobrepujó, intensificándose su vida propia:
    
Es como si las piernas se hubiesen separado de su tronco para buscar, por cuenta propia, el medio de encararse con las dificultades.
    
El trote paticorto de Isco, un Yogi entre barras colchoneras, acentuaba la nostalgia de aquel Madrid de Mou de 2011, cuyas distancias, como las del nuevo Berlín de 1930, eran diametrales y los espacios, mejor que por metros, se expresaban por pulsaciones. Espacios que más que espacios eran tiempo, y más que tiempo, trabajo.

    –Trabajo de piernas saturadas de impulso piramideo y afinadas a él.
   
El trabajo de una escalera mecánica realizado por pantorrillas fervientes.

    Sólo tensión y energía.

    Y así maté el rato del derbi.

 Manzanas de Luces, Asturias
La Naturaleza imitando a Xavier Valls

FLECOS DEL DERBI
    Sin el butrón de Muñiz, el Madrid estaría hoy, que aún es septiembre, eliminado de la Liga. En palabras de sus enemigos, el Madrid dispone de la mejor plantilla del mundo y todos sus miembros están al corriente de cobro. ¿Qué más hay que pedir de un presidente? El mejor jugador con los pies de todo el aparato defensivo es Diego López. La víctima del pasteleo italiano va a ser Varane. Illarramendi es Celades (Hughes), pero pasado por Jensen. Carletto abuelea al decir que los jugadores están mejor en casa con los niños que en la concentración con los videojuegos. El equipo vuelve a estar donde la prensa lo quería.


 Faro de Luces, Asturias

El Gallo de Esculapio

 A Manuel M. Cascante
Rafael el Gallo
 
El Gallo de Esculapio

Esculapio

El Celeste Imperio

El perro de Goya

Goyesca gallera

Circular invertido

La morcilla más larga del mundo


A las 14,00 horas el notario Fernando Puente de la Fuente ya había dado fe de los dos récords. El primero, el de la morcilla en crudo, que alcanzó los 187,2 metros de longitud. Yel segundo, una vez cocida, con 175 metros. La organización del Guinness había impuesto un mínimo de 150, ya que Burgos no debía batir ningún registro vigente. Los ingleses habían logrado una marca inferior a la lograda ayer, pero con la utilización de tripa artificial. Por tanto, la morcilla burgalesa competía en otra categoría, la de tripa natural, que complica mucho más la fabricación del embutido.

Lunes, 30 de septiembre

VELANDO EL CADÁVER

A las once y media de la noche fueron cerradas las puertas del sanatorio, donde quedó absolutamente prohibida la entrada. El numeroso público que se hallaba congregado en los alrededores tuvo que ser despejado por diversas parejas de Seguridad de a pie y de a caballo.
En la capilla ardiente, que se improvisó en una sala de la planta baja del sanatorio, quedaron anoche velando el cadáver el hermano del infortunado diestro, D. Aurelio Sánchez Mejía; el banderillero Mella y el mozo de espadas, Conde.
 LAS TAURINAS DE ABC
EDICIONES LUCA DE TENA, 2006


Ignacio Ruiz Quintano

domingo, 29 de septiembre de 2013

Real Madrid 0 - Atlético de Madrid 1 (Liga, 7)

Después de varias victorias tristes, al Madrid le alcanzó la realidad. La mara acaudillada por el cholo fue la Justicia. El Real fue reducido a su parodia, una constelación de folklóricas que abre los telediarios con su rosario de penas, deshuesada de fútbol y de calle, demasiado lejos del sagrado corazón. Entraron en los salones sin pedir permiso, cegaron las salidas laterales, robaron la cubertería de plata y orinaron a los pies del gobernador, ya sin razones, indigestado de oro y obligado a comer tierra por el indio, que reclama su sitio. A varios jugadores se les marcó con el estigma: Benzemá que se hace pequeño según le silba el público, ya es el niño autista que prometía desde  el principio. Pepe y Ramos fueron pareja eléctrica que se vuelve estúpida sin un padre padrone que piense por ellos. A Khedira lo dibujaron para otro sistema. Di María propone sin pausa y encadena pases de gol y pérdidas terroríficas. Arbeola es demasiado consciente del ambiente y eso afecta a su equilibrio, que era su razón de ser. Alrededor de la mediapunta, tirando a la derecha, estaba la capilla ardiente de Mesut. Nadie acudió. Ni Isco siquiera. Desde entonces las diagonales de Cristiano están vacías. Y al final, el público que se echa en brazos del último canterano repeinado. El absurdo antes de cerrar. No hubo incidentes: los muertos desfilaron hacia la salida ordenadamente. Un aplauso para el dispositivo de seguridad.
 
Seguir leyendo: Click

Hebe Vallekas

Concierto de Vucaque
(Foto de Patricia Gil Salgado)

Domingo, 29 de septiembre

VISITAS

En el sanatorio se recibieron ayer innumerables telegramas de pésame de todas las poblaciones de España y muchos de América. Han telegrafiado en este sentido todos los ganaderos de reses bravas, el ex diestro Guerrita, D. Eduardo Pagés, hermanos Álvarez Quintero y el empresario taurino de las plazas de Barcelona y Valencia, Escrich.
En las primeras horas de la noche estuvieron en el sanatorio para dar el pésame a la familia del difunto el marqués de Luca de Tena, director de ABC; de Blanco y Negro, D. Fernando Luca De Tena; el crítico taurino del Universal de Méjico, Verduguillo; los Sres. Palacio Valdés, Vázquez Díaz, Serrano Anguita, Quintero, Guillén, Gómez de Velasco y los diestros Jesús Solózano, Cagancho, Luis Morales, Márquez, Chicuelo, Posada, Niño de la Palma, Domingo Ortega y Rubichi.
LAS TAURINAS DE ABC
EDICIONES LUCA DE TENA, 2006


Ignacio Ruiz Quintano

"No harán caso ni aunque resucite un muerto"

DOMINGO, 29 DE SEPTIEMBRE
 
En aquel tiempo, dijo Jesús a los fariseos:

-Había un hombre rico que se vestía de púrpura y de lino y banqueteaba espléndidamente cada día. Y un mendigo llamado Lázaro estaba echado en su portal, cubierto de llagas, y con ganas de saciarse de lo que tiraban de la mesa del rico. Y hasta los perros se le acercaban a lamerle las llagas. Sucedió que se murió el mendigo, y los ángeles lo llevaron al seno de Abrahán. Se murió también el rico, y lo enterraron. Y, estando en el infierno, en medio de los tormentos, levantando los ojos, vio de lejos a Abrahán, y a Lázaro en su seno, y gritó: "Padre Abrahán, ten piedad de mí y manda a Lázaro que moje en agua la punta del dedo y me refresque la lengua, porque me torturan estas llamas." Pero Abrahán le contestó: "Hijo, recuerda que recibiste tus bienes en vida, y Lázaro, a su vez, males: por eso encuentra aquí consuelo, mientras que tú padeces. Y además, entre nosotros y vosotros se abre un abismo inmenso, para que no puedan cruzar, aunque quieran, desde aquí hacia vosotros, ni puedan pasar de ahí hasta nosotros." El rico insistió: "Te ruego, entonces, padre, que mandes a Lázaro a casa de mi padre, porque tengo cinco hermanos, para que, con su testimonio, evites que vengan también ellos a este lugar de tormento." Abrahán le dice: "Tienen a Moisés y a los profetas; que los escuchen." El rico contestó: "No, padre Abrahán. Pero si un muerto va a verlos, se arrepentirán." Abrahán le dijo: "Si no escuchan a Moisés y a los profetas, no harán caso ni aunque resucite un muerto."

Lucas 16,19-31

sábado, 28 de septiembre de 2013

Nepotismos

 
  ¿A que esperan Centella, Weyler y el Director General, Naranjo?

 
Francisco Javier Gómez Izquierdo
 
Estoy empezando a creer que no tener tuiter, ni güasap, ni móvil, es carencia de catetos, pero tengo propósito de seguir en una especie de distinción que me mantiene alejado de un frenesí por el que no siento la más mínima inclinación. Es cierto que luego uno se entera tarde de reyertas ocurridas  en lo que llaman redes sociales en las que al parecer han puesto a caldo a la cercana pariente de un ministro con motivo de una buena colocación un tanto sospechosa, pero a un servidor no le extraña nada las inclinaciones familiares al nepotismo entre políticos y me sorprende la poco corriente reacción de la acusada por el vulgo, de dimitir a las veinticuatro horas del cargo alcanzado, teniendo en cuenta las costumbres ancestrales de este virreinato andaluz en el que a la parentela se la busca acomodo inventando funciones y tareas tan innecesarias como costosas al erario público.

         Creo que hicimos referencia en su día a la desfachatez comunista de su rama cordobesa inventando un Instituto de Memoria Democrática o algo con nombre parecido, que se constituyó en la Junta con el único fin, no sé si científico o con ánimo de mejorar la sociedad andaluza, de pergeñar neciamente una ley que prohibiera símbolos franquistas en los ayuntamientos del Virreinato. Tales sabios, cuyo mayor valor y entendimiento  se reducía a un feroz castrismo, fueron colocados a dedo, no quiero ni enterarme con cuánta dotación, por un señor al que llaman Valderas y vicepreside sin estudios del Gobierno de las Andalucías.  Que si el hermano de Centella, sociólogo por Moscú y medio novio de Elena Cortés, que si la hija del camarada Wyler, comunista desde 1996, cuando cumplió los 19 años y ya tenía uso de razón, que si el suegro Naranjo del bolchevique Mariscal, profesor de instituto en Córdoba, donde sus alumnos aprobaban con llevar un pin del Ché...   Estos tipos se han vuelto poderosos y jugando a legislar han decidido que la Junta no gire subvención a cualquier Ayuntamiento que mantenga el más mínimo signo franquista. ¡Con un par los tíos y tías!
     Sabido es que la necedad no descansa y mire usted por dónde, convencidos de que el Patrimonio de su nación les pertenece, ya que es evidente que son “los güenos” –Enrique Centella dixit-, ¿quién es el majo que les discute su Derecho a los ahorros de ancianos y enfermos  de su pueblo?
      
Este grupito suele viajar a Cuba a aprender Revolución y de vez en cuando vienen con novedades en las tácticas de hurgar en los bolsillos ajenos, sorprendiendo la última, a la que han llegado a darle artículos de obligado cumplimiento. A los viejos y enfermos, la Junta de Susana los va a vigilar cómo gastan su dinero. Les va a prohibir que den propinas a los hijos y nietos y los va a sujetar en casa para que no se den fiestas y homenajes de despedida de la vida. A pesar de ser esta doctrina castrista no pasa de iniciativa poco digna y un mucho carroñera, por lo que la virreina Susana necesita género humano poco respetable y muy amigo de odiar. Necesita gente aferrada al pesebre inútil para casi todo. Gente que nunca dimitiría.... "porque zemo los güenos".  Me cuentan que así lo ponen en el Túiter ése los implicados....

El desayuno



Pasión de los fuertes
Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Desayuno con un amigo que, al combinar con los guisantes de la ensaladilla rusa centrocampistas del Real Madrid, sufre ataques de fastidio como los que le entraban a Napoléon en el palco de la ópera tratando de combinar cuerpos de ejército.

    –Si estará “achuchá” la cosa que hasta los gitanos van con plata –saluda un parroquiano.
    
Pero la parroquia, taza de café con leche en la mano y meñique levantado, sólo presta atención a la ruidajera de la TV con el caso de la niña china.

    –Hay que ver. ¡Y con carrera que tenían los padres! –dice el camarero, que viene a ser como aquél de “Pasión de los fuertes” cuando Henry Fonda le pregunta si alguna vez estuvo enamorado: “No lo sé. Yo siempre he sido camarero”.

    –Con el papeleo que tendrían que hacer para adoptarla, ¡y ya ves, van y la matan! –opina el de bigote, gestor personal en una Caja de Ahorros.

    De lo “achuchá” que está la cosa habla la plata de los gitanos y también el cutrerío de la publicidad.
    
En lo que uno moja la porra, la TV te vende brebajes para la bacteria cándida, para el hongo de la uña gorda del pie, para la cal de la lavadora, para el brillo de la copa en el lavavajillas…, además de facilitarte el número de cuenta bancaria de la Acnur para adoptar a una niña traumada, momento que aprovechan los parroquianos para, con el pretexto de echar un cigarro, huir a la calle, donde seguramente los esperen los comisarios magentas de Rosa Díez, que es la Nora Cecil (lideresa de la Liga por las Buenas Costumbres y la Decencia en “La diligencia” de John Ford) de este momento histórico, para recordarles que fumar es atentar contra la soberanía nacional, concepto que muy pronto aparecerá impreso en las cajetillas de tabaco.

    Y huyendo de los comisarios magentas, vuelven en tropel los parroquianos al bar, donde últimamente se echa de menos al moro mantero, sustituido por don Ignacio Buqueras y Bach, al que siempre imagino vendiendo husos horarios de bar en bar.

Sábado, 28 de septiembre

DESFILE DE DIESTROS POR EL TANATORIO

Por el Sanatorio de los doctores Crespo han desfilado los diestros Chicuelo, El Estudiante, Pepe Gallardo, Victoriano de La Serna, Gitanillo de Triana y Manolo Bienvenida. Este último se mostraba afectadísimo cuando salió de la habitación donde se encuentra el cadáver. También se ha recibido un telefonema de pésame del general Sanjurjo, que antes había hablado por teléfono desde Estoril, para enterarse del estado del diestro.
La esposa de Sánchez Mejía, doña Dolores Gómez Ortega, ha sido víctima durante el día de ayer de varios ataques de nervios, por lo que ha sido necesario trasladarla al domicilio de la familia de Bienvenida, sito en Príncipe de Vergara, número 3. Ha manifestado la viuda a los amigos de Sánchez Mejía que tenía un especial interés en que no se perdiera ninguna de las prendas del traje de luces que usó se esposo, así como el capote y la montera, con el fin de evitar lo que está ocurriendo con los restos del traje y el capote de Joselito, que recorren España formando parte de un Museo.
El hermano del diestro fallecido, Aurelio Sánchez Mejía, se personó en el Juzgado a última hora para gestionar de las autoridades el poder hacerse cargo del cadáver una vez practicada la autopsia. Ésta, como se ha dicho, se realizará hoy por la mañana, y a las cinco de la tarde, el cadáver, convenientemente embalsamado, se trasladará al expreso de Andalucía que lo conducirá a Sevilla. Llegará a las nueve a esta población y a dicha hora se efectuará el entierro. Como era especial deseo de Sánchez Mejía que cuando falleciera no fuera expuesto su cadáver, porque era enemigo de exhibiciones, el cuerpo ha sido cubierto con una sábana. Se han recibido también en el Sanatorio Crespo telegramas de los distintos diestros que actúan en las ferias del Norte.
El diestro El Gallo, que se hallaba toreando en Cartagena, al enterarse de la triste noticia se ha puesto en camino.
LAS TAURINAS DE ABC
EDICIONES LUCA DE TENA, 2006


Ignacio Ruiz Quintano

Felicidades a Claudia

Lastres, 2013

Down by the River

___________________________________
Alma, a quien todo un Dios prisión ha sido,
Venas, que humor a tanto fuego han dado,
Médulas, que han gloriosamente ardido,

Su cuerpo dejará, no su cuidado;
Serán ceniza, mas tendrá sentido;
Polvo serán, mas polvo enamorado.

viernes, 27 de septiembre de 2013

Decíamos ayer

"Este tarado le cuesta al pueblo una pasta" 

Evo al desnudo

Messi es el modelo de los pobres
Evo Morales:

-En el fútbol español soy del Madrid, y en el europeo, del Barcelona.

El Estado, central hidroeléctrica

 A los sobrinillos de España



Julio Camba

He aquí una lámpara portátil de luz eléctrica. La tengo sobre mi mesa de trabajo; pero está desconectada y no da luz. Fuera, a kilómetros y kilómetros de distancia –a centenares de kilómetros quizá–, un torrente, que procede a su vez de cumbres muy remotas, se precipita sobre el llano con ímpetu fragoroso, desarrollando en su caída una fuerza gigantesca. Y ya no sé más sino que la fuerza del torrente se transforma en energía eléctrica por medio de unos aparatos llamados turbinas, y que esta energía eléctrica es servida a domicilio desde una central gracias a una enorme red de alambre instalada al efecto.
Como digo, mi lámpara está desconectada sobre la mesa y no produce ni el más tenue rayo de luz. Es un objeto tan inerte como el pisapapeles, cuya misión consiste precisamente en la inercia, o, más aún que inerte, es un objeto muerto, algo así como si dijéramos un cadáver de objeto. Para infundirle alma y vida sería necesario captar en favor suyo una parte infinitesimal de la energía que aquel torrente lejano, cuya evocación acabamos de hacer, desarrolla en su caída vertiginosa, y esto, que a un hombre de hace ochenta años le parecería quimera o desvarío, es lo más sencillo del mundo para el hombre de hoy. Basta con conectar la lámpara al tendido general. Instantáneamente, la lámpara se enciende, dejando caer sobre la mesa un alegre chorro de luz, y la vida vuelve de pronto a la habitación, animando todo cuanto hay en ella. Un salvaje que estuviera aquí, es decir, un hombre puro, para el que fuese totalmente desconocida la electricidad industrial, caería probablemente de rodillas, y en realidad la cosa parece un milagro. Sí, señores. Parece un milagro; pero nosotros sabemos que todo ello ha sido sencillamente obra de un enchufe.

Pensemos ahora en un ciudadano cualquiera de esos que no tienen oficio ni beneficio o de los que tienen un oficio que produce beneficios escasos. Este ciudadano anda lampando por ahí sin poder nunca ponerse al corriente con la patrona o con el casero. Su traje está raído, y su faz, macilenta. Si tiene hijos, son unos hijos enclenques y depauperados que, conscientemente o inconscientemente, desprecian a su padre por haberlos traído a un mundo donde él significa tan poca cosa. Y mientras nuestro hombre se muere de necesidad, otros hombres, en el campo y en las fábricas, no hacen más que trabajar, creando constantemente riqueza. ¿Cómo poner a nuestro hombre en contacto con la riqueza que produce el trabajo de los otros hombres?

Nada más sencillo. Hay una cosa que se llama el Estado y que es lo más parecido del mundo a una central de energía eléctrica. El Estado coge toda la riqueza nacional, y mediante un maravilloso sistema de tributos, la transforma en dinero, que distribuye también a domicilio por una tupida y complicada red administrativa: una red de sueldos, dietas, gratificaciones, bonificaciones, cesantías, gastos de representación, extras, automóviles, material, pensiones, retiros, excedencias y ¡qué sé yo todavía! Se toma al ciudadano de la faz macilenta, se le pone en contacto con la red del Estado, y ya está. En un dos por tres lo vemos con las mejillas sonrosadas, los ojos brillantes, el traje a la última moda y los tacones de los zapatos en toda su correcta integridad. Un simple enchufillo, y no hace falta más para que el cadáver vuelva a la vida, despojándole con desdén de su haraposo sudario.

Y esto es lo que significa la palabra enchufe en la acepción polémica que se le ha atribuido últimamente. Los socialistas, que, claro está, creyendo, como creen, que el Estado debe absorber todas las funciones sociales, son partidarios entusiastas del sistema de los enchufes, han rechazado la palabra con indignación, calificándola de plebeya. De igual modo, y sin que esta comparación de palabras implique, ni mucho menos, una comparación de conceptos, se podrían considerar plebeyas las demás palabras de sentido peyorativo, tales como ladrón, granuja, canalla, sinvergüenza, etc., etc. Hasta la misma palabra plebeyo, con la que se le atribuye el concepto de plebeyez a una persona o a una cosa, vendría a ser una palabra plebeya, y nadie, en consecuencia, le llamaría plebeyo a otro, porque, al llamárselo a otro, se definirá como un plebeyo él mismo. ¡Qué risueño porvenir!

Desde luego, los orígenes de la palabra enchufe, con sus derivados enchufismo, enchufista, enchufado, etc., no pueden ser más populares; pero, piense lo que piense la Internacional socialista, lo popular es todo lo contrario de lo plebeyo. Para mí, pocas palabras tienen la gracia, la intención y la fuerza expresiva de esa palabra enchufe, que considero todo un hallazgo, por no decir una creación. Me explico, naturalmente, que a los aludidos no les caiga muy bien; pero después de todo, tampoco es para hacer tantos aspavientos.

HACIENDO DE REPÚBLICA
EDICIONES LUCA DE TENA, 2006

Odio



Joselito macareno

Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    El butrón de un penalti injusto y fuera de tiempo en Elche ha puesto de manifiesto el odio arbitral al Madrid, al que no se podía hacer más daño, pues no había ganado nada de esa manera desde los días de Pepe Plaza.
    
¿A quién detendrá Gallardón, ahora que anda jugando a tipificar como delito el odio en su nuevo código penal?

    Este hombre cree que las pasiones del hombre son como los jardines de Madrid, que se pueden asfaltar, y nos va a dejar sin fútbol y sin democracia, cuyo fundamento es la envidia.

    Sin envidia no hay odio, sin odio no hay política y sin política no hay fútbol.

    –Yo sé que eso que se llama “política” en España no es más que una detestable mezcla de lugares comunes, crítica negativa, autobombos, retórica desportillada y fragmentos de lecturas de periódicos extranjeros. Y la mostaza del odio para darle más fuerte sabor.
    
Eso dijo nuestro mejor cronista parlamentario en los felices idus republicanos.
    
En España nos pasa con los regímenes lo mismo que (según Dumas) con las liebres, que se nos mueren de viejas mientras nosotros nos morimos de hambre.
    
La Restauración se nos murió de vieja a los 50. Como la Dictadura, a los 6. Como la República, a los 5.  O como el franquismo, a los 40, que son, por cierto, los que podría llegar a cumplir la Democracia, que ya renquea de las piernas.

    ¿Qué hacer?

    Prohibamos, ha debido de decirse Gallardón, el odio del rojo al facha y del facha al rojo, y tendremos un país de centro, con centristas amantes del solfeo y del compromiso con los montajes teatrales de Calixto Bieito.
    
Pero los dos odios más estructurados de España son el anticlericalismo, cebado en la figura de la Macarena (su sacristán hubo de ponerla a salvo de los ilustrados republicanos escondiéndola primero en su cama y luego en la tumba de Gallito), y el antimadridismo, cebado en la figura de Mourinho.
    
Un pueblo sin odio no puede triunfar sobre un enemigo brutal –leo en una camiseta del Ché, aquel Valdano serrano.

Rosa Díez & Nora Cecil

 Rosa Díez
(Foto de Guadalupe de la Vallina)

Nora Cecil
(De la Liga por la Decencia en La diligencia, de J. Ford)

A los cursis de la PCI: los toros sólo necesitan para defenderse... toros


Jonatan Matthias
  
José Ramón Márquez

¿Y nosotros qué sabemos de esas politiquerías de la ILP para declarar a los toros como patrimonio cultural inmaterial (PCI)? ¿Qué sabemos y qué nos importa ese examen de reválida que tiene que pasar la tauromaquia ante las señorías?

Ya es harto triste tener que ver a los toros flotando en ese desagradable gazpacho, cocinado en su propio jugo, que forman las señorías, los periodistas, los tertulianos y los encuestadores profesionales, sometidos al escrutinio de la inicua ley d’Hont para decidir si ponemos a los Miura al lado de los voladores mexicanos de Papantla, a los Victorinos con la acupuntura y la moxibustión de la medicina tradicional china o a los Cuadri junto a los  conocimientos tradicionales de los chamanes jaguares de Yurupari de Colombia, por decir tres a voleo.

Los toros lo que necesitan no es que unos oportunistas políticos se dediquen a husmear en ellos rastreando los taurobolios del Gárgoris Sánchez Dragó, las fotos gore de los antis, las verónicas de Teseo en Creta o un verso de Federico; los toros lo que simplemente necesitan para defenderse es... toros. Y nada más. El toro se defiende por sí mismo, y no hay ecologista que valga frente a la mezcla de miedo y devoción que produce el toro, pues no hay emoción más auténtica que ver a un hombre burlar las acometidas de una fiera furibunda, en la soledad de la plaza de toros, armado con la levedad de un trapo encarnado.
 
Esa simplísima ecuación no es preciso llevarla a parlamento alguno, a que los llamados «representantes de la sacrosanta voluntad popular» se dediquen a hurgar con un palito a ver si sí o a ver si no, con el voto particular de uno del grupo mixto; esa ecuación se defiende por sí misma a cambio de que siempre se apoye en la incontrovertible verdad del toro, si éste es fiero, agresivo y peligroso.
 
Pero ¡ay! Cuando el mal llamado toro es un pobre animal bobalicón y estúpido, cuando en ese pobre animal ves al herbívoro y no a la fiera, cuando el bicho está vencido desde que sale del chiquero, cuando el disfrute no se basa en el conocimiento del lidiador que es capaz de sortear con guapeza las tarascadas de la fiera sino en un evanescente y decadente ‘arte’, entonces todas las ayudas son pocas, porque ese ballet cutre que hace a tantos poner los ojillos como los de Jonatan Matthias, el de ‘El último hombre vivo’, y entonar esas deplorables jaculatorias sobre parar el tiempo, hay que ir poniendo algún otro valor añadido  -en este caso la pamema del patrimonio cultural inmaterial- para justificar que esa sinrazón que consiste en hacer ir y venir a un bichejo semiamaestrado a base de parar relojes es algo especial, acaso porque lo dice el parlamento. En esa lógica el siguiente paso sería abolir la muerte a estoque del pobre bicho que no se mete con nadie y encima colabora lo que puede a que mane el ‘arte’.
 
En los años sesenta del pasado siglo la tauromaquia en Francia atravesó unos momentos harto delicados a costa del fraude, del afeitado, del engaño generalizado. Hoy día podemos decir que los vecinos del norte son quienes de manera más decidida han apostado por la regeneración de la Fiesta que consiste en echar a la plaza toros de libras y de poder y que se apunte a torearlos quien tenga redaños y luego, promover lo del PCI. No debemos equivocarnos, pues el toro está antes que el PCI, tal y como lo hicieron en Francia: primero el toro y luego el PCI, porque por mucho PCI que haya, la tauromaquia ful hecha a base de arte y sin toro  es sólo una pura decadencia.

Tauromaquia PCI
La tauromaquia sin toro
[Foto de Arjona]

Tauromaquia en una caja de cerillas. A picador luring the bull



Felicidades a Oti Rodríguez Marchante


Per molts anys
 

Viernes, 27 de septiembre

LA COGIDA

El primer toro era negro, bragado, corniapretado y un poco bizco del derecho. Ignacio, al ver la bravura de los toros rejoneados, dijo a su mozo de estoques:
-El ganado es grande, pero muy bravo; voy a dar una tarde de toros en Manzanares.
Corrieron los peones al toro, y Sánchez Mejía le lanceó apretadamente, escuchando una gran ovación. Con poco castigo se pasó a banderillas, y pasado este tercio, Ignacio brindó a la autoridad, y se sentó en el estribo, citando al toro, que no estaba lo convenientemente sesgado para tal suerte. No obstante, Sánchez Mejía dio un primer pase espeluznante, y al querer dar el segundo recibió un pitonazo en el pierna izquierda y un palotazo en el pecho, revolviéndose rápidamente Granadino, que era el nombre del bicho, y empitonándole con furia por la pierna derecha, el diestro se agarró instintivamente a las astas del animal, logrando desasirse del cuerno, que le había penetrado en el pierna, y cayendo al suelo.
Se levantó rápidamente, se echó mano a la herida de la que salía un chorro de sangre, y al ir a auxiliarle su mozo de espadas le dijo:
-Conde, esto ha terminado.
LAS TAURINAS DE ABC
EDICIONES LUCA DE TENA, 2006

Ignacio Ruiz Quintano

jueves, 26 de septiembre de 2013

Preferentes: verdes las han segado

El informe pericial reclamado por la propia UPyD de Rosa Díez, dice exactamente eso: nada hay de ilegal en la emisión aunque sí puede haberlo en los directores de sucursal y otros empleados que vendieron un producto de capital, con riesgos, como si fuera un depósito remunerado a plazo fijo. Conclusión, son los bancarios, no los banqueros, quienes han podido actuar dolosamente y a quienes hay que pedir responsabilidades.

El coñazo del fútbol

Los aficionados volveríamos a disfrutar del fútbol de verdad y hasta con un poco de suerte nos libraríamos de esos equipos presididos por oligarcas rusos o jeques saudíes y cuyos jugadores parecen seleccionados de entre el personal más intelectualmente cretino de una discoteca de polígono valenciano de extrarradio. ¡Que hasta los hay con las cejas depiladas! ¡Y con gafas falsas! Que oigan, yo soy del Barça, pero llevo ya años en los que mi único aliciente durante los partidos es el que implica intentar ligarse a la camarera mientras el resto de parroquianos del bar ronca de puro sopor durante los 90 minutos.

Pero bah, qué más da ya. El fútbol se ha convertido definitivamente en un espectáculo infantil para niños de teta protagonizado por metrosexuales patéticos que hacen que la sirenita de Disney parezca un Navy Seal. ¿Dónde están los Cantona y los Maradona y los George Best y los Juanito y los Migueli del siglo 21?

Que los de las cejas depiladas disfruten del pastel mientras puedan. Yo me borro de esta patochada. Pero no por patochada, sino por coñazo
.

Lectura completa: Click

El primer Conrad


[Encuentro en un almacén secondhand 'Almayer's Folly' (Penguin, 1947), la primera novela de Conrad, escrita en 1895, y una de las 3 que situó en el archipiélago malayo. Buscaré las otras 2 ('Lord Jim', 'Victory') para releerlas aquí.]

Los que van a morir te entregan la cartera

El buitre leonado es una especie euroasiática presente en toda la geografía Ibérica, excepto en Canarias y Baleares, aunque nidifica también en el norte y el noroeste africano. Además del leonado, existen el buitre común y el buitre negro.

Eso era hasta ahora. Porque gracias a las nuevas invectivas de la Junta de Andalucía, hemos localizado al buitre protocomunista.

La Junta quiere impedir que los andaluces que vayan a morir "previsiblemente" en el plazo de un año dispongan del dinero de sus cuentas bancarias.
 
El nuevo proyecto de Ley fue admitido ayer a trámite por el Consejo de Gobierno que preside Susana Díaz
.

Dandruff


Felipe II, de los Leoni

Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Oigo que el gobernador cultural de Madrid, Villalonga, quiere levantar de la plaza de la Villa la estatua de don Álvaro de Bazán, que es un Benlliure, para colocar un Felipe II de los Leoni, que sería el muñeco de la tarta municipal, un César Jiménez, el matador de Fuenlabrada, vestido de príncipe del Renacimiento.
    
Con don Álvaro de Bazán y Felipe II por el medio, el cambalache sólo puede ser cosa del pianista del gobernador cultural, el inglés Zímozi (don Timothy Benjamin Chapman), contratado por el Ayuntamiento como un Mr Proper para limpiar de “dandruff” (caspa, en español) el casticismo, una cosa que no soporta la nueva derecha española, la que vuelve de Nueva York diciendo Michael “Daglas” para distinguirse de sus padres, que decían Kirk “Duglas”.
    
En Madrid, “dandruff”, para esta derecha nueva, es Paloma O’Shea, a la que retira la subvención al grito villalonguero de “¡es la esposa de un banquero!”. Y es Manolo Millares, subastado como si fuera Carla Duval. Y es Mingote, académico de la Española y alcalde viñeticio del Retiro, donde a una modesta biblioteca promovida por Rosa León y Concha Denche le ha puesto Villalonga el nombre de Eugenio Trías, que tiene, para él, el “chic” de la “sofía”.

    Villalonga va de modernón, pero es el viejo autor novel de Pombo (el café, no el escritor), que siempre tenía un drama sobre Felipe II.

    –¿Por qué, para darle más actualidad, no lo titula usted “Felipe Segundo Izquierda”? –le decían los guasones.
    
¡Hombre! Felipe segundo no puede ser izquierda; a lo más, derecha –replicaba él, que nunca estrenaba el drama porque siempre le decían que “pasados los Tenorios”.
    
Ahí es nada: un inglés, Zímozi, decidiendo dónde debe (a) sentarse Felipe II en Madrid, con el apoyo de Villalonga, promotor, para esta causa, de la “democracia digital”, a cuyo dedo aznarísimo debe, naturalmente, el cargo.

    ¡Caciques y chuletines! Eso, señores, se quejaba Lanza, es lo que hay en España.

El gran urbicida



Elche 1 – 2 Real Madrid

Jarroson

El plan inicial del Madrid consistía en mantener el balón, y mientras recordaba este tuit de Mercutio me preguntaba en qué momento lo más importante en el fútbol dejó de ser el gol. Al gol llegan los socialdemócratas, los poetas, los vendedores de seguros y los ecologistas por los laberintos del toque y la retórica, y al adueñarse del credo el enemigo, nosotros perdimos el oremus y nos encontramos deleitándonos por corrección política como panolis con triangulaciones que ni nos gustan ni entendemos. Este equipo tiene una naturaleza vertical y asimétrica que se acentúa con la llegada de Bale, y en estas me imagino a Ancelotti afanado en lijar las aristas con su 4-4-2 de la escuela de los ultradidactas.

Lectura completa: Click

Jueves, 26 de septiembre

LA CORRIDA

Se lidiaban ocho toros de Ayala, para Simao da Veiga, Ignacio, Armillita y Alfredo Corrochano.
Ya en la plaza, Sánchez Mejía envió a Conde, su fiel mozo de espadas, a pedir a Simao da Veiga que no rejonease los dos toros seguidos, sino el primero que saliese y el último, pues si no corría el riesgo de no llegar el domingo a la corrida de Pontevedra. El rejoneador portugués no pudo acceder a lo solicitado por tener el tiempo tasado para embarcar los caballos con dirección a la plaza de Tetuán, donde había de rejonear el día siguiente. Todo eran, pues, contrariedades, y, al fin, acabó su trabajo Simao da Veiga y comenzó la lidia ordinaria.
LAS TAURINAS DE ABC

EDICIONES LUCA DE TENA, 2006
Ignacio Ruiz Quintano

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Ministros que juegan al contragolpe

Cardenalas
(Colección Look de Té)

Jorge Bustos

Wert ha recurrido pacientemente al 25% de abandono escolar, al 37% de tasa de repetidores, a los 81.000 nuevos estudiantes universitarios respecto del inicio de la legislatura e incluso a las citas de Ortega y Gasset; pero todo es en vano. España es un cuento de ruido y furia donde no puede faltar un Mister Scrooge, que ahora es Wert como antes lo era Mourinho. Sobre Mou, por cierto, acaba de publicar un libro el periodista-dramaturgo Diego Torres, de El País, diario global que asegura asimismo haber visto pasar por la cabeza del Papa Francisco la ordenación de cardenalas. Se conoce que su fuente es directamente el Espíritu Santo, que lleva desde la Biblia sin publicar nada, por lo que próximamente podrían ofrecerle una tribuna dominical en El País.

Lectura completa: Click

Entrevista con David Gistau: "Me aburro muy a menudo"

Honky Tonk

-En mi mejor versión, fui un central aseado pero algo lento, con sentido protector de los compañeros, que procuraba sacar la pelota jugada y de vez en cuando corría hacia la aventura del gol como un liberto. Esa versión duró más o menos diez partidos, a finales de los ochenta.

New Home

[Fragmento]

Chis está encantada. Dice que estamos en zona chic. Es que justo debajo está la terraza de moda donde va con sus amigas. Ha sido la excusa para quedarse con el cuarto que da a la calle.

¿Libertad?

Safe and courteous

Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    En América, todos los camioneros llevan a la espalda un cartel (“Safe and courteous”) y un número de teléfono que les impide mandrilear impunemente en la carretera.
  
¿Qué es una bicicleta al lado de un camión?
  
La libertad, como ya suponía Gecé en su canto ciclofascista a “la visión suculenta y pagana, excitante y nutritiva como ninguna” de las muchachas (alemanas) ciclistas, es hoy la bicicleta, un vehículo sin cartel de “safe and courteous”, sin teléfono, sin matrícula, sin seguro obligatorio y sin impuesto de circulación (en suma: sin responsabilidad, el Drácula de nuestro tiempo) rodando por donde le pete al pedaleador.
  
Apenas somos conscientes de cuán profunda es la conexión entre gasolina y libertad –tiene dicho el filósofo alemán Peter Sloterdijk.
  
Una broma, comparada con la conexión entre libertad y bicicleta.
  
Para los griegos, libertad era emplear la fuerza muscular únicamente en acciones libres (paseíto por el ágora o un poco de Pilates en el gym), nunca en esfuerzos esclavos.
  
Para los teólogos medievales, libre sólo se era pudiendo optar por el mal.
  
Y para los nietzscheanos, que, como se sabe, no se tienen por hombres, sino por dinamita, su libertad es la de explosión, o libertad de gastar la energía. El gasto libera: con él, uno desea ir contra el papel de esclavo y acceder a la posición del señor.

    ¡Si hubiéramos sabido que el “homo democraticus” prometido por Tocqueville era un señor en bicicleta!

    Hannes Stein, periodista judeoalemán, sostiene que el verdadero “homo democraticus” no viene de Grecia, ni de la teología medieval ni de la voluntad de poder nietzscheana, sino del Sinaí, cuando Moisés recibe, entre rayos y truenos, las tablas de la ley.
  
El gallardonismo municipal, que veía el mundo como Bahamontes (desde lo alto del sillín), vulgarizó en Madrid aquella inteligente metáfora, haciendo de Moisés un “hipster” de quinta, y del Sinaí, una subida en bicicleta a la Puerta de Alcalá.

¿Cuánto mide una portería?


F. J. G. I.

Miércoles, 25 de septiembre

LLEGADA A MANZANARES

Al llegar a la fonda de dicho pueblo se encontró Ignacio con que no había habitación disponible, consiguiendo, al fin, después de ímprobos esfuerzos del fondista, que se le habilitase un cuarto. Éste era el señalado con el número 13.
Llegada la hora del sorteo de los toros, y como quiera que no se encontrase a los banderilleros, ocupados también en encontrar habitación, se avisó a Ignacio, el cual dijo:
-Iré por primera vez a un sorteo.
Y así fue. Se verificó en la enfermería, echándose las papeletas en una montera, de la que extrajo Sánchez Mejía dos, las señaladas con los números 16 y 52.
Volvió Sánchez Mejí a la fonda, se vistió al cabo de un rato y marchó a la plaza.
LAS TAURINAS DE ABC
EDICIONES LUCA DE TENA, 2006
Ignacio Ruiz Quintano

Pollo al limón

martes, 24 de septiembre de 2013

Reglamento y árbitros

Pineiro

Francisco Javier Gómez Izquierdo

Una de las muchas mentiras del fútbol quiere hacernos creer que ganar todos los partidos por tres o cuatro goles es un espectáculo y no una exhibición artística sólo apta para fanáticos. Por eso los que no hemos sucumbido aún a esa fe no prestamos demasiada atención al semanal capítulo monocorde hasta que los artistas no se peguen de verdad.

     Un 7-0 dice mucho de lo que puede aburrir el fútbol y a los que nos pillan lejos tales demostraciones, preferimos disfrutar con la incertidumbre del 0-0 entre gladiadores menores. Quien dice un empate, dice también ese peligroso 2-1 que a veces decide la torpeza de un árbitro. La veneración hacia las estrellas futbolísticas alcanza también a los colegiados de élite, muchos de ellos promocionados con demasiadas sinrazones, y que en los encuentros entre iguales van los tíos y juzgan a la tiránica manera, como haciéndose los amos de la cosa.

    Velasco Carballo, un poner. Este hombre de sensata apariencia y correctos comportamientos en la vida civil no parecía mal árbitro, aunque uno siempre ha desconfiado de los trencillas que no pueden pitar un Madrid-Barcelona, la mayor prueba de mérito. Me parece poco riguroso hacer internacionales a los que proceden de los colegios catalán y madrileño, porque luego pasa lo que pasa. El árbitro Velasco no sé si tiene padrinos en su Colegio, pero me consta que la prensa de la capital le había condecorado en su particular Selectividad. Era “el más mejor”.

       Si ustedes tienen memoria acuérdense de los arrebatos de nuestro internacional en el partido inaugural de la Eurocopa con aquel Polonia-Grecia que hizo de Velasco en Grecia lo que es el turco Babacán en España. Busquen en youtube y verán altanería y chusquerío a paladas. Velasco sigue igual. Como es internacional piensa que es el que más sabe y cuando va de visita a los pueblos, reparte caprichosos castigos entre gente incauta. Surrealista la expulsión del almeriense Christián Fernández, fruto mas de un pronto como psicótico, que del recto proceder que se le supone a un juez.
     
No todos los árbitros van a ser Velascos. Ni siquiera Quirós. En 2ª pita un tal Piñeiro Crespo, supongo que avalado por Díaz Vega, el amo del asunto, peligrosísimo con el chiflo, pero capaz de calcular la medida de las porterías a ojo. Si usted pregunta por las medidas de un terreno de juego a cualquier futbolista o entrenador no hallará respuesta cierta, salvo si se lo pregunta a David Vidal, claro está. El asturiano Piñeiro pidió un metro en La Victoria de Jaén y confirmó lo que sospechaba. Que las porterías medían 2,32  metros de altura. 12 centímetros menos de lo Reglamentario.
      
Me he enterando por fuentes de fíar que el árbitro comunicó la anomalía a ambos equipos y  les hizo firmar un papel de conformidad asumiendo la deficiencia, comprometiéndose el equipo visitante (el Córdoba) a no reclamar una vez disputado el encuentro. Si tenemos en cuenta que los cordobeses fallaron un penalty y dispararon dos veces al larguero, está claro que la fullería jienense tiene más importancia de lo que parece y que Piñeiro Crespo -sufre entre 2ª y 2ªB- tiene mucho más respeto por el Reglamento que el internacional Velasco Carballo, sin ir mas lejos...

El ahuyentador digital


Ye


Merkel
Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    La otra noche, mientras esperábamos para cenar a Hughes, que ha tenido que traducir a todos los poetas ingleses para poder consagrarse al estudio de los centros ungulares (con la uña) de Carvajal en la banda derecha del Bernabéu, mi amigo Márquez me ponía entre la espada y la pared de una cuestión inquietante:

    –¿Por qué, si el padre siempre fue Kirk Duglas, el hijo tiene que ser Michael Daglas?
    
Parece una bobada, pero de Duglas a Daglas va el mismo trecho que de toro a buey, pues de Duglas a Daglas se puede ir, mas de Daglas a Duglas resulta imposible.

    –Entre los juncos y la baja tarde / ¡qué extraño que me llame Federico!
    
Sólo que ahora Federico ha dejado de ser nombre de poeta, como Neftalí o Gustavo, para pasar a ser nombre de perro.

    Con la gran transformación laica de la sociedad española, los perros de piso acaparan los nombres del santoral cristiano, mientras que sus dueños deciden ponerse nombres extraídos de prospectos farmacéuticos, como Diosmina o Glicerol.
    
Vamos, “Federico”, dale la patita al señor –dice, simpatiquísima, Diosmina, a su “bull terrier”, cuando se interesa por él un forastero.
    
Pero por regla general, y éste es un asunto contrastado por nuestros mejores costumbristas, allí donde hay un nombre raro hay una cosa no menos rara.
    
En la tele, por ejemplo, sale un ex portero de fútbol que se llama Cañizares y que nació en Puertollano, y, sin embargo, peina pelo rubio Fay Wray y dice “Yonas” a un tal Jonás y “Yesé” a otro tal Jesé.
    
Y luego nos hacemos cruces con Ana Botella, que ni se tiñe de rubio (ni siquiera se sabe si se tiñe de algo, teniendo el mimo peluquero que Dragó) ni habla de fútbol ni dice “Yesé”, aunque ya sabemos que no es Ángela Merkel, la ubérrima frau, tan risueña en su zapateril “fracaso” (todo hombre es el fracaso de un ángel, dejó dicho Pemán), con esa femineidad de morrito de Tim Robbins y párpado de Anthony Hopkins, que es quien debiera encarnarla un día en el cine.

Aristócratas y toreros

 

 
«Interesantísimo grupo en que figuran aristócratas y toreros; en primer término la duquesa de Medinaceli, lacondesa de Torrejón, la duquesa de Villaseca y la ¿emperatriz Eugenia?; en segundo término, caballeros aristócratas en traje de luces; y en último término el marqués de Bogaraya, el tenor Tamberlik, el picador Bruno Azaña, y los espadasBocanegra, Pepete, Gonzalo Mora, Cúchares y otros diestros. La fotografía debe estar hecha en 1857.»
 

El crimen de La Venus de Valencia




R. Pérez Barredo
 Diario de Burgos.es
Domingo, 09 de mayo de 2010
Jamás había amartillado aquella pistola de bolsillo del calibre 6,35, pero Juan Arce, de 36 años y natural de Villasandino, no dudó en tomarla cuando, ya bastante bebido e irritado, hizo un alto en casa para coger algo de dinero que seguir gastando en las tabernas de la ciudad. Tal vez no fue un acto reflejo, sino algo meditado días antes, cuando se sintió despechado por la mujer de la que se había enamorado arrebatadamente. Ella se llamaba Carmen Jimeno y desde hacía varias semanas era la rutilante estrella del Kursaal Novedades, local de varietés de la calle Sombrerería, que la anunciaba como "La venus de Valencia". La canzonetista había llegado a Burgos avalada por la fama de su belleza, con la que ya había iluminado los cabarés de media España. El Kursaal Novedades, que había vivido mejores tiempos, recurrió a sus servicios. Y el reclamo funcionó: desde su llegada, casi todas las noches se llenó de clientes ávidos por contemplar el turbador espectáculo que ofrecía la joven bailarina.
Juan Arce había sido uno de ellos. Pero, sin duda, el más especial. No en vano, de todos los pretendientes que desde el primer día se decidieron a cortejar a la muchacha, él fue el más afortunado. Ambos intimaron rápidamente, e incluso el burgalés fue del agrado de la madre de la joven, que siempre estaba con ella. Comieron y cenaron varios días juntos, e incluso las invitó a una excursión por tierras palentinas, en cuya capital llegaron a hacer noche. Pero aquella naciente felicidad habría de durar bien poco. En la siguiente cita tanto la madre como la hija se mostraron distantes, y educadamente declinaron aceptar más invitaciones.
Esa misma noche Juan Arce intentó violentamente acceder en su camerino, lo que provocó su expulsión del local. Pero no quiso darse por vencido. Pocas noches después hizo su entrada en el cabaré bien avanzada la noche. Lo que vio no le gustó nada. Carmen exhibía su sensualidad sobre el escenario, haciendo carantoñas a los presentes. Su trabajo, en suma. El hombre sintió un colérico ataque de celos, que se multiplicaron cuando comprobó que ella le ignoraba o le hacía el mismo caso que a los demás. Intentó trabar conversación, mostrarse obsequioso, obteniendo por toda respuesta el metal helado de su indiferencia.

Contrariado, hecho un energúmeno, salió del Kursaal a beberse la noche. Deambuló por tugurios y cantinas, y estaba ya como un odre cuando fue a casa, cogió el dinero y la pistola, y volvió a salir. A tenor de su actuación pocos minutos después es de imaginar que, de nuevo en la calle, estaba resuelto a cometer la fechoría. Eran cerca de las cuatro de la madrugada del 23 de julio de 1935 cuando regresó al Kursaal. Se sentó a una mesa y solicitó al barman una botella de champán. Apenas probó el espumoso. "La Venus de la Valencia" bailaba cariñosamente a esa hora con un industrial de la plaza, Esteban de la Fuente.
Empuñando la pistola, que había camuflado en su bolsillo, Arce se levantó airado, tambaleándose, y le disparó a Carmen dos tiros por la espalda. Los siguientes fueron para su acompañante. El último se lo reservó para él. El caos se apoderó de la sala, y pronto llegaron los guardias de asalto para prender al homicida, cuyo intento de suicidio había resultado frustrado: apenas estaba herido.

Efectivos sanitarias evacuaron a la pareja agredida a la Casa de Socorro. Nada pudo hacerse por la vida de Carmen, que se extinguió sin remedio: una de las dos balas le había atravesado el corazón. Por fortuna, De la Fuente salvó la vida después de remontar su inicial estado de gravedad y de una larga convalecencia.

El crimen conmocionó a la sociedad burgalesa, que también dio muestras de una morbosa curiosidad: el depósito de cadáveres recibió multitud de visitas, sobre todo de mujeres interesadas en comprobar la belleza ya para siempre ajada e inerte de la bailarina. "La Venus de Valencia" fue amortajada con sus mejores galas en un féretro blanco y sepultada en el viejo cementerio capitalino. Su asesino ingresó en prisión. El Kursaal Novedades fue clausurado temporalmente. Jamás volvió a abrir sus puertas.

Juan de Ávalos en la Urss

"A Juan de Ávalos, en la URSS, le consideraban como una persona 'progresista', el autor de un monumento dedicado a todos los caídos de la Guerra Civil Española, sin diferencia de bandos y siglas políticas. Un monumento a la reconciliación.
(...)
Durante su visita a la URSS se encontró con el famoso escultor 'monumentalista' soviético Evgueni Vutechich (...) [que] quiso enseñarle a su colega español su obra, la que él consideraba la más importante de lo que había creado, un colosal complejo arquitectónico y escultórico, levantado en la ciudad de Volgogrado (antes Stalingrado) en memoria de los soldados rusos caídos en la histórica batalla de Stalingrado".

Boris Cimorra. La voz que venia del frío


  Juan de Ávalos, Valle de los Caídos
Vutechich, fragmento de La Madre Patria llama 
 (Volgogrado)