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miércoles, 31 de julio de 2013

En la muerte de Antonio Corbacho


Habrá que ser infantil y demoníaco según entre qué público estemos. ¿La personalidad? Yo creo, amigo mío, que es una versión. Una versión que dan los otros, y que el ser humano, más o menos, acaba por aceptar.

César González-Ruano

El tatuaje de Mou

@polinitito
 
Mourinho se tatúa cumpliendo la promesa que hizo a su familia de que dejarían Madrid con vida

Diseño de una checa

Checa de la Calle Vallmajor
 
Observen el banco inclinado. No se puede dormir sobre él. Pero tampoco se puede dormir sobre el suelo. Nada está improvisado, obviamente. El diseñador de este frío infierno fue Laurencic. Un nombre que conviene no olvidar, porque era "uno de los nuestros".

Bale

El futbolista
 El torero

Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Los tertulianos piden cuero y ahí tienen el que les cae del cielo: lo que vale Bale.
    
Con la que está cayendo (frase-pin del tertuliano), ¿se pueden pagar cien millones por Bale?
    
Bale, el Gordillo galés, es el último grito en tuneladoras de fútbol (una tuneladora que avanza al son de “Sexbomb, sexbomb, you're a sexbomb / You can give it to me when I need to come along / Sexbomb, sexbomb, you're my sexbomb”), y un juguete así no se le iba a escapar a Florentino Pérez.
    
De cara, a Bale yo lo confundo con un buen torero, Viti (Víctor de la Serna, no Santiago Martín), alternativado por Joselito Arroyo y Julián López en la plaza de Burgos que ahora derriba por que sí su alcalde, y además ese tal Bale está empeñado en venir a España, cosa que para mí ya lo hace más español que Sergio Ramos, tercer batueco en teñirse de rubio, detrás de Juanfran y Cañete.
    
Hasta un hombre tan frío como Hughes admite públicamente que va al trabajo dibujando mentalmente alineaciones con Bale, y lo que falta es que Villas Boas pueda dibujarlas sin Bale.

    ¿Vale Bale cien millones?

    –¡Se está gestionando el centro como si fuera una empresa! –denuncian los sabios adscritos al Museo del Mono en Burgos (técnicamente, nada más y nada menos que Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana), en tratamiento psicológico porque la dirección los invitaba a emplear sus vacaciones en excavar un poco en Atapuerca, donde ha aparecido bajo los escombros un cuchillo de postre, lo que científicamente indica que mis antepasados (uno es de aquella parte) gustaban de sentarse a pelar una pera después de comerse a un cuñado.
    
Bale, pues, no es una cuestión moral, sino empresarial. El Madrid no es un museo, sino una empresa (la más rica del mundo en el ramo del fútbol, según “Forbes”) y Bale sólo es la inversión que necesita para seguir siéndolo.

    Pero los balizas de la ética (otro hallazgo hughesiano) están para echar broncas, no cuentas.

Miércoles, 31 de julio

SI YO FUERA SEVILLANO
Si yo fuera sevillano escribiría un tratado sobre “Sevilla y la Verdad”, estudiando el tema en todos sus órdenes y aspectos. Religiosos, poético, costumbrista, pictórico y, claro es, también taurino. Baste recordar los dos nombres máximos del toreo que hemos conocido, Joselito y Belmonte, dos clásicos –aunque el segundo llevase dentro también un romántico, porque no están reñidas ambas esencias- y también dos toreros de imaginación. Lo que pasa es que en tan grandes maestros, cuando a los valores estéticos se unen la voluntad de triunfo, la constante de pelea, de ambición y de heroísmo y el absoluto dominio lidiador, el porcentaje visible, a primera vista aquellas de orfebrería o platería, no se nota tanto.
LA VERDAD DE SEVILLA, 1967 / GERARDO DIEGO
LAS TAURINAS DE ABC
EDICIONES LUCA DE TENA, 2006

Ignacio Ruiz Quintano

martes, 30 de julio de 2013

La gran final del Taubertal


Desde el año 2000 la gran Final Internacional de Emergenza se celebra en el Festival Taubertal Open Air que tiene lugar en la ciudad medieval de Rothenburg ob der Tauber, Alemania.

Las 19 bandas ganadoras de todo el mundo darán el máximo de sí mismas durante tres días de excesivo ambiente festivalero. Y estarán junto al personal de Emergenza alojados en un bonito hostal del casco antiguo de la ciudad. Tendrán a disposición un servicio de autobuses que parte cada hora para el festival y vuelve por la noche.
 
El ganador de Emergenza tocará en el escenario principal el domingo por la tarde, antes de los dos últimos actos del festival. Cada uno de sus movimientos en directo será proyectado en las enormes pantallas de vídeo, dándoles el mismo formato y visibilidad que el de los grandes cabezas de cartel, que serán entre otros:

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Vucaque, representante español
 en el el Festival Taubertal Open Air

Miradas



La mirada internacional de Villalonga

Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Avisa Antonio Burgos de que, si vas con traje y corbata en Sevilla con toda “la calor”, te hacen fotos los turistas.
    
Y es que la mirada internacional es una mirada socialdemócrata para la cual el traje y la corbata son “kaspa” y, desde luego, prendas de un mundo demodé.
    
Yo empecé a oír hablar de la mirada internacional entre los 80 y 90 y en los círculos plásticos de la capital, cuyos satélites giraban en torno del Sofidú (que decía Umbral) de María Corral (“cuidado, que viene la Internacional”, que decía Ullán).
    
Dirán lo que quieran del castrismo, pero el nivel teórico de los críticos cubanos ya lo quisiéramos aquí –se le oyó decir a aquella gran dama de la plástica internacional.
    
La mirada internacional tiene algo de la famosa mirada taoísta que nos vendía Durrell, o sea, una sonrisa en el ojo de la mente, sólo que sin mente.
    
Además, cuando a la mujer de un banquero (?) le entra la manía de interesarse por el arte moderno, lo mejor es largarse con educación.
    
Ésa fue la despedida de la directora del Sofidú, de cuya mirada internacional es heredero en Madrid el tetrarca cultural de Ana Botella, Villalonga, que llegó al cargo dispuesto a limpiar de trajes y corbatas el culturato municipal a base de darle cuerda a los Zímozi en detrimento de los Portillo.
    
Lo que diga Zímozi.
    
En su lucha contra “las políticas obsoletas y nada adecuadas a los tiempos que corren”, Villalonga ya ha vendido un Millares a precio de Revello de Toro y ha sacado los colores a la izquierda política en un pleno (“¡parece que el de izquierdas sea yo!”) sobre subvenciones a fundaciones por no reírle la gracia, un poco de cochero, de aludir a Paloma O’Shea como “la mujer de don Emilio Botín”.
    
Carta (atenagórica) de O‘Shea a Villalonga y respuesta (verdaderamente fresca, farrucona) de Villalonga a O’Shea, en cuya media docena de párrafos reina, soberana, toda la insolencia del español con cargo público cuando se quita el traje y la corbata.

Otegui & Mandela

Desde Sudáfrica, Nelson Mandela Bay, #freeOtegi”
 

Seny catalán

La viñeta de Avui

Cuando la ciencia no quiere ser empresa

Los investigadores consideran que el centro se gestiona como si fuera una empresa. Algunos trabajadores han estado tratamiento psicológico. Al parecer, la gota que ha colmado el vaso ha sido exigir a los investigadores que usaran sus días de vacaciones para participar en la campaña de excavaciones de Atapuerca.


Juanan, macho, dónde estás


El cuarto Gallaher

Jorge Bustos

Entré en el irlandés de Tribunal con Hughes, que se estaba quedando aquel finde en casa, recién llegado de Valencia. Veníamos de almorzar con Alfageme y Ruiz Quintano y de la redacción de La Gaceta, donde presenté a Hughes a Dávila y hasta escribimos juntos una sección del periódico. Para entonces ya estábamos borrachos, claro. El estado ideal para una quedada con la puta banda mourinhista que se había organizado esa tarde por Twitter para ver el Osasuna-Madrid. Recuerdo que salió Sinone a recibirnos, y que llamé a Gistau para ver si podía apuntarse, y que ingresamos en la penumbra grata del bar, donde un grupo de buenos muchachos se juntaba frente al televisor en torno a una mesa bendecida con un par de metros de cerveza en vertical, ya sabéis, esos cilindros con grifo que se vacían con anormal celeridad. Y allí estaba Juanan.

¿Tú eres Van Palomaain?

Sí, macho.

Juanan decía “macho” dos y tres veces en la misma frase. Es un vocativo ya algo anacrónico en la parla de Madrid y por eso le quedaba tan gracioso. A Hughes y a mí se nos pegó y ya estuvimos cerrando cada frase con “macho” todo el fin de semana. “Esa jerga suya, de negrata de aquí, era como un rapero en la grada. Eso es inolvidable para quien lo haya leído”, ha tuiteado en su memoria Hughes, con la habitual exactitud.

Así que aquel mod menudo y melenudo era el vitriólico Van Palomaain, cuya natural generosidad le hizo tuitear una vez: “Yo voy diciendo por ahí que conozco a Mesetas, Hughes y Jarroson, la santísima trinidad de internet”. Pues bien, a falta de Jarro, él completaba allí mismo la santa trinidad del putabandismo. Una de las cosas que más me gustan de Twitter es ese momento siempre sorpresivo en que confrontamos la preconcepción meramente textual de una persona con su apariencia física, aunque Jabois al día siguiente nos reprochara ese afán de poner cara a la puta banda, una “mariconada” que Mou seguramente condenaría. Yo mismo lo había hecho antes con el propio Manuel en Pontevedra y con Hughes en Valencia, ambas veladas memorables, la primera inserta incluso en el último libro de Jabo. A Juanan también le gustaban las quedadas tuiteras. En el irlandés estaban además El Socio, Meseta y alguno más que ahora no recuerdo. Meseta se puso a hablar de literatura conmigo sin presentarse, y el efecto era entre alucinatorio y genial, como hablar de barroco romano con Yul Brynner. La noche prometía mucho.

Vimos marcar aquel golazo vanbasteniano a Benzema y al Madrid finiquitar la Liga de los Récords aquella noche. Juanan estaba eufórico y a la vez deslizaba críticas mordaces a cada jugador blanco si se le ocurría perder el balón. “El tuit es perfecto para disimular mi falta de talento. Soy un mediocentro africano y Tuiter es mi trivote”, había escrito una vez Van Palomaain, desmintiendo en la agudeza de ese fraseo suyo la propia declaración de modestia.

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Martes, 30 de julio

LA ESCUELA SEVILLANA

No se puede ser un auténtico torero de Sevilla sin ser clásico. Algunos críticos han tratado de rebajar a la escuela sevillana cotejándola con otras de otras Andalucías y de otras Españas, presentándola como simplemente florida, engañosa y, por decirlo con la palabra de un crítico inolvidable, plateresca. Pero justamente no se puede ser plateresco sin aplicar la platería, la orfebrería a una fábrica subyacente y arquitectónica de puro clasicismo. Lo plateresco no hace sino enjaezar lo clásico y dar rienda suelta a la fantasía decorativa –pero justa y elegantísima de línea, nunca churrigueresca-, y divertirse y divertir, después de haber expuesto el corazón de frente.
LA VERDAD DE SEVILLA, 1967 / GERARDO DIEGO
LAS TAURINAS DE ABC
EDICIONES LUCA DE TENA, 2006

Ignacio Ruiz Quintano

lunes, 29 de julio de 2013

Luchas de clases


La mano y el látigo


El rock en Burgos, 1975

Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    La mano de Carletto y el látigo de Mou.
    
Lo nuevo, que no acaba de venir, y lo viejo, que no acaba de irse.

    Es el Madrid en esta pretemporada.

    El sábado le ganó al París del jeque, un “equipo de jugones”, al decir de los comentaristas contemporáneos.

    El jugón en el fútbol es lo que el pescuezo de gallina en la mesa: en el plato parece carne, pero en la boca sólo es otro hueso.

    El París del jeque todavía es un equipo de Carletto: centrocampismo-cancán, levantando la falda para enseñar la pierna, es decir, la sicalipsis del pipero, aunque en París y con jeque, el pipero, en vez de pipas, lo mismo pele trufas.

    Y al París del jeque le ganó el Madrid de Carletto con un gol de Mou, el látigo de Mou, que hizo restallar Benzemá. Porque el Madrid también tiende al centrocampismo-cancán, con sus jugones, tributo al necio tiquitaca que a la misma hora recibía en Alemania el enésimo correctivo, esta vez a manos de Klopp, que es el bueno, aunque Pep no asumió la dimensión metafísica de su derrota, 4-2, porque su porcentaje de posesión fue superior a la del rival, como le ocurriera a Xavi, el dandi de Tarrasa, con el 7-0 del Bayern.

    Sepa, pues, todo pipero que ahora, cuando se habla de “fútbol ofenivo”, se habla de posesión. El Madrid de Carletto tiene afán de posesión, pero si quiere hacer un gol tiene que tirar del viejo látigo de Mou, arrojado por los mulás de la posesión al trastero de un “sex shop”.
    
Mourinho fue una apuesta fallida del Real Madrid –recuerda Valdano, que viene a ser al Madrid lo que el mono de Voltaire es a Voltaire, condenado a llevarlo al hombro durante toda la eternidad en el infierno.

    En la peña de Valdano se pondera la facilidad de Guardiola para transitar por Alemania con un navegador programado en “perfecto alemán”, algo así como “La aguja de marear cultos” de Quevedo, autor, también, de “La culta latiniparla”, o receta para expresarse en culto, como Valdano.
    
Me gustó el gol de Benzemá al París del jeque por la belleza del fogonazo, y porque el fogonazo mismo fue como una salva de honor a Palomino, el Apollinaire del mourinhismo tuitero, @van_Palomaain, muerto en el tren de Santiago.
    
La invasión de la cochambre: a Burgos le ha cambiado la cara; ahora tiene legañas –tituló la prensa local de 1975 para saludar a los cuatro mil visitantes (mi amigo Márquez entre ellos) del “Rock Ciudad de Burgos”, Woodstock mesetario, considerado el primer festival celebrado en España: Hilario Camacho, Alcatraz, Tilburi, John Campbell, The Falcons, Tartesos, Bloque, Eva Rock, Compañía Eléctrica Darma, Gualberto, Burning, Granada, Storm, Eduardo Bort, Orquesta Mirasol, Iceberg y Triana.
    
¿Qué diferencia hay entre aquella gente de orden que sólo veía “cochambre” en el rock y esta gente de orden que sólo ha visto “yihadismo” en el mourinhismo tuitero?

    Cuarenta años después, el dinosaurio sigue ahí.
    En lo que llega Bale, el piperío ensaya el arte de la paciencia de Carletto, que consiste en levantar la ceja como Kathleen Turner y, a la vez, mascar chicle como Joaquín Caparrós.


Bar
PEGADA Y VELOCIDAD
    No era la pegada: era la velocidad. Como los 80 de Tyson. Muchos habrán pegado más fuerte: nadie, sin embargo, ha pegado más rápido. Nadie, tampoco, tan veloz como aquel Madrid de Mourinho: un reflejo suyo ante el PSG nos pasó por la piedra de la nostalgia. Marinetti: “No tenemos inconveniente en declarar que el esplendor del mundo se ha enriquecido con una nueva belleza: la de la velocidad.” ¡Fascismo!”, denunciaron los simples, que no descansan. La feminista Luce Irigary condenó la teoría de la relatividad Einstin por machista, y su colega Sandra Harding vio en los “Principia mathematica” de Newton un manual de violación.


Sistema de juego

El cuchillo de postre de Atapuerca



Casa Arsuaga
José Ramón Márquez

Es que no falla. Cuando llegan los calores, hacia julio, pasado San Pedro, no hay año que no asome Arsuaga a vendernos la moto de la Gran Dolina. Parece mentira, pero año tras año, cada vez una cosita. Lo último, lo del cuchillo de tres centímetros, cuchillo de postre, cuchillo de untar mantequilla, que ha aparecido tras remover la torta de hectómetros cúbicos de tierra. Un ínfimo cuchillo de tres centímetros que no constaría como cuchillo ni siquiera para los avezados oficiales de inmmigración estadounidenses, que ha aparecido entre toneladas y toneladas de tierra burgalesa. Un cuchillo ínfimo que viene a demostrar que los antiguos hombres que habitaron por la zona de Ibeas ya untaban la mantequilla y pelaban la fruta, a la espera de que Colón trajese la alubia de América, que a cambio de las Leyes de Burgos el nuevo mundo nos proporcionó las alubias de Ibeas.

Otro de estos años Arsuaga presentó unos huesos roídos que a su leal saber y entender significaban que los antiguos burgaleses eran de tendencias antropófagas y que, a falta del lechazo de Casa Antón, no le hacían ascos a hincarle el diente a su prójimo. Como aquel que dice ‘mata a un cochino y verás a tu vecino’, uno se imagina a aquellos paleoburgaleses, con el hambre que pasarían aquellas criaturas, viendo al prójimo como Charlot al otro buscador de oro en La quimera del oro, en una premonición gloriosa de lo que milenios más tarde llegaría a ser el cochinillo asado de Casa Coque, en Humanes de Madrid.
En realidad, lo que Arsuaga nos demuestra con sus chinitas en el camino, con este rosario dosificado anualmente de descubrimientos sensacionales, es que aquellos tipos eran tan españoles como cualquiera, acuciados por las dos grandes inquietudes del español: el alimento (desde la fames Calagurritana hasta el Hidalgo del Buscón), y el piso (desde los que encontraron esta cueva de protección oficial hasta los de los deshaucios). A su modo, Arsuaga también sigue en lo mismo. Por la parte del alimento, que lo digan, si quieren, los de Casa Ojeda; y por la parte del pisito, que ahí está para estupefacción de las venideras generaciones la cristalina ‘Catedral del Mono’ asentada en el solar donde estuvo acantonado el Regimiento Ligero de Caballería Acorazada España número 11, Sic obvia frungit, mi regimiento.

Lunes, 29 de julio

TOPES DE LA FAENA

Más tarde descubrí que la cogida de Ortega no debía haber sucedido si las corridas se atuviesen a la lógica en alguna parte. Cuando intervienen toreros españoles, las corridas tienen en Portugal un hibridismo insatisfactorio. Se suprimen las picas y la muerte del animal , y el goce queda reducido a ver cuanto el diestro puede hacer con la capa. Si no puede hacer nada, porque no sabe, porque no quiere, porque el astado es manso o porque un vendaval impide la faena, no es menester seguir, como he visto. Ha de bastar dirigirse a los aficionados y decirles: “Hoy no podemos distraernos”. En España es necesario matar al toro y hasta llegar a este fin debe intentarse cuanto sea posible. La faena tiene un tope: la muerte. En Portugal, el tope obligado son los cabestros. Nada se opone a que, ya porque el toro sea muy bueno, ya porque sea muy malo, un torero esté moviendo la capa ante él dos minutos o tres días. Luego, el torero se va al hotel y el toro, siempre a los corrales. Se puede fingir que una banderilla es un estoque, pero no se puede fingir que una cometa es una capa.
Sospecho que en las corridas veraniegas de este delicioso país falta un artefacto avisador: el anemómetro
.
 VIENTO TORERO, 1947 / WENCESLAO FERNÁNDEZ FLÓREZ
LAS TAURINAS DE ABC
EDICIONES LUCA DE TENA, 2006

Ignacio Ruiz Quintano

domingo, 28 de julio de 2013

Dick



Pedro Ampudia

Hay un instante fatídico en el que la tragedia que parecía lejana y ajena y que tan sólo movía a cierta empatía con el dolor de otros se convierte en propia. La porción de tiempo que ocupa la lectura de un mensaje de Whatsapp basta para cambiarlo todo y que el corazón se encoja. Andábamos enredando con el accidente y sus causas y con el tratamiento dado por la prensa al suceso sin sospechar que entre los hierros retorcidos estaba uno de los nuestros. Uno de los buenos, quizás el mejor, aunque ahora suene a elogio manido al que ya se ha ido. Las horas de incertidumbre entre ese mensaje y la confirmación de la muerte de Dick las ocupamos algunos en subir a Twitter las canciones que sabíamos que más le representaban; con las que había bailado, en sus propias palabras, “metiendo culo y sacando morritos”. Cada uno tiene su propia forma de rezar y de enfrentar la tragedia cuando parece pendiente sólo de un milagro que casi nunca llega.

Si dijera que no conocí a Dick mentiría. No lo vi nunca en eso que llaman pomposamente “el mundo real” y sin embargo lo conocía mejor de lo que conozco a la mayoría de los que conviven conmigo a diario. Supongo que a muchos les resultará difícil de entender y, a estas alturas, poco me importa. Santiago Segurola salió horrorizado de Twitter definiéndolo como “un bar de borrachos”. Manuel Jabois ya le contestó con su brillantez habitual, pero uno acaba pensando que el bielsista tenía algo de razón. Mi experiencia me dicta que, más que un bar de borrachos, Twitter es una zona de bares. Uno va entrando en todos hasta que un día descubre un bar en el que pinchan la música que a uno le gusta y se queda en él para siempre. Conocí a Dick en ese bar hace ya más de dos años y con él he desayunado, he tomado el vermut, la comida, el café, las cañas, las copas y hasta la última del último after. He vistos los partidos del Madrid de Mourinho y del Madrid de Messina y del de Pablo Laso. Unas olimpiadas. Una Eurocopa. Conciertos de New Order y Noel Gallagher. He despedido años y celebrado cumpleaños. He bajado con él a comprar risketos al chino y he sufrido con él sus “cierres de mes”. Con Dick y con otros, a los que como a él considero mis amigos por encima de definiciones que convendría revisar más pronto que tarde. De carácter vehemente los dos, hemos discutido sobre lo divino y lo humano sin dejarnos palabras en el tintero de la cortesía. Revisando ayer sus tuits encontré la última discusión que tuvimos, a cuenta del atentado de Boston, y descubrí con infinita e íntima satisfacción que quedó zanjada cuando le dije: “Tú y yo no podemos discutir, Dick”. Era tanto lo que nos unía que carecía de sentido enzarzarse en estériles discusiones sobre acontecimientos sobre los que nada sabíamos en realidad. Lo nuestro era el Real Madrid, el northern soul, el revival mod, Mourinho y Sir Alex, los Boston Celtics, el sonido Manchester y el Brit pop, el baloncesto FIBA de hombres de pelo en pecho y Drazen, los bares, los clubes, los afters, las mujeres que amamos y las que íbamos a amar y Zooey Deschanel.

Algunos tienen la idea de que los tuiteros somos una masa de frikis sin amigos que disfrazan en la red social sus carencias afectivas y sociales. Seguramente haya de esos pero los que yo conozco y yo mismo no somos sino nostálgicos del bar y la pandilla. Y de un tiempo en el que la juventud nos permitía vivir siempre en el exterior ajenos a las responsabilidades y los horarios. El tiempo de los bares frente a la facultad, los amigos del fin de semana y las largas vacaciones de verano en las que todos los días eran sábado. Encontramos en Twitter la manera de pasarnos la vida en el bar cuando ya no podemos pasar la vida en el bar. Encontramos en Twitter aquel bar al que siempre podías dirigirte, cuando salía mal una cita o decidías echarte a la calle a última hora, sabiendo que encontrarías allí a tus amigos. A Dick lo podías encontrar casi siempre en el bar, destilando ingenio en botellitas de 140 caracteres, repartiendo bilis entre los tontos, discutiendo con Koji y Favelas o encerrado en el DM con alguna muchacha bien parecida. En Dick veíamos una actitud descarada, nerviosa y febril que lo emparentaba con los work-class-heroes que tanto amaba, siendo la conciencia de clase de Dick únicamente de orden estético y nunca político. Veíamos una arrogancia de la que descendía lentamente como el riff final de un medio tiempo pop. Dick era pop. Cada uno de sus tuits era una píldora de entusiasmo juvenil y optimismo vital salpimentados a veces de cierta amargura nostálgica. Y el ingenio del que estaban repletos era tan habitual que en ocasiones pasaban desapercibidos hasta el punto de que con las caras b de los singles de Dick podríamos hacer uno de los mejores discos de todos los tiempos. Noel y Mourinho. Mourinho y Noel. La Santísima Dualidad en la que se asentaba el paganismo pop en que consistía la religiosidad de Dick. Noel era Dios y Mourinho era Dios. Dos personas distintas y un sólo Dios verdadero. “Solo creo en Mourinho y en Noel Gallagher. Y ninguno es español”. Una dualidad que se vio aumentada con la llegada al gobierno de Luis de Guindos y el intento, nada exitoso por cierto, de Dick de convertirnos a todos al “deguindismo”. “Ahora mismo están en suelo español Noel Gallagher, Mourinho y De Guindos. No os olvidéis de este momento nunca”. A Dick le gustaban los trajes de corte impecable del Ministro de Economía y que metiera palabras en inglés en sus comparecencias y lo convirtió en mito. Junto a esos dioses todopoderosos habitaban el Walhalla de Dick dioses menores que iban de Petrovic a Khedira pasando por Bird o Ray Davies. Trasteando desde el viernes entre sus tuits encontré uno que no vi en su momento y que llevo bordado ahora en la negra parca que cubre mi alma estos días como si fuera la escarapela de la RAF. Y una escarapela de la RAF ha sido la corona de flores que tan acertadamente eligió Luis Espuny para homenajear a Dick en nombre de todo el Madridismo Underground. Porque esa era la etiqueta que prefería Dick sabiéndose miembro fundador de un movimiento nacido en las catacumbas de Fans del Madrid y al que otros llegamos de rebote provocando no pocas veces que Dick nos mirara, con razón, como simples advenedizos. Dick escribió la mejor definición que se haya hecho nunca del mourinhismo: "El mourinhismo es no deberle nada a nadie" y como él no le debía nada a nadie pudo mantener siempre una independencia que quizás otros muchos perdimos en algún momento. Es por eso que el TL de Dick en Twitter es la mejor manera de entender esos años que ayer mencionaba David Gistau en su conmovedor obituario en ABC. Esa columna de David me hizo recordar, y creo que él la habrá recordado estos días también, una conversación nocturna entre los tres a colación de un artículo de Gistau sobre Obús y que había causado en mí y, sobre todo en Dick, una gran desazón. Acabado el intercambio de tuits, David tuvo a bien enviarme un mensaje directo: "Te voy a contar un secreto. Cuéntaselo a Van Palomaain pero a nadie más, que bastante tengo con lo que tengo". Transmitido el secreto, que quedará para siempre entre los tres, recibí la contestación de Dick, tan suya, "menos mal, macho, ahora ya puedo irme a dormir tranquilo". Genio y figura.

Me perdonará Dick, puede que no, si elijo para despedirle el estribillo de una canción de The Kinks y no una de Oasis. Canción que define, en mi opinión, mejor que ninguna otra el espíritu que animaba a Dick y que lo hacía único e irrepetible. Juan Antonio Palomino, Van Palomaain para los siglos, Dick, amigo, nos veremos pronto.

And I don't want to ball about like everybody else,
And I don't want to live my life like everybody else,
And I wont say that I feel fine like everybody else,
Cause Im not like everybody else,

Im not like everybody else
.




En la muerte de JJ Cale

 
Call Me The Breeze
 
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Eduardo Punset: el Sepu de la ciencia


John Christopher Depp II, Johnny Depp,
 el penúltimo renacentista

Jorge Bustos

Parece que el CSIC corre el riesgo de desaparecer si no le inyectamos entre todos otros 76 milloncetes de dinero público. De todos modos hay más españoles llorando por la extinción del Atleti de balonmano que por el peligro de quiebra que ronda al CSIC. ¿Qué pasaría si el CSIC desapareciera? Pues algo muy parecido a nada, porque los españoles lo de la I+D no lo han entendido nunca, y por eso pedía Unamuno que inventaran los demás, y por eso a los políticos, a fuer de españoles, el primer recorte que se les pone en la punta de la tijera es siempre el recorte en investigación, ciencia, laboratorio o biblioteca polvorienta cuyos legajos no interesan sino al doctorando. Aquí el doctorando integra una casta baja en españolidad, una excepción afrancesada de compañía tan sospechosa como los intocables hindúes.

Y además qué importa que se hunda el CSIC, teniendo a Punset. Eduardo Punset es el último renacentista -siempre que decimos “el último renacentista” confiamos en que sea el penúltimo, confiamos en la surgencia de otra criatura polifacética que ahora mismo es un niño con gafas desechando la tableta por ese Larousse que papá compró por un estricto prurito decorativo-, es decir, un hombre que ha sido de todo y, si no ha alcanzado la excelencia en nada, tampoco sería justo aplicar a su plural carrera el rasísimo rasero que marcó un día en que necesitaba pasta –no tanta como el CSIC- y accedió a vender rebanadas de pan Bimbo como si fueran puras hélices de ADN.

Ahora bien. Todavía las investigaciones de Punset entretienen a algún insomne que zapeando de noche queda atrapado en sus Redes; en cambio, de los quehaceres eruditos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas únicamente nos enteramos cuando Ana Blanco elige uno de sus experimentos entrañables para relleno del telediario.

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El bacteriófago
(Colección Look de Té)

La navaja de Ockham en los toros

De lo esencial a lo trivial

Estaba Picasso en una barrera, inspirándose para sus “Toros en Vallauris”, por ejemplo. Hoy está Diego Luna “apoyando” a la Tauromaquia, con argumentos huecos y con palabras altisonantes. Y es que esos son los intelectuales de hoy en día.

Domingo, 28 de julio

CONCHITA CINTRÓN

Pero ya nadie me hacía caso. Y yo estaba allá, lejos de la salida. Cuando Conchita Cintrón, pie a tierra, dio unos capotazos a un toro, creí que era la ocasión de excitar los sentimientos humanitarios.
-Se está descubriendo; va a haber una tragedia. Vámonos, señores. Ya está visto que no deja torear el viento.
Nada.
-¡Vámonos todos! -gemí- ¡Háganme caso, que yo entiendo de esto!
Ni me oían.
-Aquí, -pensé desalentado- no resta sino dar una viva a los cincuenta grados al sol de Sevilla y morir.
Entonces fue cuando vi a Domingo Ortega dos metros más cerca de mi de lo que esperaba
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 VIENTO TORERO, 1947 / WENCESLAO FERNÁNDEZ FLÓREZ
LAS TAURINAS DE ABC
EDICIONES LUCA DE TENA, 2006

Ignacio Ruiz Quintano

"¿Quién de vosotros que sea padre, si su hijo le pide un pescado, le dará en cambio una serpiente?"

DOMINGO, 28 DE JULIO
 
Un día estaba Jesús orando en cierto lugar. Cuando terminó, le dijo uno de sus discípulos:—Señor, enséñanos a orar, así como Juan enseñó a sus discípulos.

Él les dijo:

Cuando oréis, decid: Padre, santificado sea tu nombre.Venga tu reino.
Danos cada día nuestro pan cotidiano. Perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todos los que nos ofenden. Y no nos metas en tentación. Supongamos —continuó— que uno de vosotros tiene un amigo, y a medianoche va y le dice: Amigo, préstame tres panes, pues se me ha presentado un amigo recién llegado de viaje, y no tengo nada que ofrecerle. Y el que está dentro le contesta: No me molestes. Ya está cerrada la puerta, y mis hijos y yo estamos acostados. No puedo levantarme a darte nada. Os digo que, aunque no se levante a darle pan por ser amigo suyo, sí se levantará por su impertinencia y le dará cuanto necesite. Así que yo os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá la puerta. Porque todo el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que llama, se le abre. ¿Quién de vosotros que sea padre, si su hijo le pide un pescado, le dará en cambio una serpiente? ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión? Pues si vosotros, aun siendo malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más el Padre celestial dará el Espíritu Santo a quienes se lo pidan!

Lucas 11, 1-13

sábado, 27 de julio de 2013

Censurada


Una piensa que estas cosas sólo pueden ocurrir en Cuba o en cualquier otra República bananera al uso, pero no, también suceden en nuestro país.
Mi cuenta de twitter @NataliaPastor ha sido suspendida sin motivo alguno y me han eliminado de la red social al más puro estilo soviético.
No sólo no me han dado ninguna explicación de semejante atropello y vulneración de mis derechos como usuaria si no que sospecho - y me confirman que es así - que existe un interés por hacerme desaparecer de la red social.
Por lo que se ve, una es incómoda para cierto sector de la prensa deportiva española y han decidido que la mejor manera de que las miserias sigan permaneciendo ocultas en la hemeroteca es matar al mensajero.
O sea, yo.

natpastor@gmail.com
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@pedroampudia
Igual os estáis haciendo pajas mentales antes de tiempo, eh.
 https://twitter.com/luisperezbus/status/361109326007508994 …

Balizas

Ketty Garat subiendo (o bajando) una escalera
«Yo no soy experta en seguridad ferroviaria, pero soy de Ferrol»
 
Hughes
Abc
 
¿Hay alguien más fuerte que la muerte?». Con esta pregunta que parecía un chiste de Chuck Norris, Antonio Carmona elevaba la cuestión a lo metafísico tras una mañana dale que te pego al RTMS y al ASFA, el equivalente Beta/VHS de lo ferroviario. La complejidad técnica de las tertulias crecía a medida que iba quedando claro que la velocidad del maquinista era exagerada («Yo no soy experta en seguridad ferroviaria, pero soy de Ferrol», se justificaba Ketty Garat).

Las personas normales tienen pájaros, pero a los periodistas les «sobrevuelan las preguntas», así que se hicieron todas menos una: ¿Qué hubiera pasado si el maquinista fuera político o Rey? Porque hemos hecho chistes con emails de Urdangarín, con las fotos del Rey cazando elefantes y hemos dado crédito a papeles apócrifos y patibularios, pero ¡ah, el maquinista y su Facebook! ¡Al maquinista ni tocarlo!
 
Con el maquinista nos hemos puesto estupendos. Y bien está. Porque con una madurez escandinava los tertulianos se han olvidado del posible error humano hacia un más allá técnico de responsabilidades sistémicas que contrastan mucho con el tono urgente habitual.

¿Qué política se puede hacer alrededor del atribulado maquinista?

Ramoncín lo dijo antes que nadie: «Se están descuidando las cosas, no se pintan las rayas».
Los de la ética, que son como las balizas del periodismo (ética siempre con la noticia del otro ) y los del gremio de maquinistas insistían en recordar su condición de herido leve, es decir, de víctima y en que hace falta más inversión. Tanta inversión que no sean necesarios maquinistas. (La obsesión de seguridad absoluta es el tributo que lo presupuestario paga a la socialdemocracia secular).
En las tragedias españolas se instala una corrección argumental que es también una forma de poder. Algo que zumba en el ambiente y que, por ejemplo, llevó a Marlasca a justificarse en uno de los programas matutinos: «Hablar del factor humano parece que te convierte en perseguidor del trabajador».

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La raya


Por muchos recortes que haya, no se puede dejar
 una raya sin pintar o una curva sin hacer

 
Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Está visto que la responsabilidad del maquinista de Santiago no encaja en el dibujo político del momento, que siempre ha de apuntar al “recorte mariano”.

    Lo ha dicho Ramoncín en TV:

    –¡No se pintan las rayas!
    
Y, ante la estupefacción, la aclaración:

    –Por muchos recortes que haya, no se puede dejar una raya sin pintar o una curva sin hacer.
   
 No importa que seamos el país de la OCDE donde más ha crecido el gasto social durante la crisis. Está bien dejárselo en pensiones y hospitales, pero ¿y las rayas?

    –Ya está bien de recortes –protestó en su día Gerry Mortier, director del Real–. Dos años de subvenciones a la ópera sólo son un año de sueldo de Ronaldo.

    Ramoncín viene de pedir la independencia de Cataluña y se ha traído de Barcelona ese “seny” que se dice catalán, pero que en realidad es escocés (la filosofía del sentido común), un arte de meter la palabra en una palabra al modo del peine en el pelo, que decía D’Ors, transformando así la gritadora tertulia hispánica, que es pelambrera alborotada, en diálogo.

    Ramoncín pide rayas para España como las pedía Camba para la Constitución (en vez de artículos, rayas: hasta aquí pueden llegar los gobiernos en su atropello de los ciudadanos), de modo que habría que hablar con Morante de la Puebla, que cuenta con el equipo adecuado para pintarlas: este año, en Las Ventas, eliminó la lenteja del ruedo y pintó las rayas, que eran blancas, de encarnado.

    Y curvas.

    Los periódicos avanzados destacan que la curva de Santiago es obra del franquismo (menudo dato en manos del Garzón de Torres), y de este modo, entre abcisas y ordenadas, regresamos, como avisa Ramoncín a los años 70.

    –Y como sigamos así, a los años 40.

    La tradición española de la raya es rica: va de Pizarro, con la que trazó a espada en la Isla del Gallo, a Ramoncín, que las pide “recién pintás”, pasando por Morante, con su tolva colorada, y Bergamín, con su “Cruz y raya”.

    ¡Será por arbitristas!

La República introdujo el ordenador en las escuelas de la Ser

 
Primer gobierno de la República
 
@jmguardia
 
En la SER: “en 1931 el gobierno de la República ya introdujo los primeros ordenadores en las escuelas” #ojiplaticomehequedao

Los monos de la China y las galletas de Burgos

Es un mono bueno, que bebe los vientos por su chica (igual que él pero de color rosa) y que se convierte en héroe cuando aparece el malo, transmitiendo valores como  la amistad y el respeto a las personas mayores. Y todo por las galletas de Burgos.


Sábado, 27 de julio

POIS É

Media hora antes, había comenzado a gruñir:
-¡Vaya una tarde! Así es imposible torear. Con este viento no hay quien dé faroles, ni verónicas, ni siquiera medio verónicas, ni nada.
Contaba con que mi lenguaje, al revelar mi condición de español, me hiciese aparecer como un entendido entre la gente que se apretaba a mi alrededor.
-Pois é -asintió un vecino.
Mis calorías se evaporaban. Insistí metódicamente:
-Esos hombres quedan descubiertos; no son dueños de la muleta. Lo va a enganchar el toro
.
VIENTO TORERO, 1947 / WENCESLAO FERNÁNDEZ FLÓREZ
LAS TAURINAS DE ABC
EDICIONES LUCA DE TENA, 2006

Ignacio Ruiz Quintano

viernes, 26 de julio de 2013

El tren

Luce Irigaray
Emc2 le parece una trampa machista a ella
Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Los factores preponderantes del desorden social actual son la “inquietud intelectual” del tonto y el “deseo de superación” del cuco.

    Ahí quedó el aviso a navegantes de Gómez Dávila.

    Descarrila un tren (el tren está pasando siempre delante de nosotros) lleno de muertos (“¡descarrilé, qué le voy a hacer, somos humanos!”) y, mientras la gente normal corre a hacer cola para dar sangre, la gente importante se sienta a hacer sus cavilaciones.
    
Toda la historia de la vida de un hombre, cuco o tonto, está en su actitud.
    
Otra vez se nos muere el pueblo en trenes –tuitea un friki con nómina de profesor de la Complutense–. Ojalá no haya culpables, no sean los recortes. Fuerza.
    
Si el accidente hubiera ocurrido en EEUU muchos heridos no tendrían una buena atención –tuitea otro friki no menos progresista e igualmente con nómina de profesor de la Complutense.
    
Son la inquietud intelectual y el deseo de superación de nuestro mundo universitario.

    Puede que peor estuvieran en Francia, donde la feminista Irigaray denunció por machista la EMC2 de Einstein.

    Velocidad, puntualidad… ¡Tiempo!

    –Yo sé lo mágico de esperar un tren en Galicia –dice Ónega, el viejo radiofonista.
    
Soy un técnico superior y sé lo que digo –dice un lector para sostener su teoría de la curva.
    
De la trascendencia de la formación (técnica e ideológica) da fe una aportación del periódico global: en la curva de la muerte, el tren “usa la vía que se construyó durante el franquismo”, y así se hace “para evitar expropiaciones” más caras.

    Al final, de la noche terrible permanece la impresión de un guardia anónimo: “No puedo contener mis lágrimas cuando estoy sacando cadáveres y les están sonando sus teléfonos móviles.”

    Una vez vi morir a un hombre en su trabajo, fulminado por un infarto junto al reloj de fichar. En las horas que tardó el juez en llegar, su móvil no paró de sonar. Era su novia.

    La muerte moderna no se certifica hasta que el móvil deja de vibrar.

En la muerte de @van_Palomaain

 Juanan
@van_Palomaain

El Real Madrid es el equipo más importante del mundo y lo será hasta que yo lo diga.

Sierra, Madrid, Spai

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Viernes, 26 de julio

COGIDA DE ORTEGA

Entre las fiestas ofrecidas al regocijo público figuró una corrida de toros en Vilafranca de Xira.
Vilafranca de Xira es la sede de la tauromaquia portuguesa. Cabeza de una comarca donde se cría ganado de lidia, allí despiertan los toros el mayor entusiasmo y es donde existen buenos conocedores y donde los balcones se adornan ostentosamente en tal ocasión y donde se cuidan los programas para darle mayor atractivo. La corrida a que me refiero será memorable entre los aficionados a estas diversiones porque en ella fue cogido Domingo Ortega. Yo lo vi. Ocurrió el accidente cerca del asiento donde tiritaba de frío. Un viento infatigable, ese viento atlántico que azota a Portugal durante los veranos, me “trabajaba” -no encuentro medio de sustituir ese término del boxeo-, me trabajaba el costado derecho desde hacía dos horas, cuando el excelente Ortega se entró elevado a dos metros del suelo y sostenido durante algún tiempo sobre los cuernos de la fiera. Las banderitas que cortaban la plaza flameaban todas a la vez y tan deprisa como esas cintas que algunas personas ponen infantilmente en los ventiladores. El viento y no los diestros, toreaba, porque era él quien movía a su antojo y sin arte alguno, la tela de capas y muletas ante el hocico de los animales. Abrazado a mí mismo para evitar que se escapase el calor vital que aún podía quedarme, pensaba que todavía faltaban dos toros porque la corrida era de ocho, y hacía en mi contumacia de aprensivo cálculos acerca de las posibilidades que tendría de ser admitido en la enfermería de la plaza en caso de sentir, como recelaba, esa punzada en el costado con que puede anunciarse la pulmonía
.
VIENTO TORERO, 1947 / WENCESLAO FERNÁNDEZ FLÓREZ
LAS TAURINAS DE ABC
EDICIONES LUCA DE TENA, 2006

Ignacio Ruiz Quintano

jueves, 25 de julio de 2013

Cafés

El doctor Esquerdo

Ignacio Ruiz Quintano
Abc

Vengo de certificar una carta en Correos. “¿Calle?”, me pregunta la funcionaria.

    –Ortega y Gasset
    
¿Ortega con hache?
    
Sin hache, sin hache.
    
¿Alguna cosa rara más?
    
Y ésta es la conversación más “barcenasesca” que he tenido en la última semana, lo que me hace sospechar que, en la calle, Bárcenas no importa a nadie, por mucho que la tertulianez nos machaque con su nombre como el gobierno americano machaca con Bruce Springsteen a los prisioneros de Guantánamo.

    Ruidajera de café.

    La democracia liberal es anglosajona, una cultura sin cafés, es decir, sin golpismo.

    Aunque el café es una institución europea (“el club del espíritu y el apartado de correos de los ‘homeless’”, dice Steiner), el golpismo de café es una cosa nuestra.

    Camba contaba (muerto de risa por dentro) que, cuando se proclamó la República, todos los amigos lo dejaron solo en el café.

    –¡Acabemos con la política de café, plaga del gobernante! –dirá luego, desde el banco azul, Azaña, quien nunca había hecho otra cosa.

    Marañón, liberal anglosajón, y Unamuno, golpista de café, discutieron mucho de esto.

    El hombre de la calle que hace la historia y el hombre de café que la envenena.

    Corrillos, cotarros, tertulias. En una palabra, demonarquía, o gobierno de las ranas: un ministro que quiere prosperar, un periodista que quiere mandar… y ya tenemos la tropilla catilinaria que ha de moverle la silla a Mariano, que podría cantar, como Lavoe, “Un periódico de ayer”:
    
Tú no serviste pa'nada mami / y al zafacón yo te eché
    
Este acoso a Mariano recuerda al de aquel loco que, aprovechando que el doctor Esquerdo estaba solo, entró a su despacho con un cuchillo y gritando: “Hoy no se me escapa, hoy le voy a degollar a mi gusto”. “Bien, hombre –dijo el doctor–, me parce bien. Pero ¿has pensado lo que vas a hacer con la sangre?” El loco, desconcertado, se fue por un barreño, y entonces el doctor pidió auxilio a los loqueros.

Fantasías Atapuerca. El cuchillo de postre

Parking de Atapuerca

Atapuerca vuelve a revolucionar las teorías de la evolución. El hallazgo de un cuchillo de sílex cretácico en el yacimiento de la Sima del Elefante confirmaría la presencia humana continuada en Europa hace 1,5 millones de años. La pieza de tan solo tres centímetros, encontrada en la actual campaña de excavaciones, tiene un filo agudo y cortante y habría sido fabricada por los homínidos de hace 1,4 millones de años con el objetivo de cortar con ella los animales que cazaban. Los investigadores han tenido que remover trescientas toneladas de sedimento para poder sacarla a la luz.

El encantador Dzhokhar Tsarnaev

Cristian Campos
 
Aquí un servidor ha trabajado durante años en varias revistas musicales y si de algo pueden estar ustedes seguros es de que el redactor medio de este tipo de publicaciones necesitaría ser ordeñado cada mañana si tuviera una sola neurona menos en su cabeza de chorlito.
 
(...)
Parafilias hay muchas, pero casi ninguna tan repulsiva como la enclitofilia. La enclitofilia es la atracción que algunas mujeres sienten por los asesinos. Es conocido que decenas de convictos condenados por el asesinato y/o la violación de mujeres reciben cartas de sus admiradoras. Ted Bundy, que asesinó a 36 mujeres a mediados de los años 70 (aunque se sospecha que la cifra oficial ronda las 100), tenía su propio club de fans formado por mujeres de todas las edades y clases sociales. Algunas de ellas le visitaban en prisión para acostarse con él. El mismo Miguel Carcaño, el asesino de Marta del Castillo, recibe en la prisión cartas e incluso dinero de sus admiradoras de forma regular. El fenómeno contrario, el de hombres que se sienten atraídos por asesinas, es virtualmente inexistente.

Lectura completa: Click

Cola para donar sangre en Santiago

@elpaseatras
Por cosas como ésta, el país sigue en pie RT@18d_cano: Cola para donar sangre en Hospital d #Santiago

La pescozada al señor Santiago

Francisco de Quevedo
Hay que seguir afirmando que Santiago bajó a la batalla de Clavijo sobre un caballo blanco, y no hay que transigir ni con que fuera tordo el caballo. Ése era el consejo de Maeztu. Pero ¿qué sabemos hoy del patronazgo de Santiago?

Quevedo se dejó la piel en la defensa del patronazgo de Santiago frente al de Santa Teresa. En Madrid, los columnistas zen (tristas) de la época discutían de la depreciación de la moneda, de las hipotecas de los judíos, de la ayuda a los herejes... La reacción antisantiaguista crecía porque ya no había musulmanes contra quienes hacer la guerra santa. Y el centrismo decidió hacer la petición de que la beata Teresa de Jesús fuera elevada por el Pontífice y admitida por el Reino como patrona de todos los españoles, contando con el favor del Rey y su valido, el Conde-Duque, que miraban por lo suyo.

Quevedo también miraba por lo suyo, pero menos, pues echó todo su crédito gubernamental a perder cuando escribió su memorial por el patronato de Santiago contra la bandera de los carmelitas y el centrismo rampante. Santiago era un patrono guerrero, y Santa Teresa, una patrona andariega, casi una krausista. (Se conoce como “krausismo” a un movimiento de pedantes madrileños que dieron en sustituir la misa dominical por una caminata por Gredos.) A Quevedo, para quien las Españas eran «bienes castrenses ganados en la guerra por Santiago», el buen rollo carmelitano lo hacía sulfurarse. ¿Encomendar al sexo de mujer parte de la invocación de las batallas? «¿Qué comparación puede tener esta postura y pintura con la de un caballero joven, robusto, gallardo, denodado, despidiendo rayos de luz de su hermosísimo rostro, adornado de fuertes y resplandecientes armas, con la cruz roja en el pecho...?»


Y en Su espada por Santiago escribe:

“Los reyes, señor, armaban caballeros en España; mas a los reyes Santiago los armaba caballeros: de su altar tomaban las armas y la espada, y el bulto del Santo Apóstol les daba la pescozada en el carrillo... Pues, ¿cómo pretenderán los padres de la Reforma que Santiago os dé armas a vos y que las volváis contra él; que de su altar toméis la espada y que le quitéis vos la que él (tiene) en su mano para dársela a Santa Teresa, a quien sus mismos hijos han hecho estampar con una rueca? La pescozada, señor, antiguamente Santiago la daba a los reyes; hoy quieren los procuradores de corte que los reyes se la den a Santiago en la cara. A vos os lo proporcionen... Ni los frailes lo pueden negar, ni los procuradores lo deben proseguir; ni vos, señor, lo debéis mantener.”

Santiago y cierra España

Jueves, 25 de julio

LISBOA

Ocho siglos hace que Lisboa fue tomada a los moros, y la capital portuguesa se engalana y festeja para celebrarlo. El viejo castillo que se contornea en la más elevada de sus colinas luce todas las noches sus muros, torres y almenas suave y teatralmente iluminados y una larga cruz resplandeciente se eleva sobre su carcomida mole. A la orilla del Tajo, la solitaria elegancia del Terreiro Do Pazo disfruta también de su ración de kilovatios extraordinaria, y grupos de periodistas llegados de distintos países continentales pueden ahora gozar -gracias a la heroica empresa de hace ochocientos años- de la alimentación abundante y sin restricciones con que Portugal asombra y engorda a cuantos europeos arriban de más allá de los Pirineos. Que las grandes empresas históricas son así de insospechadas en sus consecuencias.
VIENTO TORERO, 1947 / WENCESLAO FERNÁNDEZ FLÓREZ
LAS TAURINAS DE ABC
EDICIONES LUCA DE TENA, 2006

Ignacio Ruiz Quintano

miércoles, 24 de julio de 2013

Las Once Mil Vírgenes


La Red, un continente de izquierdas

 Guy Sorman
Abc
 
Internet ha creado una nueva sociedad y la Red es un continente en sí. Pero el pretender que este continente es democrático es una impostura: la Red es un campo de batalla ideológico donde las minorías organizadas y activas se imponen a la mayoría silenciosa. La Red es antidemocrática, populista, extremista y de izquierdas la mayoría de las veces. La expresión más consumada de esta toma de poder por parte de los activistas, a quienes ni la verdad ni la realidad importan, es, sin lugar a dudas, la Wikipedia. Empezando por las reseñas biográficas.

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Elegía


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Que asistimos a la terminación de todo un orden social y económico lo dijo Pemán bastante antes que Rosa, la lideresa del partido magenta que con ira religiosa (española) exige de Mariano el arrepentimiento (¡arrepentidos los quiere Rosa!) que ella no mostró con Mingote.
    
Las mujeres son las que administran siempre los últimos restos de los patrimonios arruinados –escribió Pemán en su “Elegía de la casa grande”, donde el símbolo supremo de todo el espléndido pasado familiar suele ser un cuadro atribuido a Murillo y un día se lo llevan, y por la tarde entra la amiga íntima, y al enterarse de la venta del cuadro, con una sola palabra frívola, remacha, sin comprenderlo, todo el dolor del día: “Vaya, enhorabuena…”

    Ésa, se nos dice, es la elegía mansa y resignada de la casa grande y sus administradoras, “las de Garciálvarez”, venidas a menos.

    Tal que el Ayuntamiento de Madrid, donde el tetrarca de la cosa cultural, Villalonga, “con la finura con que un viejo abate diría un madrigal”, ha llevado a Botella a vender por la mitad los cuadros de Manzano.

    Millares y Guerreros a precios de saldo.
    
Incluso Arroyos de Eduardo, por uno de los cuales, “L’e una certa differenza”, no pujó nadie, pues el verdadero Arroyo municipal es el cuadro de los bigotes, titulado (el título funciona como la banda sonora del cuadro, decía Roberto Matta): “Diferentes tipos de bigote reaccionario español o varios aspectos del Sindicato de Actividades Diversas”, que Tierno compró por dos millones de pesetas del 83, en plena “rave” democrática para los plásticos, como eran conocidos entonces.
    
(El pintor y diablo Juan Soriano atribuía el éxito de Frida Kahlo a su bigote: “En México decimos: ‘Mujer con bozo, culo sabroso’.”)
    
Me han dicho que venden ustedes algunas cosillas
    
Me han hablado de un sofá con pata de garra
    
Es la lírica que humaniza a una corporación por otro lado implacable en lo suyo, que es multar, como la Wehrmacht de Rommel.

Boris Vian en el Tabou


Lector voraz de Trotsky* abre resturante de lujo en Barcelona

El exclusivo restaurante de Roures, Benet y Puig se encuentra situado en la calle de Balmes, 175. Roures pidió a sus amigos Johan Cruyff y Pep Guardiola que eligieran su nuevo local como escenario de una entrevista a un medio de comunicación con sede en Barcelona. El encuentro entre los dos ex entrenadores del FC Barcelona fue un escaparate para dar a conocer el restaurante.

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*Sobre Trotsky y Cataluña: Click

El toro fantasma de Gallito

Gallito con un novillo en Valencia, 1914

«Allá por los años 1916 ó 1917 la empresa de la plaza de Baeza avisó al fotógrafo Serrano para que fuera al cortijo La Abundancia con objeto de fotografiar, uno por uno,  los seis toros de Concha y Sierra que habían de lidiarse en la corrida de Feria por las cuadrillas de “Gallito”, Belmonte y otro espada. A los toros de dicha ganadería, por estar poco acostumbrados a la gente, solía resultar difícil sujetarlos y acercarse a ellos en pleno campo, pues al ver personas desconocidas, y tras el primer acto de extrañeza, momento que había de ser aprovechado rápidamente para disparar el objetivo, huían, se ocultaban entre la maleza o se arrancaban. Después de grandes apuros, Serrano sólo pudo obtener la fotografía de cinco toros, dando por terminado su trabajo. Se fijó, no obstante, en el tipo y el pelaje del que no hubo forma humana de captar, regresando a Sevilla con el pensamiento de sustituirle por otro parecido de los muchos que de la referida ganadería tenía en su archivo. Así lo hizo. Compuso los cartones con los seis toros y los envió a la empresa, suponiendo que nadie caería en la cuenta de que uno de los bichos no pertenecía a la corrida.

Al cabo de varios días se encontraron “Joselito” y el fotógrafo.

-Oye, Serrano, ¿sacaste tú los toros de Baeza?

-Sí, José, ¿por qué me lo preguntas?

-Porque cinco eran, efectivamente,  de la corrida.  Pero el otro no, pues ése lo maté yo hace tres años en Valencia…»

AREVA
_____
J. R. M.

Miércoles, 24 de julio

ÚLTIMAS IMPERTINENCIAS

Las grandes figuras tienen en ellos mismos el peor competidor que pueden tener, pues la gente les exige, sea como sea el toro, la gran faena que les vio hacer la última vez. Por eso recordamos haber oído pitar a los grandes ases que en el ruedo han sido, y no olvidamos aquel “¡Más cerca!” de un miserable que, en plena faena maravillosa de Manolete, hizo que el toro le atravesara la rodilla de una cornada. El toreo de El Cordobés es así; el de los otros grandes del arte puede diferir, pero sin que eso signifique que lo heterodoxo no es válido. ¡Pues nos habríamos lucido si en la pintura no se pudiera pintar más que como Murillo! Y no ocurriéndoseme más impertinencias por el momento, saludo a al afición de lo uno y de lo otro.
DI STÉFANO Y EL CORDOBÉS, 1964 / EDGAR NEVILLE
LAS TAURINAS DE ABC
EDICIONES LUCA DE TENA, 2006

Ignacio Ruiz Quintano


martes, 23 de julio de 2013

El cantante

Héctor Lavoe

Alberto Salcedo Ramos

Ahora, Jéctol, mientras te recuerdo cantando “Ah, ah, oh, no”, me pregunto a qué hora pasaron esos veinte años que llevas muerto.

Al oír la canción me dan ganas de acompañarte, porque nadie se queda impasible cuando tú suenas. Cuando tú suenas todos nos volvemos coristas.

Te oigo, Jéctol, te sigo oyendo.

Y yo te pido un besito

Ah, ah

Y te toco la manito

Oh, no

Y te digo que te quiero

Ah, ah

Que eres mi único anhelo
.

[En 1998 Tite Curet Alonso me contó por qué te dio a ti una de sus canciones más conocidas. “El único tipo al que se le oía creíble decirle a una mujer que es un periódico de ayer, era Héctor Lavoe ”.]

Entonces me traslado mentalmente a una fiesta en Ponce, Puerto Rico, tu ciudad natal. Veo enamorados abrazados que se separan en la pista de baile para zapatear mejor la canción; veo gente que prefiere suspender la danza para dedicarse a contemplarte.

Es que contigo, Jéctol, no había pierde: uno ganaba si te oía, si te veía, si te bailaba, si se quedaba en casa oyendo tus discos, o si hablaba de ti con los amigos salsómanos. Eras el emperador del swing, el caporal del gozo, el dueño de la gracia. El amo del baile.

Hubieras podido encender la fiesta tú solo, cantando a capela, porque tenías pimienta, sabor, azuquita, pega-pega. Por eso eras Lavoe. Por eso eras LaVoz.

Conozco a varios cantantes de salsa que tienen una voz mejor que la tuya.

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